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13/02/2011 1:28:25

 

En las viviendas donde los dos progenitores están presentes, existe un grado importante de transmisión intergeneracional del hábito de fumar entre los padres y los hijos, especialmente entre individuos del mismo género.

 

Por el contrario, el hecho de que la madre fume no parece afectar la probabilidad de que el hijo fume, ni tampoco el hecho de que el padre fume afecta a la hija. Las hijas tienden a imitar a sus madres, y los hijos a sus padres.

Las probabilidades de que el hijo fume si ambos padres fuman es del 24 por ciento, reduciéndose a casi el 12 por ciento si ninguno de los padres fuman. Para las hijas, la probabilidad de fumar si ambos padres fuman es del 23 por ciento y se reduce también al 12 por ciento si ninguno de los progenitores fuma.

En los hogares monoparentales, independientemente del género del hijo, el hábito de fumar de la madre se transmite al hijo o hija. En este caso, la probabilidad de fumar para un hijo si la madre fuma es del 32 por ciento y del 28 por ciento para la hija.

 

(Fuente: EUROPA PRESS  / SoloCiencia)