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14/8/2013 23:18:30 

 

Se ha ido una compañera muy querida en el gremio: tras sufrir un nuevo infarto y permanecer varios días en terapia intensiva en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular dejó de existir, al mediodía del 13 de agosto, Irma Armas Fonseca, quien fuera reportera del periódico Ahora, de Holguín, cuadro dirigente de la UPEC y directora-fundadora de la Editorial Pablo de la Torriente.

 

En vísperas del IX Congreso, Irma recibió la medalla conmemorativa del 50 aniversario de la UPEC durante una actividad efectuada en el teatro de 12 y 23. Con tal reconocimiento se premiaba muchos años de consagración a la organización representante de los periodistas cubanos. Ella, además, asistió como delegada al IX Congreso.

Irma Armas Fonseca nació en Gibara, Holguín, el 6 de noviembre de 1938. El triunfo de la Revolución la atrapó con toda su magia, primero en tareas como maestra de una escuela rural en su terruño y como coordinadora municipal de la campaña de alfabetización, después como corresponsal voluntaria del periódico Sierra Maestra y reportera del periódico Ahora, luego como dirigente de la UPEC en el norte de la antigua provincia de Oriente. Fue fundadora de las Milicias Nacionales Revolucionarias, de los CDR y de la FMC.

En 1974 fue promovida a la dirección nacional de la UPEC: el Tercer Congreso la eligió secretaria de divulgación, publicaciones, corresponsales voluntarios y colaboradores.

Durante la guerra de Angola estuvo en ese país coordinando tareas de los periodistas cubanos que prestaban su colaboración en la radio y el periódico Jornal de Angola, así como la publicación Verde Olivo Internacionalista.

En diciembre de 1985 es la primera directora de la Editorial Pablo de la Torriente para garantizar la bibliografía a profesionales y estudiantes de periodismo. Allí trabajó más de dos décadas: vivió sus momentos de gloria y también los momentos de limitaciones que se profundizaron en los días del Período Especial. En uno y otro, Irma Armas siempre tuvo una conducta: trabajar, trabajar y trabajar.

Militó en las filas de nuestro Partido.

Su cadáver fue cremado por decisión familiar.

Llegue a sus familiares, de modo particular a su hermana Paquita, también periodista, el más sentido mensaje de condolencia y solidaridad de la Presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba.

 

(Tomado de Cubaperiodistas.cu)