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Miembros de las Fuerzas Armadas de Sudáfrica (FAS) comenzaron a alinearse hoy en carreteras y perímetros cercanos al sitio del entierro de Nelson Mandela en su villa natal de Qunu, 930 kilómetros hacia el sur de esta capital.

El expresidente falleció el 5 de diciembre en su residencia de Houghton, Johannesburgo y el sepelio está previsto para el próximo domingo en la localidad rural ubicada en la provincia de Eastern Cape.

La antigua casa del venerado en este país como Tata Madiba está bajo bloqueo policial y de elementos FAS, mientras varios camiones con soldados llegaron este viernes a la zona para iniciar ensayos generales de seguridad pública, mostró la televisión nacional.

Aunque se prevé la participación de unas cuatro mil personas en la ceremonia final de Qunu, a la actividad específica de la inhumación solo se permitirá el acceso de 400 invitados aprobados por la familia de Mandela.

Según voceros del gobierno, fuertes lluvias demoraron esta semana la construcción de una gran carpa en forma de cúpula blanca, donde se celebrará el funeral conclusivo.

A esa instalación cerrada y edificada en una colina solamente podrán entrar miembros de la familia e invitados especiales con la anuencia de la viuda Graca Machel, aclararon las fuentes.

El Foro Nacional de Editores Sudafricanos (FNES) remitió la víspera una nota al Sistema de Comunicación e Información del Estado con respecto a características de la cobertura de los funerales de Mandela en Eastern Cape.

Desde FNES vemos con preocupación ciertas restricciones relacionadas con la cobertura de los medios en Qunu, indicó en el mensaje el portavoz de la organización Adriaan Basson.

Periodistas están siendo excluidos de entrar en el pueblo y tomar fotografías. Se les ha indicado que deben ir a una sala de prensa ubicada a tres kilómetros de la vivienda de Mandela, según describió Basson.

El ministro de la Presidencia, Collins Chabane, explicó que algunos representantes de medios informativos violaron protocolos establecidos causando la frustración de autoridades en Qunu y de la familia de Mandela.

Por su lado, Anderson Maduneni, gerente general del Aeropuerto de Mthatha (pueblo cercano a Qunu), comentó que la instalación enfrenta el gran reto de lidiar con el aterrizaje de unos 100 aviones durante los próximos tres días.

«Normalmente nuestros controladores aéreos supervisan la llegada de cuando más dos pequeños aviones comerciales cada día», dijo Maduneni.

El funcionario recordó que la terminal aérea está cerrada para itinerarios comerciales normales desde el comienzo de esta semana y solo recibirá a vuelos charter de los dignatarios y personalidades previamente planificados.

Otra medida de seguridad es que agentes de la policía nacional se encuentran estacionados a lo largo de 35 kilómetros en la carretera que lleva hasta Qunu y a menudo detienen y registran vehículos al azar.

El ministro Chabane advirtió desde el lunes pasado a las delegaciones extranjeras que no es conveniente que asistan a esta última etapa del funeral de Nelson Mandela en el sureste del país.

«Nosotros no impediremos que ningún Jefe de Estado vaya a Qunu, pero les reiteramos nuestra recomendación de que se abstengan de hacerlo, debido a problemas logísticos y de capacidad en instalaciones regionales», apuntó el delegado estatal.

Dado el tamaño y la escala de este programa, sobre todo la gran cantidad de visitantes foráneos, y la escasez de infraestructura en la zona, aconsejamos no asistir al evento de Eastern Cape, recalcó Chabane.

Todos los actos relacionados con los 10 días de luto oficial por el deceso de Madiba han sido transmitidos en vivo y directo por la cadena nacional SABC y otros medios televisivos del país austral.

 

(Fuente: PL