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21/04/2013 5:36:07


Rusia puso en órbita este viernes desde el cosmódromo de Baikonur (noroeste) una nave Soyuz que lleva a bordo ratones, lagartos y caracoles para realizar una investigación científica con miras a que en un eventual futuro se realice un vuelo al planeta Marte.

 

«Es una verdadera arca de Noé», indicó la televisión rusa luego de que presentara el lanzamiento de esta nave, proyecto que lleva a cabo el Instituto de problemas biomédicos de Moscú (IMBP).

En esta iniciativa participa también el centro de estudios espaciales francés (CNES), indicó esta institución en un comunicado.

En la nave espacial, que ha sido denominada Bion-M y que despegó en horas de la mañana, viajan 45 ratones, ocho pequeños roedores de Mongolia, 15 lagartos, 20 caracoles y otros organismos vivos.

Los animales realizan el viaje en compartimentos separados bajo vigilancia y permanecerán en órbita un mes. Regresarán a la Tierra el 18 de mayo para que los científicos puedan estudiar las consecuencias de su estancia en el espacio.

«Se trata de determinar hasta qué punto nuestro organismo se adapta a las condiciones de ingravidez y comprender lo que hay que hacer para garantizar la supervivencia en vuelos muy largos», afirmó el director del programa del Centro Espacial Ruso, Valéri Abrashkin, a la radio pública.

La televisión mostró varios compartimentos con puertas acristaladas, en las que se hallaban los roedores.

«Cinco de los ratones están equipados con captores implantables que miden continuamente la presión arterial y la frecuencia cardíaca, antes, durante y después del vuelo», explicó el CNES.

Otro responsable del programa, Evgueni Ilin, del Instituto de problemas biomédicos de la Academia de Ciencias rusa, dijo a la prensa que «no sabemos cómo la ingravidez puede afectar el comportamiento de los ratones, quizás van a pelearse por la comida».

Las anteriores experiencias de este tipo se hicieron con monos, afirmó la televisión rusa, que mostró imágenes en blanco y negro de estos primates utilizados para preparar las misiones humanas a bordo de la estación soviética Mir y luego en la Estación Espacial Internacional (ISS).

La primera experiencia soviética de este tipo con un animal se hizo con la perra Laika en 1957, que precedió el primer vuelo de un hombre al espacio, el de Yuri Gagarin en 1961. La perra murió al cabo de unas horas en el espacio.

 

(Fuente: teleSUR)