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Asegura un proverbio que recordar es volver a vivir, y ello nutrió a la familia del periódico Vanguardia para celebrar, este 9 de agosto, su cumpleaños 48 entre vivencias, anécdotas y compromisos que hacen grande la vida.

Ya no se cuenta con los viejos linotipos a fin de reflejar el acontecer de la antigua provincia de Las Villas, y llevar las incidencias de Cuba y del mundo a los lectores de entonces.

Mucho ha llovido, y ahora el impacto de las nuevas tecnologías invade a la redacción, aunque su esencia siga siendo la defender la obra de millones de cubanos que crean, aman y protagonizan la historia.

Por ello, no faltó el reconocimiento de Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, en cuya misiva destaca lo que significa el periódico para sus lectores como premisa principal de su colectivo realizador.

También llegó la felicitación de Julio Lima Corzo, primer secretario del Partido en Villa Clara, y de organizaciones políticas y de masas representadas en la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

Próximo a la fecha de su constitución, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) declaró al colectivo 50 Aniversario, mientras Arturo Chang, director del órgano, argumentó los compromisos y retos a cumplir en la nueva etapa de trabajo.

Ángel Sorí, integrante del Buró Provincial del Partido, resumió el convite con la aseveración de que Vanguardia constituye un periódico de vanguardia, y nos exhortó a seguir haciendo un periodismo de vanguardia.

Lo cierto es que hay un camino transitado, pero un sagrado precepto nos envuelve a todos basados en esa prédica martiana que concibió un diario útil, serio, elegante, operativo y valiente.

Sobre esta base transitarán los pasos, con la tónica de hacer de cada mensaje una escuela atractiva, profesional y comprometida acorde con los tiempos.

Con el deseo de que a través de su edición sabatina, de 45 mil ejemplares en soporte tradicional, con sus mensuarios El Santaclareño, Manantial, y el suplemento humorístico Melaíto, trascienda esa complicidad inviolable entre el pueblo y los orfebres de un mensaje comprometido con su causa. (Ricardo González del Río)