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31/03/2011 12:34:01


Robert (Bob) Woodward, el  periodista estadounidense que destapó junto a Carl Bernstein el escándalo del «Watergate», ha analizado el escenario actual de los medios digitales durante una conferencia impartida en el Poynter Institute, en la que ha resaltado que las viejas habilidades de la profesión siguen siendo todavía la base del periodismo en la era de internet.  

 

Y, en este sentido, ha asegurado que en la Web, donde da la sensación de que la información está disponible en cualquier momento y que se puede propagar por todas partes, el periodista preparado y cualificado es más necesario para proporcionar calidad.

Como representante de la «vieja guardia» del periodismo, Woodward ha defendido que la tecnología en sí misma no es nada sin buenos periodistas que busquen la verdad y la información oculta que siempre existe.

«Mark Felt, la ‘garganta profunda’ en el caso del Watergate, no tenía una cuenta de Facebook. No la habría tenido. La noticia del Watergate vino de seres humanos que no querían hablar. Y la información no estaba en internet», ha subrayado durante su intervención en el Poynter.

«Hablas a los estudiantes universitarios y dicen: ‘En lugar de haber tardado dos años en dimitir, Nixon hubiera renunciado en una semana’. Y yo les digo ¿por qué? Dicen: ‘Porque la gente hubiera ido a internet y habría encontrado la información’. Pero yo les respondo: ‘No estaría allí. Incluso si hubiera estado en internet, la información no estaría disponible’».

Woodward ha manifestado que el acceso a las fuentes y la capacidad para obtener lo mejor de ellas mediante la construcción de una relación de confianza aún exigen la misma habilidad periodística.

También se ha referido a otras cuestiones importantes en el ejercicio del periodismo como el uso de fuentes anónimas, así como a los cambios que se han generado en la profesión con la llegada de las redes sociales y con la aparición de las tabletas como el iPad.

Igualmente, ha valorado el papel de WikiLeaks: «Creo que parte de la información que se ha filtrado es importante, pero se ha sobrevalorado. No se trata de una revelación profunda sobre la toma de decisiones de alto nivel, aunque hay algunas cosas buenas en ella».

(Fuente: abc.es)