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1/9/2013 0:54:44


Un multitudinaria manifestación se registró este sábado en las afueras del Parlamento británico para celebrar el veto que le dieron los congresistas a una acción militar contra Damasco (capital siria). La convocatoria fue hecha por la organización «Stop the War» a la que accedieron más de un millar de personas que se aponen a los ataques en Siria.


El responsable de la plataforma expresó que nunca se debe decir que las manifestaciones no sirven para nada, pues aseguró que la suya si funcionó, esto en alusión a la protesta que hicieron el pasado miércoles frente a la residencia y despacho oficial del primer ministro británico, David Cameron en Londres (capital británica) para condenar el eventual ataque a Siria.

Con aplausos y enarbolando banderas sirias y pancartas con consignas, los manifestantes se reunieron en Trafalgar Square, en el centro de la capital británica para ratificar su postura: «No al ataque a Siria», «No toquen a Siria».

Entre las expresiones de los diferentes movimientos sociales que se congregaron en el centro del Reino Unido, un grupo de mujeres coreaban que «Estados Unidos son una vergüenza».

La decisión del Parlamento británico fue acogida como una victoria para la opinión pública de esa nación, la cual se ha impuesto sobre los que desean la guerra. Así lo dijo el ex diputado laborista, Tony Benn, quien indicó que las armas químicas «son armas horribles (...) comprendemos que no es cierto que otra guerra resolverá el problema», dijo.

Durante la noche del pasado jueves, la Cámara de los Comunes británica rechazó la posibilidad de que el Reino Unido se implique en una eventual operación militar contra Siria dirigida por Estados Unidos. El primer ministro, David Cameron, sostuvo tras la votación que «está claro que el parlamento británico no quiere una acción militar británica». En ese sentido, agregó que «tomo nota y el gobierno actuará en consecuencia».

El pasado lunes, el Gobierno británico expresó a los medios de comunicación de su país que están listos para una operación de injerencia en Siria. La iniciativa gubernamental fue rechazada por 285 senadores; y recibió la aprobación de 272 diputados.

El Secretario británico de Relaciones Exteriores, William Hague, aseguró que una intervención extranjera en Siria sin el respaldo unánime de todos los miembros del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) no está descartada.

Siria es escenario de un conflicto que estalló en marzo de 2011 en el que milicianos armados han combatido contra el gobierno de Bashar Al Assad. Informes demuestran que un alto número de mercenarios extranjeros participa en este conflicto. Cifras oficiales de este organismo internacional han confirmado que en ese conflicto han perdido la vida más de 93 mil personas. 

 

(Fuente: TeleSur)