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31/7/2013 7:18:01 


Investigadores identificaron cómo el sistema inmune del ser humano detecta los alérgenos de gato, algo que puede ayudar a desarrollar tratamientos preventivos. 

Un equipo de científicos británicos descubrió cómo son provocadas las reacciones alérgicas a los gatos que sufren los humanos, un avance que genera ahora esperanzas para hallar tratamientos preventivos.

El grupo de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, identificó cómo el sistema inmune del ser humano detecta los alérgenos de gato, que pueden llevar a síntomas como la tos, estornudos o congestión del aparato respiratorio similares al asma.

Nuevos tratamientos para bloquear este mecanismo han generado esperanzas para que se desarrollen medicinas de prevención a los afectados, agregó el equipo de expertos.

La doctora Clare Bryant, a cargo del estudio, analizó las proteínas halladas en partículas de la piel del gato, conocidas como caspa felina, que es la causa más común de ese tipo de alergias.

Los científicos hallaron que los alérgenos del gato activan secuencias específicas en el cuerpo humano, una vez que están en presencia de esa toxina bacteriana.

Ello, a su vez, provoca una fuerte respuesta del sistema inmune en los afectados, generando síntomas que en algunos casos pueden impedir la respiración normal.

«Hemos descubierto cómo las proteínas de alérgenos de gatos activan las células inmunes portadoras», declaró Bryant a la BBC.

«Al entender ese mecanismo, existen ahora drogas que han sido diseñadas y que están siendo sometidas a pruebas clínicas, que potencialmente podrían ser utilizadas en diferentes formas para tratar las alergias a los gatos y prevenir sus síntomas», agregó. 

Por su parte, el grupo Allergy UK indicó que la investigación, publicada en la revista especializada Journal of Immunology, «es un gran paso adelante» para entender cómo los alérgenos del gato causan reacciones alérgicas.

«Los alérgenos del gato son particularmente difíciles de evitar ya que son moléculas “pegajosas” que se transportan fácilmente en los zapatos y la ropa de la gente», declaró la directora de servicios clínicos de Allergy UK, Maureen Jenkins.

«Pueden incluso ser hallados en las paredes, el cielorraso y los enchufes de una casa, años después de que el gato haya estado en ese lugar», agregó.

Según Jenkins, la nueva investigación «podría dar paso a nuevos tratamientos para aquellos más afectados por las alergias, y en un futuro abarcar a los alérgicos a los perros o ácaros».

La investigación de la Universidad de Cambridge fue financiada por el ente público británico Wellcome Trust y por el Consejo de Investigación Médica

 

(Fuente: latercera)