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19/05/2012 7:01:30

 

El Gobierno de Cuba demandó este jueves la refundación del sistema financiero internacional desde sus cimientos y destacó que son los 193 Estados de las Naciones Unidas (ONU), de forma conjunta, los que deben encontrar la respuesta a la actual crisis global. 

 

El Embajador cubano ante la ONU, Pedro Núñez Mosquera, participó en un debate de alto nivel sobre «el estado de la economía y las finanzas mundiales», convocado por el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, y el presidente de la Asamblea General, Nassir Abdulaziz Al-Nasser; y realizado en la sede ubicada en Nueva York, Estados Unidos. 

Núñez explicó que las fallas del sistema financiero no radican solamente en la desregulación, sino también en su carácter antidemocrático, ya que sus normas y principios fueron establecidos «en función de los intereses de unas pocas potencias industrializadas». 

«Hoy todos somos testigos de la profunda crisis financiera, consecuencia directa del estruendoso e irreversible fracaso de una concepción económica y política impuesta al mundo: el neoliberalismo, la globalización neoliberal», expresó. 

Instó a la ONU a tomar las riendas del sistema económico, porque son los pueblos las principales víctimas de la crisis, y no sus verdaderos culpables: los grandes centros de poder. 

El diplomático explicó que el neoliberalismo intensifica la inestabilidad política, económica y social; la especulación, la deuda externa, el intercambio desigual, la frecuencia de las crisis, la pobreza, la desigualdad y «el abismo entre el Norte opulento y el Sur desposeído». 

Argumentó que estos males son producto de las recetas neoliberales que incluyen financiamiento de la banca privada con fondos públicos, congelación de pensiones, privatización de empresas estatales, reducción de salarios, aumento de impuestos, disminución de las inversiones sociales, despidos y reducción de los servicios públicos. 

Detalló que la capitalización de la banca demuestra que la falta de asistencia social obedece a la ausencia de voluntad política y no a la escasez de recursos. 

Asimismo, exhortó a los países desarrollados a abrir sus mercados a las exportaciones de los subdesarrollados, «levantando las barreras arancelarias y no arancelarias, incluidas las medidas unilaterales coercitivas por razones no comerciales», en referencia al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. 

También llamó a fortalecer la Cooperación Sur-Sur y la integración regional y subregional sobre la base de beneficios recíprocos, complementariedad y solidaridad. 

En ese sentido, elogió los esquemas vigentes en América Latina y el Caribe como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Banco del Sur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). 

 

(Fuente: teleSUR-PL-RadioHC /MARL)