El aire le llegó a Estados Unidos nada más iniciarse la segunda parte. Un balón a la espalda de la defensa eslovena fue controlado por Donovan, que, pese a estar escorado, disparó un trallazo ante el que Handanovic no pudo responder. Un disparo de Altidore, demasiado centrado, y uno lejano de Bradley, fueron el único bagaje del dominio del subcampeón de la Copa Confederaciones, que justo empató cuando había metido más delanteros. Ahora, fue Eslovenia la que quedó «tocada», aunque logró sobrevivir y salvar una amarga igualada, que la sigue haciendo depender de sí misma.