20101124063753-4-el-papa-y-el-libro.jpg

24/11/2010 0:35:07

Por Mercedes Rodríguez García

El diario vaticano L'Osservatore Romano publicó un resume, que muchos han malinterpretado y la prensa sobredimensionado. Según los medios el Papa afirma en un libro que el preservativo está justificado «en algunos casos», aunque no cree que sea la «verdadera manera» de combatir el sida, y  pone como ejemplo a «una prostituta que utiliza un profiláctico» como uno de los casos en los que la Iglesia aceptaría el uso del condón. 

Tales declaraciones forman parte del libro-entrevista «La luz del mundo. Una conversación con el Santo Padre Benedicto XVI», presentado oficialmente esta mañana en el aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa Sede por Mons. Rino Fisichella y el periodista Luigi Accattoli.  El libro-entrevista de Peter Seewald traducido al español por Herder Editorial, será presentado mañana 24 de noviembre.

Ha sido tanto el revuelo que hasta Michel Sidibé, director del programa ONUSIDA  lanzado por las Naciones Unidas contra la propagación del virus, calificó como un «paso adelante, significativo y positivo» el hecho de que el papa Benedicto XVI haya admitido el uso del condón «en algunos casos».

«Este avance reconoce que un comportamiento sexual responsable y el uso del preservativo tienen un papel importante en la prevención del HIV-SIDA», comentó Sidibé .

Cierto. Es la primera vez que un Papa admite el uso del condón, «para reducir los riesgos de contaminación» con el virus VIH del sida.

De cualquier manera constituye un paso de avance el hecho de plantearlo y quedar por escrito en un volumen  excepcional, a mi juicio. Algo que décadas atrás no se permitiría la máxima figura de la iglesia católica.

El Papa, aunque vive en un estado dentro de otro Estado, no ignora que juntos todos los seres humanos de buena voluntad podemos construir un mundo sin nuevas infecciones por sida, «sin discriminación y sin muertes como consecuencia de esta enfermedad», como él mismo afirma en el libro.

Bueno, además, que el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, haya afirmado que Benedicto XVI ha sido «bastante pragmático y realista», cualidades de las que ha dado suficientes muestras en los últimos tiempos.

Muchos conocen que la postura del Papa «regente» —y del Vaticano—, ha sido muy tradicional a lo largo de la historia. Pero los tiempos cambian y quienes le den la espalda, pecarán doblemente. Y ya saben lo que significa el pecado para los cristianos… ¡católicos, apostólicos y romanos!

La opinión de Benedicto XVI también ha sido comentada por la Fundación Mujeres y la Federación de Mujeres Progresistas, en este caso como  «pequeño avance», y  han pedido a la Iglesia que sea «más contundente» en el asunto. (¿Qué entenderán por «contundente»?)

Tanto la presidenta de la Fundación Mujeres, Marisa Soleto, como la de la Federación de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, se han referido así a las afirmaciones del Papa sobre el uso del preservativo en el libro «La luz del mundo. El Papa, la iglesia y las señales del tiempo. Una conversación con el Santo Padre Benedicto XVI».

A mi juicio algunos han sacado de contexto lo que ha publicado L'osservatore Romano sobre las palabras de su Santidad. Cito el texto original en italiano:

 «Concentrarsi solo sul profilattico vuol dire banalizzare la sessualità, e questa banalizzazione rappresenta proprio la pericolosa ragione per cui tante e tante persone nella sessualità non vedono più l'espressione del loro amore, ma soltanto una sorta di droga, che si somministrano da sé. Perciò anche la lotta contro la banalizzazione della sessualità è parte del grande sforzo affinché la sessualità venga valutata positivamente e possa esercitare il suo effetto positivo sull'essere umano nella sua totalità.

Vi possono essere singoli casi giustificati, ad esempio quando una prostituta utilizza un profilattico, e questo può essere il primo passo verso una moralizzazione, un primo atto di responsabilità per sviluppare di nuovo la consapevolezza del fatto che non tutto è permesso e che non si può far tutto ciò che si vuole. Tuttavia, questo non è il modo vero e proprio per vincere l'infezione dell'Hiv. È veramente necessaria una umanizzazione della sessualità.

Y si me he tomado el trabajo de copiar el texto en el idioma original es por lo que han dicho planteado las señoras Soleto y Besteiro. La cuestiona la vía por la que el Papa ha hecho tales manifestaciones ya que« no es la habitual de la Iglesia» y se lamenta de Sumo Pontífice haya limitado solamente a «ciertos usos» el empleo del condón , poniendo como el de la prostitución. (Ad esempio quando una prostituta utilizza un profilattico …)

«Bien la declaración en sí misma de que el uso del preservativo está bien, mal el contexto (¿cuál contexto?) en que lo hace y mal el caso al que se refiere», ha aseverado Soleto.

Por su parte, Besteiro resulta más consecuente  al estimar que la posición del Papa supone un «pequeño avance» frente a la postura anterior en la que no admitía el uso del preservativo en ningún caso.

No obstante, la presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas  ha subrayado que el trasfondo «sigue siendo el mismo» ya que si bien el Papa justifica el uso del preservativo en algunos casos, luego precisa que «no es la manera de combatir el sida, ya que es necesaria una humanización de la sexualidad» (Tuttavia, questo non è il modo vero e proprio per vincere l'infezione dell'Hiv. È veramente necessaria una umanizzazione della sessualità.)

Besteiro se ha preguntado qué entiende el Papa por «humanización de la sexualidad» y ha señalado que lo que sí parece claro es que Benedicto XVI no admite la libertad sexual de cada individuo… ¡Pero, hasta dónde pedirle a un Santo Padre!

No creo —como leí en un comentario a pie de la información de internet— que «se puede evidenciar el poco conocimiento bíblico del Papa ya que si aprueba el preservativo está disimuladamente aprobando la fornicación y el adulterio.» Lejos, muy lejos de lo que declaró el Sumo Pontífice a Peter Seewald. 

Y no estoy defendiendo a su santidad, sino refutando las malas interpretaciones del discurso, cuando no los disparates que escriben los internautas, en su mayoría jóvenes que no se despegan de las PC, los MP3, phones, iPads y otras tecnologías móviles.

Por favor, mediten. Vivimos tiempos en que la Iglesia quiere dialogar con todos, en la búsqueda de la verdad. Pero para que el diálogo y la comunicación sean eficaces y fecundos «es necesario sintonizarse en una misma frecuencia, en ámbitos de encuentro amistoso y sincero, en ese «patio de los gentiles»  como propuso Benedicto XVI al hablar a la Curia romana hace un año y que el dicasterio está realizando en distintos lugares emblemáticos de la cultura europea.

Según el Papa, —y coincido plenamente con él en este aspecto— «hoy no pocos jóvenes, aturdidos por las infinitas posibilidades que ofrecen las redes informáticas u otras tecnologías, entablan formas de comunicación que no contribuyen al crecimiento en humanidad, sino que corren el riesgo de aumentar el sentido de soledad y desorientación. Antes estos fenómenos, más de una vez he hablado de emergencia educativa, un desafío al que se puede y se debe responder con inteligencia creativa, comprometiéndose a promover una comunicación que humanice, que estimule el sentido crítico y la capacidad de valoración y de discernimiento».

Les recomiendo visitar el sitio L’ osservatore Romano (en español) y buscar allí las palabras de Benedicto XVI a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para la Cultura, tituladas «Lenguajes nuevos y creativos para dialogar con todos.»

Religión aparte: aprenderían mucho. Créanme.