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15/10/2011 0:49:40 AM

 

El gobernador del estado de Florida, Rick Scott, firmó su segunda orden de ejecución, en este caso la de Oba Chadler, un hombre de 65 años. Chadler permanece en el corredor de la muerte por el homicidio de una madre y sus dos hijas. La sentencia se aplicará el próximo 15 de noviembre.

  

El condenado fue hallado culpable en 1994 de asesinar a una mujer del estado de Ohio, de 36 años, y a sus dos hijas adolescentes, cerca de la Bahía de Tampa cuando volvían de unas vacaciones en Disney World (Orlando, Florida) en junio de 1989. 

La mujer le pidió indicaciones para llegar a su hotel, en las inmediaciones.

Las tiró al agua cuando todavía estaban con vida. Según se conoció durante el juicio, las tres aún podían haber estado vivas cuando el hombre las ató y las arrojó al agua desde un barco. 

Aunque al parecer Chadler ató pesos a sus cuellos para que se hundieran en el agua, sus cuerpos aparecieron flotando más tarde en la bahía de Tampa, desnudos de la cintura hacia abajo. 

Las autoridades tardaron tres años en descubrir al responsable y detenerlo. Está ingresado en la Union Correctional Institution, en la localidad de Raiford. 

La primera ejecución fue la de Manuel Valle, de origen cubano y nieto de español, acusado de haber asesinado a un policía en 1979. Fue ajusticiado hace menos de dos semanas, con lo que se convirtió en el primer reo de Florida en ser ejecutado con una nueva y controvertida sustancia como parte del cóctel utilizado para aplicar la pena capital por inyección letal, el pentobarbital, una droga para combatir la epilepsia que, según algunos médicos contrarios a le pena capital, podría causar dolor. 

Valle fue el reo número 70 en ser ejecutado en Florida desde que se restableció esa condena en el estado en 1976, según datos del Departamento de Prisiones, que calcula que los condenados a la pena capital pasan una media de 13 años en el corredor de la muerte.

 

(Fuente: 20minutos / EFE)