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24/11/2011 7:21:06 

 

Por: Amaury M. Valdivia Fernández

 

«No pensemos que cambiando los managers está resuelto problema de nuestro beisbol. Mientras sigan siendo los mismos jugadores, los mismos entrenadores, los mismos estilos de trabajo, los errores seguirán siendo los mismos», afirmó en Camagüey Higinio Vélez, presidente de la Federación Cubana de Beisbol.

 

Durante la presentación del equipo de esta centroriental provincia a la ya inminente 51 Serie Nacional de Beisbol, el otrora director de selecciones de la Isla consideró imprescindible trabajar en los problemas concretos que hoy afectan al deporte más popular del país, el cual desde 2005 no se titula en ningún evento de primer nivel en el exterior. 

«En esta misma serie que comienza vamos a tener once managers nuevos. Eso habla mucho sobre este tema. Sin embargo, muchos de los problemas que existen siguen ahí. Por ejemplo, falta pensamiento táctico, tanto de los bateadores como de los pitchers, falta definir mejor los bancos de problemas de cada equipo y cada jugador, y trabajar en ellos coherentemente, para el año próximo no tener que volver a atender las mismas deficiencias». 

El pitcheo, en particular, fue objeto de análisis por parte del directivo, toda vez que resulta una de las áreas más problemáticas entre los conjuntos que participan en el clásico deportivo cubano. 

Al respecto, resaltó la necesidad de conformar cuerpos de pitcheo efectivos y donde cada uno de los lanzadores tenga una función claramente definida, pues «el pitcher deber ser abridor, relevista o cerrador, no se puede estar cambiándolo todos los días. Además, al especializarlo, se puede trabajar con más profundidad en sus deficiencias y virtudes técnicas». 

La defensa y el bateo también fueron abordados por Vélez, quien al repasar la alineación de los Toros de Camagüey para la venidera Serie Nacional, se interesó por el trabajo realizado con varios de los jugadores y resaltó la necesidad incorporar estrategias más agresivas a la ofensiva y trabajar más en la disciplina de los peloteros, tanto dentro como fuera del terreno. 

«Antes los grandes atletas no se lesionaban tanto, los mismos pitchers trabajaban hoy, mañana, a veces hasta tres días seguidos. Podían hacerlo así porque entrenaban siempre a conciencia, porque se preparaban para esa faena y, sobre todo, se conocían y se cuidaban. Ese es un objetivo en el que aún debemos trabajar para bien de nuestro béisbol».