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7/8/2013 9:13:06

 

Todos los veranos, turistas adinerados de los países del Golfo se trasladan a Egipto para escapar del abrazador calor de la península Arábiga. Muchos alquilan habitaciones en hoteles de lujo o apartamentos en El Cairo o Alejandría. Pero algunos otros tienen propósitos más siniestros.

 

En El Hawamdia, un pueblo agrícola pobre 20 kilómetros al sur de El Cairo, vestidos con sus relucientes túnicas blancas, pasean por las calles en sus automóviles lujosos. En cuanto llegan, intermediarios egipcios rodean sus vehículos ofreciéndoles apartamentos y lo que más buscan y desean: menores de edad.

Allí, como en otras comunidades rurales pobres de Egipto, todos los años se venden o alquilan miles de niñas de entre 11 y 18 años. Los padres las entregan a hombres adinerados mucho mayores que ellas mediante un acuerdo de matrimonio temporal, que puede durar desde un par de horas hasta años, según el arreglo negociado.

En realidad es una forma de prostitución infantil disfrazada de matrimonio.

El hombre paga por la niña para quedarse con ella un par de días o todo el verano, e incluso se la lleva a su país para trabajo doméstico o prostitución.

La niña regresa con su familia cuando el matrimonio se termina, y por lo general la vuelven a «casar». Algunas ya han pasado por 60 matrimonios para cuando cumplen los 18 años. La mayoría duran un par de días o semanas.

Los acuerdos se sellan en alguna de las muchísimas oficinas de «intermediarios para el matrimonio», por lo general abogados. Para que los clientes elijan, trasladan a las niñas hasta los apartamentos rentados o los hoteles. Los hombres que viajan con sus esposas y sus hijos suelen hacer la transacción en otros lugares.

Tener relaciones sexuales con menores de edad es ilegal en Egipto. Los intermediarios también ofrecen su asistencia al respecto: procuran certificados de nacimiento o reemplazan el carné de identidad por el de una hermana mayor.

La Ley de Infancia de 2008 condena el matrimonio con menores de 18 años, la edad legal para contraer matrimonio. Hay otra norma que prohíbe el matrimonio con extranjeros con los cuales la diferencia de edad sea mayor a 25 años.

Pero estas leyes no se cumplen. La evidencia muestra que la trata de personas creció tras la revuelta popular de Egipto en 2011 debido al deterioro de la situación económica y a la falta de efectividad de la policía.

No se trata solo de pobreza o religión. Sino de normas culturales que apoyan el «comercio» ilegal; la gente cree que es lo mejor para las niñas y las familias grandes. Y los intermediarios logran llegar a un entendimiento con las familias para explotar a las menores.

 

(Fuente: IPS / Cam McGrath)