20100823054720-mandela-jabulani.jpg

Por Mercedes Rodríguez García 

¿Qué tiene en común la Copa Mundial de Fútbol 2010 en Sudáfrica con Nelson Mandela, ex presidente del país, que el 12 de julio último celebró su 92 cumpleaños tras haber dedicado 67 años de su vida para hacer que su patria fuera una nación libre? La vida de Mandela y el hecho de que Sudáfrica haya sido el anfitrión de la Copa Mundial comparten un designio común: la destrucción de viejos mitos y la creación de nuevas realidades y posibilidades, escribe Previn Gordhan, Ministro de Finanzas de Sudáfrica.

La historia de la Copa Mundial de la FIFA yace repleta de sonoras campanadas, como la victoria de Estados Unidos contra Inglaterra en 1950, la eliminación de Italia a manos de la RDP de Corea en 1966 o la derrota de Alemania ante Argelia en España 1982. Fueron partidos que trascendieron las fronteras del espacio y del tiempo.

En vísperas de la inauguración de la primera Copa Mundial de la FIFA en África, en la que participaron seis representantes del continente anfitrión, salió de a la luz  que la primera victoria de un equipo de ese continente en una fase final se produjo tarde en la historia del certamen, concretamente en Argentina, en 1978.

Años después, el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 1990 enfrentó a la Argentina de Diego Maradona, a la sazón campeona del mundo. Para la desconocida Camerún, la contienda, a priori, se antojaba excesivamente desequilibrada. 

Los Leones Indomables habían causado sensación ocho años antes en España, pero llegaron a Italia con la etiqueta de grandes desconocidos.

Sin embargo, con una característica —mezcla de técnica y juego físico— el conjunto africano sorprendió al Albiceleste con un tanto en el minuto 67, poco después de haberse quedado con diez hombres por la expulsión de André Kana-Biyik.

François Omam-Biyik escribió su nombre en los libros de historia al marcar el único gol del partido de un fantástico remate de cabeza. A pesar del liderazgo de Maradona, Argentina fue incapaz de igualar la contienda, y Camerún se forjó un nombre en el fútbol.

Los Leones Indomables se convirtieron en la segunda selección que apoyaron los aficionados en aquella edición a lo largo de su trayectoria hasta cuartos de final, donde quedaron eliminados.

Y «pasó el tiempo y pasó un águila por el mar». Llegó el 2010, con vuvuzelas y Jabulani. Los Bafana Bafana vencieron por 1-2 a Francia en el último partido de ambos por el Grupo A disputado en el estadio Free State de Mangaung-Bloemfontein, el 22 de junio. El final exhibió la impotencia de los locales por saber que la diferencia de gol no les alcanzaba pero con la satisfacción por su desempeño en la cita mundial.

Hay camisetas, camisas tipo polo, postales, estampas, zapatos, muñequeras para el gusto del cliente. Los medios de prensa arman su show. Se vota por los 10 futbolistas más guapos que juegan este mundial en Sudáfrica: ¿Iker Casillas, Fernando Torres, Cristiano…?

Pero nada se habla de la vida de Nelson Mandela, un hombre destructor de mitos y creador de realidades nuevas en el estrecho espacio de su celda.

Desde su liberación hace 20 años, Mandela ha liquidado muchas más fábulas y establecido muchos más contextos y posibilidades, incluyendo la realización de la «supermediática» Copa Mundial de Fútbol 2010, gran torneo que sirvió para crear nuevas realidades y al mismo tiempo destruir leyendas pesimistas sobre Sudáfrica y, sobre todo, el continente africano.

Más, la euforia experimentada durante la lidia por el gol decisivo, no duró mucho. Todo parece haberse esfumado en la euforia y la publicidad.

De lo que sí no me caben duda es que la cita puso en evidencia la existencia de una gran brecha entre la imagen de un continente atrasado. Tierra mágica de leones vagan defendiendo su especie y la realidad parece haber quedado atrapada en un torneo de la calidad y complejidad de una Copa Mundial de Fútbol.

No sé qué pensará en verdad Previn Gordhan ni tampoco el estoico Mandela. Pero me parece que después de las luces, volvieron las sombras.

Ya nadie habla de Sudáfrica (África) … Al no ser Animal Planet, que sigue defendiendo a los felinos en extinción.