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15/07/2012 20:38:29

 

A Abel Falcón Curí siempre se le ve siempre apurado por las calles de Santa Clara. No le teme a los temas polémicos y se ha hecho famoso desde el móvil rojo de CMHW con el «cambio y fuera» después de cada información.

Hace poco obtuvo Premio en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio con la serie de informaciones «Policía Vs. Delincuencia». En este año también ganó Premio en el Concurso 1ro de Mayo con dos reportajes agrupados bajo el título «Casos de la Leche» y Mención en el Premio Anual de Periodismo Juan Gualberto Gómez.

—¿Cuál es el mayor reconocimiento que puede obtener un periodista?

—La confianza de la gente. Para mí el no pasar por inadvertido significa que tiene algún valor el mensaje que uno está tratando de emitir.

Abel Falcón ha tenido un éxito enorme en la radio, sin embargo, su primer sueño fue convertirse en policía. No lo logró porque lo suspendieron en una prueba de aptitud. Pero aprobó la de periodismo. Su primera apuesta al graduarse, en 1992, fue la prensa escrita, específicamente el periódico Vanguardia. No obstante, tampoco tuvo mucha suerte ahí, bien por su temperamento agitado o bien por los tiempos que le tocaron vivir.

Dos décadas después, este hombre ha demostrado ser un sagaz periodista, con una labor reconocida en diferentes concursos y festivales. Y a pesar de los litigios, las dificultades y las barreras que se han interpuesto en su camino, Abel Falcón sigue las enseñanzas que Hugo Rius, premio José Martí, le dio en aquellos lejanos tiempos de la carrera: «El profesor Rius  me enseñó, en primer año, que el periodismo es una profesión de fe y el primero que me  hizo “talco” todo lo que hacía fue él».

—¿Qué significa para Abel, establecer un cambio y fuera en la radio cubana actual? 

—Estar a tono con la sociedad, hacer un periodismo más dinámico, donde se debatan los problemas de la cotidianidad del cubano.

 —¿No tienes miedo que te encasillen como ese eterno periodista busca lío?

—Yo soy un tirador franco, no un francotirador. Simplemente los periodistas no nos podemos cansar, se necesita asumir con rigor y complacer los riesgos y los martirios de un oficio, siempre pensando como dijera un colega: “somos polvo en el viento”. La gente es mucho más importante que lo que puede opinar de tu trabajo un dirigente, un gobernante, un político. Y por eso yo he preferido ejercer el periodismo con la honestidad y la conciencia como brújula. 

En busca de la solución correcta, para desafiar las asperezas de nuestro tiempo, cada sábado en la tarde Abel y un equipo de profesionales aclara a la audiencia, mediante intercambio con dirigentes u otras fuentes de información, problemas que irrumpen en  la vida del cubano.

—¿En cuánto le ha aportado para su desempeño profesional la realización del programa Alta tensión?

—Ese contacto, esa retroalimentación con las personas que es clave para ejercer el periodismo en cualquier sociedad y sobre todo un país, que el periodismo necesita que el receptor del mensaje sea también emisor y juntos movilizar el pensamiento social.

Desde el micrófono Abel Falcón seguirá transmitiendo informando a la audiencia de Villa Clara y un poquito más allá, alejado del periodismo triunfalista, o enseñando periodismo en un aula de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas. Su obra, los múltiples reconocimientos darán la razón a aquellos que lo llaman un reportero con suerte. Claro es la suerte que otorgan el trabajo duro, la preparación y una valentía que trasciende las fronteras profesionales. 

 

(Fuente: Cubaperiodistas /Lázaro Chacón Vázquez)