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25/11/2011 16:42:24


 

Como acostumbro —casi siempre que con anterioridad me entero del cumpleaños de mis amigos, colegas y conocidos— hoy hago llegar mis felicitaciones  con más de 24 horas de adelanto, a María Mercedes Rodríguez García, venida a la luz —no tan pública—un frío 26 de noviembre de 1951, próximas las 5 de la tarde.  Sobre todo por haber cumplido al 99 % tu estrategia de vida, a la cual solo le falta un ítem, aún en fase de adivinación, pero sobre cual ya tienes pronósticos.

 

Así que Mercy, cuídate mucho, que hasta ahora nadie lo ha hecho por ti. Y no digo que te deseo todo lo bueno del Mundo, porque al Mundo le quedan pocas cosas buenas, y sería egoísta de mi parte regalárselas a una sola persona, cuando hay un poco menos de 7 mil millones de seres humanos disputándoselas. (Descuento a los ricos).

Ya sé que no te arrepientes de nada de los que has hecho desde el día en que Zoila Antonia te parió y tus tías paternas te «recogieron»,  15 días, después de aquel alumbramiento furtivo en la Maternidad Obrera, convertida luego en Hospital Psiquiátrico y finalmente, en Centro de Desarrollo de la Danza y el Teatro, en la ciudad de Santa Clara.

Y conozco, además, que solo te quedan dos «cosas» por hacer en la vida, algo que a tus años, resultaría una verdadera locura. Bueno, mi más íntima, buena y «flaqui» amiga: salud y suerte, que ambas te hacen falta. Cuídate mucho.

En fin, como tú misma dices,  la vida es tan frágil como la Tierra y la muerte es una parte indispensable de su historia.

Chao. ¡Ah!, y sigue tecleando.

 

(Fuente: La autora de esta página)