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1/9/2013 21:28:55 

 

Durante las últimas horas del viernes y tras su discurso ante los medios, Obama dio un paseo de 45 minutos por el Jardín Sur de la Casa Blanca con su jefe de gabinete, Denis McDonough. Allí valoraron el ataque a Siria.

Los líderes republicanos en el Congreso, que controlan el destino de gran parte de la agenda política interna de Obama, se habían quejado sobre la falta de consulta de la Casa Blanca antes de una posible nueva guerra. Y las encuestas mostraban cansados de la guerra los estadounidenses sigue oponiéndose a la participación de EEUU en Siria, a pesar de los devastadores fotos de niños muertos y sus padres gaseados.

Así que el presidente decidió esperar. En lugar de ordenar un ataque militar y «después de una cuidadosa deliberación, he decidido que los Estados Unidos deben emprender una acción militar contra objetivos del régimen sirio (...) y pediré autorización al Congreso», dijo el sábado en la Casa Blanca, con el vicepresidente Joe Biden estaba a su lado.

La decisión sorprendió a sus propios asesores, que no habían propuesto a Obama pedir la autorización del Congreso ya que Obama tenía la autoridad legal para actuar por su cuenta. Después de su paseo con McDonough, el presidente llamó al asesor de Seguridad Nacional Susan Rice, su suplente, Tony Blinken, al asesor Dan Pfeiffer, y otros en el despacho oval para anunciar su nuevo enfoque.

Tras un intenso debate que duró dos horas, por el mayor riesgo que suponía llevar al Congreso la iniciativa, se optó por dar un doble mensaje: habría ataque, pero se llevaría a la cámara.

El sábado, la decisión se hacía firme a través de otra reunión en la «Situation Room», lugar reuniones de inteligencia en el sótano de la Casa Blanca. Posteriormente llamaba al presidente frances, Hollande, para comunicarle su decisión.

 

(Fuente: 20minutos)