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La última brigada norteamericana abandona Irak, luego de una larga y cruenta campaña que deja tras de sí 4,733 militares muertos  y 106,071 civiles perdieron la vida hasta mitad de julio. Ahora   el Gobierno de Estados Unidos planea doblar el número de guardias de seguridad privados para proteger a su personal civil en el país árabe. La presencia de estos guardias privados en Irak es muy controvertida, pues aún pesa el episodio ocurrido en 2007 cuando empleados de la empresa de seguridad Blackwater asesinaron a 14 civiles en Bagdad.

Según portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, el Gobierno estadounidense planea contratar a 7.000 guardias privados, algunos de los cuáles han sido acusados de cometer abusos contra la población iraquí desde el comienzo de la invasión.

Dijo tener planes muy específicos para incrementar la seguridad post retirada, y añadió  que la contratación de los guardias privados será  cara, aunque  «menos gravosa para el contribuyente estadounidense que el anterior despliegue militar»

 

REMEMBER BLACKWATER

La presencia guardias privados en Irak es muy controvertida, sobre todo tras el episodio ocurrido en 2007, cuando empleados de la empresa de seguridad Blackwater asesinaron a 14 civiles en Bagdad. Sin embargo, la inmunidad legal de que disfrutaban estos empleados fue eliminada el año pasado.

Un destacado miembro del Gobierno estadounidenses citado por la agencia de prensa Reuters asegura que «estos guardias privados han causado problemas en el pasado, pero que estos problemas podrán subsanarse para una misión como la de Irak»,  pues se trata de «un requerimiento de seguridad de corta duración».