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8/9/2013 6:04:50 

 

Así respondió el presidente de Estados Unidos la incómoda pregunta de una periodista sueca que lo consultó por el ataque a Siria.

 

Era la pregunta que todos se hacían, pero hasta el momento nadie había formulado. Una periodista sueca abordó y puso en aprietos al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, al consultarle por la contradicción de ser Nobel de la Paz y preparar un ataque a Siria.

«Me preguntaba: ¿Podría describir el dilema de ser un ganador del premio Nobel de la Paz y prepararse para atacar a Siria?», fue la duda de una reportera sueca.

Obama no esquivó la pregunta y fue sincero. «Cuando recibí el Nobel de la Paz, dejé en claro que no lo merecía», contestó durante su paso por Estocolmo, donde llegó para reunir apoyo internacional para atacar Siria.

«Mi credibilidad no está en juego. La credibilidad de la comunidad internacional está en juego. La credibilidad de Estados Unidos y del Congreso está en juego, porque defendemos de la boca para afuera la noción de que estas normas internacionales son importantes», agregó el presidente de EE.UU.

Sin escatimar en detalles, Obama fue más allá: «Diría que cuando veo que 400 niños son sometidos al gas, o que 1.400 civiles inocentes mueren sin sentido en un contexto en el que ya han muerto decenas de miles... y tenemos la oportunidad de tomar decisiones que tienen relevancia, incluso aunque no solucionen el problema entero, pero que pueden mitigar este problema particular, entonces la decisión moral no es quedarse quieto y no hacer nada», manifestó.

«Fui elegido para acabar guerras, no para iniciarlas», aclaró. «Tengo una reputación bien ganada de examinar muy en serio cualquier acción militar», se defendió.

 

(Fuente: clarín)