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20/02/2013 1:05:45

 

 

Atracadores disfrazados de policías roban piedras preciosas valoradas en 37 millones que estaban siendo embarcadas en un avión en Bruselas.

 

Eran ocho, fuertemente armados, y tenían las ideas muy claras. A bordo de dos coches provistos de intimidantes sirenas, avanzaron a gran velocidad por una pista del aeropuerto internacional de Bruselas. Se detuvieron ante un furgón de una empresa de seguridad aparcado junto a un avión y empezó el reparto de tareas. 

Unos encañonaron a los guardias jurados, al piloto y al copiloto de la nave, mientras los demás se hacían con los diamantes, brutos y tallados, que estaban siendo alojados en las bodegas de la aeronave. Importe estimado del botín: 37 millones de euros. Como mínimo. Los medios de comunicación belgas aseguran que junto a los diamantes había numerosos objetos de valor que dispararían el importe del «golpe» hasta los 350 millones de euros. La Policía no tiene dudas: eran profesionales y se hicieron con su botín sin pegar un tiro. 

En el momento del atraco, el codiciado cargamento estaba siendo traspasado desde un furgón blindado de la empresa de seguridad Brinks a un avión de pasajeros de la compañía Swiss, que debía volar con destino a Zúrich (Suiza). Aunque los responsables del aeropuerto no han ofrecido cifras sobre la cuantía del robo, el Centro Mundial del Diamante en Amberes, la capital mundial del tráfico legal de esas piedras preciosas, informó de que fueron 120 lotes de diamantes los sustraídos y estableció su valor en 50 millones de dólares, o sea, los citados 37 millones de euros. 

Lo que sí ha confirmado el aeródromo a través de una nota es que el incidente se produjo anteayer, lunes, a las 19.47 horas, cuando un grupo de atracadores irrumpió en las instalaciones del aeropuerto y llegó hasta un avión, donde robó «bienes de valor» en una operación que apenas duró «unos minutos». 

Durante el asalto «no se produjeron disparos» ni hubo que lamentar daños personales, prosigue la nota, en la que también se explica que «el incidente no tuvo impacto en el tráfico aéreo», aunque el vuelo afectado sí que hubo de ser cancelado. 

En una rueda de prensa ofrecida ayer, martes, la portavoz de la Fiscalía belga, Ine Van Wymersch, explicó que los ladrones vestían «uniformes que parecían de la Policía» y que lograron acceder a la pista del aeropuerto forzando una verja situada «entre dos zonas de obras». 

Tras el asalto al furgón, los delincuentes pudieron «escapar por el mismo hueco abierto para entrar», según Van Wymersch. Uno de los dos vehículos utilizados en la fuga, una furgoneta, fue hallado en las afueras de Bruselas, donde al parecer fue abandonada e incendiada. 

Tras las críticas recibidas por la facilidad con la que los atracadores burlaron la seguridad aeroportuaria y las informaciones que apuntan a que situaciones similares se han reproducido en los últimos años, el aeropuerto emitió un comunicado para asegurar que cumple los estrictos estándares de seguridad nacionales e internacionales. Éstos hubieran obligado a que en la pista, además de los atracadores disfrazados de policías, se encontrasen policías de verdad aunque no vistiesen uniforme. 

El Centro Mundial del Diamante se quejó de que el atraco «suscita muchas preguntas sobre la seguridad del aeropuerto de Bruselas», por el que a diario circulan entre 150 y 200 millones de dólares en diamantes. Por algo Amberes es el principal centro mundial de distribución de esas piedras preciosas y en ella están asentadas 1.800 empresas internacionales. Más de la mitad de los diamantes en bruto, tallados o industriales del mundo pasan por el mercado de esta ciudad, cifra que se dispara al 80% si se trata de piedras en bruto. 

 

(Fuente: www.lne.es)