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21/04/2013 5:28:55 

 

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, expresó su total convicción de que la historia y la cultura son armas imprescindibles para defender la Patria, la Revolución y el Socialismo.

 

El también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba intervino en la última sesión del VII Congreso de Historiadores, clausurado en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Díaz-Canel Bermúdez reconoció el diálogo comprometido que ha acompañado el encuentro y las muchas propuestas valiosas e inteligentes realizadas.

Señaló como retos el socializar el intercambio de ideas que allí tuvo lugar, y darle continuidad a todo lo expresado y sugerido por los asistentes a la cita, convocada por la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC).

Para ello, insistió, es necesario darle espacio al debate histórico y, sobre todo, vías de instrumentación.

El Primer Vicepresidente cubano se refirió a las muchas exigencias que pesan hoy sobre la labor de los historiadores, y al necesario trabajo de orientación con toda la población, en especial con niños y jóvenes.

Comentó sobre lo convulso del mundo en que vivimos --envuelto en guerras y crisis--, hegemónico y egoísta, donde imperan la hipocresía y la mentira; y dijo que la lucha actual debe seguir siendo por una sociedad más justa, donde el futuro pertenezca realmente a los jóvenes.

Hay que batallar, añadió, por un mundo donde la gente se distinga no por lo material, sino por su cultura, conocimientos, decencia y aporte social.

Recordó las palabras del Presidente Raúl Castro, cuando dijo que todo lo que se hace hoy está orientado a perfeccionar la sociedad socialista, y hacerla sustentable y próspera, y para ello, dijo, hay que interpretar cómo desde la historia se puede aportar a ese objetivo.

Alertó sobre la férrea campaña de subversión ideológica de Estados Unidos contra Cuba, y llamó a explicar bien los hechos y a convencer.

Recordó que hacia la joven generación está orientada esa cruzada, por estar más alejada del momento en que triunfó la Revolución. Por tanto, advirtió, hay que hacerles sentir la historia para lograr en ellos la actitud virtuosa, educada, inteligente, alimentada por valores, y revolucionaria.

Debe llegarse al alma de los jóvenes, subrayó, despertar en ellos el sentimiento y la capacidad para encontrar la verdad, la belleza de la vida y, sobre todo, que sientan orgullo de ser cubanos y aprendan a comportarse, siempre, como patriotas.

Si logramos eso, afirmó, es el mejor aporte, en este momento, de los historiadores y la UNHIC a la Revolución.

 

(Fuente: AIN / Ana Ivis Galán García)