Por Mercedes Rodríguez García

Los chinos, que ya no saben que hacer para ganarse el mercado internacional y con este a millones de turistas, ya tienen planes de rehacer la paradigmática Gran Muralla y los guerreros de terracota. Pero esta vez no se utilizarán piedras ni arcilla. El único material de construcción será el codiciado producto que se obtiene a partir del fruto del árbol del cacao.

Para esta nueva maravilla, incluidos más de 500 duplicados de las estatuas de los guerreros de terracota de la Dinastía Qin (211-206 a.n.e) se usarán 100 toneladas de chocolate.

La «Muralla de Chocolate» tendrá de 10 metros de largo y de dos de alto, y será «edificada» en un parque temático a principios del año próximo. Podría parecer diminuta si se compara con la antigua y kilométrica de piedra y ladrillo, que se extiende a lo largo de la frontera norte y noroeste del gigantesco país.

El parque, localizado en el norte de Beijing, se abarca una superficie de 20.000 metros cuadrados, y se espera abrirá al público el 29 de enero de 2010. Se espera que atraiga a cerca de millón y medio de visitantes y de compradores durante la temporada entre febrero y abril, que incluye al Festival de Primavera y el Día de San Valentín.

Los chinos gastan 3.000 millones de yuanes (440 millones de dólares USA) al año en chocolate y este mercado crece en un índice de entre 10 y 15 % anualmente. El chocolate es una valiosa fuente de carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales.

A menudo se emplea como fuente de energía rápida, y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), organismo especializado de las Naciones Unidas (ONU), contemplan su consumo entre los índices reveladores del nivel de vida de la población.

Fuente: Xinhua ( 22/10/2009)