20101208153512-sshot-2.jpg

08/12/2010 09:32:16

«Afinidades», es la ópera prima de Jorge Perugorría y Vladimir Cruz, estrenada en el marco del mismo  32 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. De tono sicológico y con solo cuatro actores, narra las contradicciones internas de dos parejas que coinciden un fin de semana en un apacible centro turístico.

Vladimir Cruz reveló la satisfacción que siente con el resultado final de la cinta. Querían hacer, un largometraje muy particular, sin prisas en la narración, una mirada directa a lo que pasa dentro del individuo.

Con guión del propio Cruz  la película está basada en la novela «Música de cámara», del escritor cubano Reinaldo Montero, y la música del cantautor de Silvio Rodríguez.

La obra difiere del resto del cine cubano por el ritmo y los problemas que refleja, no obstante Jorge Perugorría consideró que algunas lecturas la convierten en una película que muestra la actualidad cubana.

Unidos por la amistad desde hace 17 años, Perugorría y Cruz asumen —además de la codirección— los roles protagónicos en «Afinidades», junto a la cubana Gabriela Griffith y la experimentada española Cuca Escribano.

La cinta fue calificada de «lenta», «muy europea» y con demasiada carga sexual por algunos espectadores, en un contexto y ritmo que se aleja del cine cubano actual, incluso del que concurre al festival cinematógrafico, donde compite como ópera prima.

El filme «es una visión que soñamos juntos, una visión que ahora, en este momento, en este país, en estas circunstancias de nuestra sociedad, que está tratando de enfrentar cambios muy complejos, es una película que tiene las lecturas que quizás nosotros mismos no éramos tan consientes cuando la estábamos haciendo», dijo Perugorría en conferencia de prensa.

La cinta, que compite por el premio Coral en la sección de Ópera prima del espectáculo de cine habanero, fue  exhibida por segunda ocasión el este martes en el cine Yara, de la capital cubana.

Se trata de «una película extraña y hermosa», donde «el sexo de superpone a todo y la fotografía es notable», además de la música de Silvio Rodríguez, que Cruz calificó de «un regalo extraordinario» y de «una maravilla» la presencia musical de Omara Portuondo, la divina del Buena Vista Social Club.

«Yo pienso que es una película de la Cuba de estos tiempos», enfatizó. Cruz, por su parte, codirector y guionista, piensa «que el cine latinoamericano y el cine cubano no necesitan ya, en estos momentos refirmar la identidad, no es necesaria».

«No quiero hacer una película que parezca cubana, yo quiero hacer una película que es cubana, evidentemente porque la estamos haciendo cubanos, y es una historia que ocurre aquí, pero no me importa si parece de otro lugar, mientras los personajes sea verosímiles y lo que se está contando sea creíble», aseguró. Reafirmó que «para nosotros es profundamente cubana».

Lea también: