11/12/2011 18:17:056 

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

Un gol fantástico  y una jugada mágica de Messi. Desde el mediocampo agarra la pelota, aguanta, gambetea a 2 y la mete en la portería. Un pase perfecto que sacó de sus apartamentos a una veintena de jóvenes del edificio donde resido, fanáticos del Barca.

Como en Cuba se disfruta la pelota, me resulta extraordinaria esta reacción con el fútbol. Salgo y trato de aplacar la algarabía. ¡Nada! Bajan desde el piso diez al cinco, donde estaban disfrutando el partido los fans «lugareños» del Real Madrid.

Como si yo estuviera a favor del Barca, uno me grita en el descenso loco por las escaleras: «¡Es un golazo, Mercy!, no se ponga brava… ¿Usted es del Barca o el Madrid?».

Lo juro, me quede de media pieza, porque a la verdad siempre he simpatizado con los equipos de Brasil, Argentina y Urugüay. Y si de futbolistas se trata, me quedo con Ronaldo, Chicharito y, por supuesto, Messi, que además de extraordinario goleador es un tipazo masculino.  

Claro, yo también vi el partido por la tele, y comprendí la euforia  del golazo, no solo por la perfecta colocación del balón, sobre todo porque tiene lugar antes de acabarse el primer tiempo, y para empatar un partido, nada más y nada menos que en un clásico.

No sé que hicieron después «cubanitos barceloneses y madrileños». Pero sí me quedó una interrogativa en la mente: ¿Qué pasa con la pelota cubana que no logra entusiasmar de tal manera a nuestros chicos?

Tal vez no esté en «su punto» la Selectiva Nacional de Béisbol. Esperemos a ver «si levanta», sobre todo el equipo de Villa Clara, que hasta ahora no me ha revelado buenos pronósticos.

Vean el video del ¡golazo! de Alexis Sánchez (Barcelona) al Real Madrid, en el primer tiempo, y díganme si no es para levantar a cualquiera de frente a la pantalla chica.