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12/10/2013 9:05:04 

 

Nuevas regulaciones, así como la ampliación de las formas de empleo, marcan los caminos de esta actividad en el país.

 

El paisaje de las ciudades cubanas ha variado notablemente desde que, en 2010, se aprobara la extensión del trabajo por cuenta propia en el país: almendrones que inundan las calles, cafeterías con variados estilos y ofertas, alquiler de habitaciones y vendedores de diferentes productos demuestran que la  medida no solo ha tenido un fuerte impacto en el ordenamiento de las zonas, sino también en los modos de vida y proyectos de las familias, en el desarrollo económico personal, territorial y nacional.

Actualmente suman 436 mil 342 los cubanos que ejercen el trabajo por cuenta propia en una o más de las 201 modalidades existentes, una cifra significativa cuando se analiza que ello ha tributado a un crecimiento de un 18 por ciento del aporte de este sector al presupuesto estatal, según informó recientemente el director de Ingresos del Ministerio de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro.

De acuerdo con datos de agosto de este año, ofrecidos por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, una de las actividades más demandadas por las personas es la elaboración y venta de alimentos (13 %), transporte de carga y pasajeros (10 %) y el arrendamiento de viviendas (6 %).

No obstante, si bien se ha elevado el número de personas que realizan estas actividades, el trabajo no estatal continúa con una participación mínima, en comparación con todas las recaudaciones o ingresos del presupuesto. Un aporte de apenas el 2 % demuestra que las grandes contribuciones al presupuesto continúan en manos de las empresas estatales.

De acuerdo con Regueiro, el sector debe continuar creciendo, no solo a través de figuras de forma independiente, sino de los diferentes modelos de gestión, como las cooperativas no agropecuarias.

Con el fin de crear un cuerpo para el desarrollo del trabajo por cuenta propia en Cuba, en este momento se implementan nuevas resoluciones emitidas por los ministerios de Finanzas y Precios, y de Trabajo y Seguridad Social. 

Estas normativas responden a la necesidad de adicionar nuevas actividades, eliminar limitaciones en el otorgamiento de autorizaciones para el ejercicio de determinadas labores, definir el alcance de cada una y precisar aspectos sobre su ordenamiento y control, anunció la viceministra primera del Ministerio de Trabajo, María Elena Feitó.

Entre las medidas adoptadas para evitar deformaciones en el ejercicio de actividades del trabajo por cuenta propia, se incluye la contravención de la comercialización de artículos adquiridos en la red minorista o importados. Es decir, la venta de productos de factura industrial o comprados en el exterior por modistas o sastres, plomeros y productores o vendedores de artículos varios constituirá una infracción.

Entre otras de estas nuevas regulaciones se incluyen también la posibilidad de que los recién graduados de obreros calificados y de las escuelas de oficio pueden incorporarse al trabajo particular, aún sin contar con edad laboral; así como la posibilidad de que los creadores y artistas contraten fuerza laboral. Estas figuras no son cuentapropistas, aclaró José Barreiro, asesor de la titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, pero ya tienen la opción de emplear personal, que debe inscribirse y tributar como trabajador contratado.

Nuevas formas de cuentapropismo

Entre los nuevos oficios aprobados se encuentran la legalización del «gestor de permutas y compraventa de viviendas». Por otra parte, se incluirá la figura del «agente de telecomunicaciones», que realizará «la promoción y venta minorista de productos y servicios de telecomunicaciones que le son proveídos de forma mayorista por ETECSA», y del «agente postal» que, según la resolución oficial, prestará «los servicios de correo a la población».

Otras de las nuevas modalidades  son las de vendedores mayoristas y minoristas de productos agropecuarios (para las provincias La Habana, Artemisa y Mayabeque), anticuarios, gestor de alojamientos de alquiler o servicios de construcción y reparación de muebles, entre otros.

Además, volverán a la marcha ocho oficios cuyas licencias estaban suspendidas porque no existía un mercado lícito de suministros de materias primas y equipos (empleos como el de herrero, fundidor, elaborador y vendedor de artículos de mármol, y de jabón, betún y tintas).

Las nuevas disposiciones van de la mano con los cambios que vive el país, una nación que avanza en la actualización de su modelo económico y donde los cuentapropistas tendrán mayor presencia.

 

(Fuente: cubahora)