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El cerebro cambia de algún modo a medida que la persona madura, pero ¿se puede medir ese cambio de la adolescencia a la edad adulta? Un equipo científico afirma que basta un análisis de cinco minutos mediante escáner cerebral para obtener una cierta cuantificación del nivel de madurez del individuo, e intentar ayudar a los pacientes que muestren problemas psiquiátricos.

El experimento muestra que en el cerebro inmaduro son más fuertes las conexiones neuronales de rango corto dentro del cerebro (es decir entre regiones más próximas), y en la madurez éstas pierden intensidad y se refuerzan las conexiones entre regiones más apartadas.

Se trata pues, de una reorganización estructural de las conexiones cerebrales y eso, afirman los investigadores, se puede medir mediante el escáner que registra la cantidad de flujo sanguíneo entre unas regiones y otras del cerebro en funcionamiento.

La disminución de conexiones de rango corto en el cerebro resulta ser un mejor indicador que cualquier otro de la transición del cerebro infantil al adulto, explican Dosenbach y sus colegas en Science.

«Los pediatras hacen regularmente el seguimiento de sus pacientes con parámetros como su altura, peso y otras características, que comparan con curvas estandarizadas de desarrollo infantil y juvenil», manifiesta Bradley Schlaggar, de la  Universidad de Washington, uno de los autores de la investigación.

«Cuando los datos de un paciente se desvían demasiado del rango estandarizado (de altura, peso, etcétera) o cambian bruscamente de un patrón de desarrollo a otro, el médico sabe que tiene que plantearse por qué», explica.

 (Fuente: Revista Science)