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7/9/2013 20:06:12 

 

Decana entre los directivos de la prensa cubana, dirigió el periódico provincial Invasor, de Ciego de Ávila,  por 25 años hasta su deceso este 6 de septiembre.

 

Hay duelo profundo en el gremio periodístico cubano por el fallecimiento, en la mañana del viernes, de la periodista Migdalia Utrera Peña, profesional revolucionaria y talentosa que deja su impronta en el periódico avileño Invasor, el cual dirigió desde 1988 hasta la actualidad.

Nacida el 8 de mayo de 1961 en la provincia de Las Tunas, estudió la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Oriente, y fue destinada al Invasor como redactora-reportera, luego jefa de Redacción, hasta que su alta y comprometida profesionalidad se impuso y resultó nombrada Directora de la publicación.

Desde siempre, con su actitud en defensa del periodismo revolucionario, supo ganarse la confianza que la llevó a ser, hasta el momento de su fallecimiento, la directora que más años acumuló al frente de un órgano periodístico en el país.

Militante del Partido, defensora de lo justo y lo hermoso, martiana de pura cepa, Migdalia tenía una facultad imprescindible para el periodismo: era capaz de sorprenderse ante lo más elemental y cotidiano de la vida, y tenía la capacidad de transformarlo en palabras como imágenes, en historias reales y conmovedoras, bien si escribía ella o le inculcaba esa manera de decir a su colectivo. «La fe en la vida y el mejoramiento humano no debe perderse nunca», suscribió en una ocasión.

Mujer de estos tiempos, calificada, siempre estudiosa y tratando de aprehender el mundo para sí, conocer y comprender de la ciencia y de la academia, destacaba por su sensibilidad a flor de piel como cuando escribió en su Facebook: «Me gustan las flores, y las rosas en particular porque tienen espinas, es decir, nada es perfecto, pero debemos aceptar las diferencias, perder en alguna ocasión, que nos contradigan en un momento determinado, ver en los demás las virtudes y no solo los defectos».

En otra ocasión escribió. «La noticia pegó tan fuerte en la sensibilidad de las personas que me atrevo a decir que en mi ciudad las personas lloraron en silencio. De momento mi teléfono no dejó de sonar, y a través del hilo me llegaron diferentes sentimientos y estados de ánimo, pero en todos había un denominador común: sorpresa. Chávez ha muerto físicamente, y es normal morir, como decía mi mamá, pero no queríamos concebirlo».

Fue delegada a los últimos tres congresos de la Unión de Periodistas de Cuba, jurado en concursos nacionales y provinciales de periodismo, ponente en varios Festivales Nacionales de la Prensa Escrita y en el Congreso Internacional de Periodistas Latioamericanos y Caribeños de 2001, en La Habana.

Recibió numerosas distinciones y condecoraciones, e integraba desde 2003 el Movimiento de periodistas docentes Elio Constantín, de la UPEC.

Hace unos meses, recibió como estímulo, una vivienda más grande que la que habitaba con su familia, en la ciudad de Ciego de Ávila. Estaba muy contenta por ello y redactó para sus amigos la siguiente nota: «Estoy feliz por varias razones. Voy a mudarme a nueva casa con la que llevo soñando casi un año, no porque sea muy linda, sino porque es la que se ajusta a mis necesidades, mi familia tiene salud, incluido mi papá con sus 83 años, a pesar de su diabetes, y acabo de ver en la TV que Maduro ganó las elecciones en Venezuela, lo cual me satisface porque es el continuador de la obra de Chávez». Así de transparente era su alma.

Justamente su pasión por lo limpio y hermoso, —en el sentido literal de la expresión— le ocasionó la enfermedad que le arrebató la vida: una neumonía bacteriana adquirida por la utilización de un fuerte ácido para higienizar su casa nueva. Es una historia dramática e inconcebible, pero real, como el periodismo que siempre le gustó practicar.

Desde las 9.00 am de hoy sus restos descansan en el cementerio de Ciego de Ávila.

Llegue hasta sus familiares, colectivo de trabajo, colegas de la UPEC en la provincia avileña, amigas y amigos, las más sinceras condolencias del Comité Nacional de la UPEC y de todo el gremio en el país.

 

(Fuente: cubaperiodistas.cu/ Zenaida Ferrer)