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22/07/2012 0:59:48

 

El uso de ventiladores se incrementa por estos días de verano, al punto de que en muchas casas no se apagan en todo día. Intentar refrescarse con un ventilador cuando las temperaturas aumentan puede incrementar el estrés del organismo.  El mal uso del aire acondicionado causa la mitad de los resfriados en verano y supone una de cada dos bajas laborales en esta temporada.

 

Sepa usted que el ventilador no «enfría»,  sino que «trae» aire menos caliente si el aparato se coloca cerca de una corriente de aire, y las temperaturas no son extremadamente altas. Por esta razón a veces no resulta muy eficaz, y como dicen algunos,  «luego de enfriar, calienta».

Intentar refrescarse con un ventilador cuando las temperaturas aumentan puede incrementar el estrés del organismo, al «traer» aire más caliente que la propia temperatura corporal.

Aún cuando la sensación sea refrescante, la brisa del ventilador evapora el sudor y tiende al resecado de la piel, y en el peor de los casos, a la deshidratación del organismo.

No es su abuso sino su mal uso, además, la causa de no pocos catarros al usarlo como refrescador cuando se llega a casa «empapado en sudor», nos la ropa y nos colocamos frente a él.

Lo otro sería no mantenerlo fijo durante toda la noche, pues durante el sueño la temperatura corporal desciende. De ahí que lo aconsejable sea mantenerlo girando, siempre en la dirección de los pies a la cabeza.

Para quienes padecen de alergia al polvo, los ventiladores actúan como verdaderos removedores de todo lo que pulula a nuestro alrededor, de ahí la importancia de mantener limpias las habitaciones.

Aunque crea lo contrario, el sudor le refresca. Si lo seca constantemente la sensación de calor será mayor. Por eso a los pequeños no deben mantenerlos desnuditos de pecho y espalda. Lo recomendable es cubrirlos con una camisetilla de tela vaporosa. La prenda se mantendrá húmeda y evitará  brotes epidérmicos como el molesto salpullido, que puede  llegar a infectarse.

Evite los cambios de temperaturas superiores a doce grados. Cuídese siempre de los cambios bruscos de temperatura.

Si se trata del aire acondicionado causa la mitad de los resfriados en verano y supone una de cada dos bajas laborales, debido a problemas respiratorios derivados de su utilización, en su mayoría catarros, dolores de garganta y enfriamiento.

Las grandes diferencias de temperatura provocadas por el aire acondicionado contribuyen al aumento de enfermedades respiratorias como laringitis o faringitis y agudiza procesos crónicos en pacientes.

No olvide, lavar con frecuencia las aspas de su ventilador, y los filtros de los aparatos de aire acondicionado al inicio de la temporada veraniega,  ya que pueden acumular bacterias y hongos.

Durante el sueño, cúbrase también pecho y espaldas, y se le parece, los pies. Ventiladores y aires acondicionados, mal usados, terminarán causándole más daño a su salud que las indeseadas altas temperaturas de julio y agosto.