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08/02/2012 10:18:37

 

Por Mercedes Rodríguez García

  

«No se ama lo que no se conoce», asegura con razón y emoción Arístides Rondón Velásquez, pedagogo de 45 años de trayectoria y especialista principal del Centro de Desarrollo Juvenil (CDJ) «Francisco Gómez Toro», adscrito a la Unión de Jóvenes Comunistas de Villa Clara.

 

Bien sabe el licenciado Arístides que a los jóvenes les empieza a gustar la historia cuando «primero se les narra y describe y, luego, se les explica». 

De ahí que decida ejemplificar con un pasaje sobre la visita de Antonio Maceo al bohío de Máximo Gómez Báez y Bernarda Toro Pelegrín, el 12 de marzo de 1876. Un día antes había nacido el cuarto hijo, al que todos llamarían en lo adelante, Panchito. 

Dice Maceo a Bernarda: 

—«Me he enterado que ha tenido usted un niño muy robusto.

—Sí General, lo único que me preocupa es que nació con un pie algo virado.

—¿Cuál de ellos?

—El derecho.

—Eso no tiene importancia, porque el que se necesita para montar a caballo es el izquierdo». 

La anécdota resulta elocuente, al caer combatiendo al lado de su General, Panchito Gómez Toro demostró la certeza  el criterio del  Titán de Bronce.

 

ESTUDIO, CONOCIMIENTO Y PREPARACIÓN

 

Único de su tipo en Cuba, el CDJ tiene entre sus objetivos básicos impulsar acciones que estimulen el estudio de la historia patria, el pensamiento de personalidades significativas en el proceso de formación de la nacionalidad, y los fundamentos del proyecto social cubano. 

Entre sus líneas de acción figuran, además, participar activamente en la preparación política-ideológica de los jóvenes, sean o no dirigentes de la Organización, así como desplegar actividades  culturales, de superación e investigación que coadyuven a ampliar en este segmento poblacional el conocimiento de la obra de José Martí, Fidel Castro y Ernesto Guevara. 

«Los jóvenes,  necesitan ampliar su cultura para entender cualquier suceso de índole política o ideológica. Si se saben educar, instruir y conducir adecuadamente, ejemplo de por medio, podrán llegar a actuar como verdaderos martianos, es decir, como y hombres y mujeres de bien», indica Rondón Velásquez. 

—¿De quiénes reciben apoyo?

—Contamos con la colaboración de todos los centros de la Educación Superior, especialmente de la Universidad de Ciencias Pedagógica (UCP) y de la Universidad Central (UCLV), y nos valemos de un consejo asesor integrado por valiosos profesionales especializados en diferentes temáticas. Gracias a ellos podemos impartir cursos, charlas, conferencias, talleres, postgrados, de acuerdos con los intereses y necesidades del universo que atendemos, muy interesado en superarse en la esfera en que se desarrollan. 

—¿Puede referirme algunas de estas acciones? 

—En el tiempo que llevamos de fundado, algo más de un año, es digno de mencionar un postgrado en Contabilidad Finanzas, un curso de Redacción y Ortografía, y otro de Preparación para las Pruebas de Ingreso a la Educación Superior, este último con una matrícula de 30 alumnos, todos trabajadores de la UJC. 

—¿Alguno sobre Martí? 

—Terminamos uno y ya está abierta la convocatoria para un segundo titulado «José Martí, americano y universal». Lo impartirá la profesora Clara Niebla, de la UCLV.

 

MEMORIA y EJEMPLO

 

—¿Encuentros para recordar? 

—Yo diría que uno de los más emocionantes: el sostenido por el Destacamento Guerrillero con la hija de Lucios Walter. Se trata de alumnos de onceno grado, del IPU «Osvaldo Herrera», de Santa Clara. Cada uno de adopta el nombre y la personalidad de un integrante de la guerrilla del Che en Bolivia, no importa el sexo ni el parecido físico. Se creó el 14 de junio de 2011, cuando cursaban el décimo nivel de esta enseñanza. 

—Hace poco sostuvieron un encuentro con Santiago Feliú y tengo entendido que ocurrió una situación jocosa… 

—Sí una confusión a partir del nombre, porque no se trataba del trovador del mismo nombre, sino de su medio hermano, Santiago Rine Feliú, el historiador. Son tres, hijos de un mismo padre. 

—¿Satisfecho? 

—Nunca, menos ahora que toda la nación tiene puesta sus esperanzas en el ineludible relevo juvenil, al que tenemos que preparar responsablemente, sobre todo a nuestros militantes, esa vanguardia a la que se han referido reiteradamente Fidel y Raúl. 

—Vale entonces el ejemplo de Panchito… 

—La conducta de Panchito lo ha inmortalizado en la memoria de la juventud cubana de todos los tiempos. Falta, como a otros héroes y mártires de nuestra gestas independencias, conocerlo para amarlo.

 

FRAGMENTOS PARA MOTIVAR

 

Sería muy provechoso que nuestros jóvenes leyeran la carta que Máximo Gómez escribe a Martí, el 31 de mayo de 1894. En ella hace un profundo análisis del valiente joven. 

« […] ha sido bello oírle hablar de súbito, componiendo con singular concisión de voces el pensamiento sincero y oportuno, sin un solo florero o tono violento, ni esos giros traspuestos y aprendidos que en los mismos que pasan por maestros quitan fuerza y hombría a la oratoria. […] hablando es dueño entero de sí, y ni temerá, ni adulará, ni fatigará a las asambleas. Y de su corazón, tan pegado al mío que  lo siento como nacido de mí, nada le diré, por no parecerle excesivo; ni de mi agradecimiento. Ya él conoce la llave de la vida, que es el deber: y en lo que hace como  en lo que dice, no domina el deseo de parecer bien, ni el miedo de parecer mal; sino la determinación de prestar el servicio necesario a la hora en que lo hace o lo dice. No creo haber tenido cerca de mi lado criatura de menos imperfecciones».