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17/06/2012 12:29:07

 

Ella, incansable periodista no esperaba un premio. Mas, por el derecho que otorgan el tesón y la laboriosidad, uno le pertenecía de antemano.  Se trata dos poemas «La Espera» y  «Desplanificada», y del segundo lugar del concurso convocado por el sitio digital «La Joven Cuba», en solidaridad con los Cinco Héroes cubanos Tony, Fernando, René, Gerardo y Ramón. 

 

Me enteré en su voz y gracias al chat de Facebook, megared social que nos mantiene a todos unidos, de este a oeste y de norte a sur del globo terráqueo. Porque,  a pesar de que vivimos en el mismo país (Cuba), en la misma provincia (Villa Clara)y en la misma ciudad (Santa Clara), solemos vivir un tanto desconectados del acontecer cotidiano-real, ese que nos permite saludarnos viéndonos las caras, compartir unas cervezas de tú a tú, o acompañar hasta el cementerio el féretro de un amigo querido. 

Dice ella que se vio en su muro de Facebook el enlace compartido por la colega Karina Marrón porque «que iba a pensar que entre los Resultados del Concurso de Poesía La Joven Cuba por los Cinco aparecería mi nombre», es decir, Juana Osmaira González Consuegra. 

Afirma ella también que le bastó leer en el post las palabras de Tony Guerrero: «Luego de analizar detalladamente las obras presentadas por los 23 participantes de varios países... [...] para comenzar a sentir una emoción indescriptible al imaginarlo leyendo los dos poemas que envié al certamen». 

Y continúa Osmaira: «El hecho de saber que Antonio Guerrero y Gerardo Hernández estarían en jurado, motivó a muchas personas a participar, un acto más de solidarizarme con quienes injustamente cumplen prisión en cárceles de estados Unidos. Y lo importante, lo verdaderamente trascendente fue eso,  la participación, nada más». 

—¿Y  en los personal? 

—Una manera más íntima de comunicarme con Tony, a quien admiro por su sensibilidad ante los más mínimos detalles. Como los que nos dejó ver en Hojas del Diario, textos escritos desde la prisión FCI Florence durante el 2010. Se trata de escritos en los que se trasluce la dulzura de su alma, dicho todo con la belleza que imprime a cualquier texto el amor y la capacidad de admirar la naturaleza... 

—Por ejemplo... 

—  Hay varios, pero ahora me viene a mente este: «Chapearon en el área exterior que da a mi ventana. La chapeadora no llegó hasta las florecitas violetas, […]. No obstante, en el patio grande de recreación, descubrí una manada de florecitas blancas, con forma de campanitas, bien pequeñas, pero sumamente hermosas. La gente le pasa por el lado como algo insignificante. Yo las admiro, no solo su resistencia a este clima tan seco, sino su forma de dar luz, belleza y vida, con esa paz y esa armonía que tanto deseamos para este mundo». 

—  ¿Cómo reaccionaste al conocer del premio? 

Me considero una «devoradora» de  la poesía de Antonio Guerrero,  de sus Poemas Confidenciales, así que soy sincera al decirte que no pude ocultar las lágrimas. 

—Bueno, a quien llora de emoción no le está negada la razón. Dime, ¿cuándo podremos leer tus versos en un libro? 

A penas cuento con una veintena de poemas. Aunque han sido revisados y valorados en talleres literarios, no me decido a publicarlos. Creo que debo pulirlos más. 

—Lo que más te satisface de recibir este Premio. 

—Los muchachos de La Joven Cuba acaban de comunicarme que las manos de Tony ya confeccionan el diploma que le dará crédito. Un verdadero privilegio. ¡Habrá premio mayor que recibir lo que sin dudas será una obra de arte! 

 

Aquí los dos poemas premiados:

 

LA ESPERA

 

La noche muere,

divago en el éter.

Con caricias almacenadas

en las yemas de los dedos,

y el corazón desatando

los nudos por tanta estancia.

 

Con las pupilas pobladas

de horas futuras,

y dos almas asidas

creciendo en el aire

que habita en mí.

 

Aún mantengo vida

hasta el reencuentro.

 

DESPLANIFICADA

 

Me gusta recorrer así

este mundo desorganizado.

Prefiero caminar mi era

a contra reloj,

con la prisa

de un siglo dislocado.

 

Donde pocos son dueños

de su tiempo.

 

Donde muchos regalan

al menos un minuto

a los amigos,

a los amores que

llevan una vida

sin hoja de ruta.