20130816113451-el-ministro-de-comunicaciones-de-brasil-paulo-bernardo.jpg


 

16/8/2013 5:31:40 

 

El ministro de Comunicaciones de Brasil, Paulo Bernardo, aseguró que su país podría solicitarle a la Organización de Naciones Unidas (ONU) que investigue las denuncias sobre espionaje de Estados Unidos, pues no están satisfechos con las explicaciones de las autoridades norteamericanas.

 

La declaración se produce luego de la visita a Brasil del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y semanas antes de la visita que la presidenta Dilma Rousseff hará a Washington en el mes de octubre. 

«No nos satisfacen hasta el momento las informaciones, las explicaciones que nos dieron. Iremos a algún foro internacional, probablemente a alguna instancia de la ONU. Porque, ante todo, consideramos que es un problema mundial», dijo Bernardo durante una audiencia pública en la Cámara de Diputados. 

«Mi percepción es que la presidenta Dilma (Rousseff) debe llevar el asunto ante la ONU», adelantó Bernardo. 

Paulo Bernardo informó que el país planea lanzar en 2015 su propio satélite con el objetivo de independizarse de EE.UU. y proteger a la nación de su espionaje invasivo. Dijo además que Brasil pretende elevar la seguridad de sus comunicaciones tras asegurar que su país siempre «ha defendido una descentralización mayor: La gobernanza de Internet tiene que ser multilateral y multisectorial». 

Durante su visita a Brasil, John Kerry insistió en que su país seguirá con sus programas de vigilancia para garantizar la seguridad de sus habitantes y del mundo en general. 

«Creemos que nuestro servicio de inteligencia protege a nuestra nación, así como a otros pueblos. Continuaremos haciéndolo», dijo Kerry en Brasilia tras asegurar que han evitado muchas muertes por estas medidas. 

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Antonio Patriota, declaró en rueda de prensa que deben «terminar las prácticas que atentan contra la soberanía», en alusión al espionaje global estadounidense. 

Las denuncias de Brasil están basadas en documentos filtrados por el exconsultor de inteligencia Edward Snowden, y divulgado por el diario O Globo hace un mes. El texto indicaba que Brasil formó parte de una red de 16 bases de espionaje operadas por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por su sigla en inglés) de Estados Unidos, que intervinieron millones de llamadas telefónicas y correos electrónicos. 

 

(Fuente: contrainjerencia)