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27/04/2013 8:03:13

 

El gobierno chileno desacreditó el sustento jurídico de la demanda marítima que Bolivia presentó en su contra en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya y advirtió de que no cederá soberanía. «No vamos a ceder soberanía a ningún país», advirtió el presidente chileno, Sebastián Piñera, durante un acto público. 

 

La delegación boliviana, encabezada por el canciller David Choquehuanca, oficializó este miércoles la demanda, en la que se pide que la CIJ obligue a Chile a «negociar de buena fe con Bolivia un acuerdo pronto y efectivo que le otorgue una salida plenamente soberana al océano Pacífico». 

Bolivia perdió su salida al mar en la Guerra del Pacífico (1879-1883), cuyo resultado se selló en el Tratado de 1904, que fijó la soberanía de Chile sobre 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio que habían sido bolivianos. 

«No vamos a ceder soberanía a ningún país», advirtió el presidente chileno, Sebastián Piñera, durante un acto público. 

Piñera se comprometió a «defender con toda la fuerza del mundo cada metro cuadrado» del territorio y del mar de su país, y anunció que al mismo tiempo, Chile va a mantener «una actitud constructiva y de diálogo» para encontrar «soluciones factibles, concretas y útiles para ambos países». 

«El gobierno de Chile lamenta profundamente que Bolivia haya iniciado esta acción carente de fundamentos de hecho y de derecho», sostiene una declaración oficial leída por el canciller Alfrdo Moreno en el ministerio de Relaciones Exteriores. 

A falta de que se conozcan los detalles del escrito, Bolivia solo avanzó que la demanda no se basa en el Tratado de 1904, algo que ya se presuponía, ya que el Pacto de Bogotá, por el que se reconoce la jurisdicción de la CIJ, impide cuestionar asuntos zanjados antes de 1948. 

Si se descartan las opciones de que Bolivia trate de impugnar ese tratado o denunciar su incumplimiento, los analistas creen que la demanda aludirá a que Chile estuvo dispuesto a negociar, en algunos momentos a lo largo de los últimos cien años, una salida al Pacífico. 

«Esta es la construcción de una teoría jurídica en torno a lo que denominan los derechos “expectaticios”, que se derivarían del hecho de que Chile en varias ocasiones habría propuesto alguna salida al mar», dijo a Efe el historiador Cristián Garay. 

«Es una solución imaginativa a algo que no tiene precedente jurídico», opinó este doctor de la Universidad de Santiago de Chile. 

Por su parte, el canciller Moreno vinculó esta acción judicial con la Carta Magna aprobada en 2009 en Bolivia, que da carácter constitucional a la reivindicación marítima soberana. 

A su juicio, esa legislación no se puede aplicar a Chile y es «claramente contraria al derecho internacional». 

«Ante esta demanda, Chile reitera su respeto a la Corte Internacional de Justicia y hará valer de manera oportuna todos los recursos que le correspondan para resguardar plenamente sus derechos soberanos conforme al derecho internacional», enfatizó. 

En ese sentido, Chile debe decidir ahora si acepta la jurisdicción de la CIJ para juzgar el caso. En caso afirmativo, deberá nombrar a un agente para la causa. En cambio, si rechaza entrar en el caso, el tribunal tendrá que establecer los siguientes pasos. 

Dos parlamentarios de la opositora Concertación, Marcelo Díaz y Jorge Tarud, solicitaron hoy al Ejecutivo que elija el segundo camino y pida a la Corte que se declare incompetente. 

En tanto, la expresidenta Michelle Bachelet, que durante su mandato (2006-2010) impulsó una agenda bilateral de trece puntos que incluía la aspiración marítima boliviana, indicó que la demanda le parece «un serio error» porque supone «abandonar el camino del diálogo». 

Bachelet, que es precandidata de los dos partidos a los que pertenecen Díaz y Tarud y destaca como favorita en los sondeos de cara a las presidenciales de noviembre, señaló que la política exterior es un asunto de Estado y ofreció su apoyo al presidente Piñera. 

Por su parte, los dos precandidatos de la coalición gubernamental rechazaron también la decisión del país vecino. «Chile no le debe nada a Bolivia», declaró Laurence Golborne. 

«El hecho de que su demanda admita que no se fundamenta en el Tratado de 1904 es una confirmación adicional de que estamos frente a un invento jurídico que no tiene ninguna posibilidad de prosperar», señaló por su parte Andrés Allamand. 

Chile ya afronta en La Haya otro litigio a raíz de la demanda presentada en 2008 por Perú sobre el límite marítimo y cuyo veredicto se espera para mediados de este año. 

 

(Fuente: americaeconomia / EFE)