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Ayer, 21 de octubre, se publicaba en el Wall Street Journal un artículo en el que se hacía pública la intención de las grandes operadoras de Internet en el mercado usamericano de cambiar totalmente la forma en que nos venden la conexión a la Red. Responsables de proveedores, como AT&T y Time Warner Cable, alegan que se debe cambiar el método de facturación debido al aumento del tráfico en Internet a medida que más usuarios ven en línea vídeos y descargan películas mediante programas de intercambio de archivos (BitTorrent, Emule...).

Las corporaciones de telecomunicaciones están molestas con la normativa del Gobierno Federal norteamericano que les obliga a tratar todo el tráfico web por igual, sin importar cuánto ancho de banda ocupa, de acuerdo con el principio, hasta ahora respetado, de neutralidad tecnológica de la Red. Esto ha servido como excusa a los ejecutivos de estas compañías para intentar acabar con las llamadas «tarifas planas» bajo el argumento que si no les dejan gestionar como ellos desean el tráfico de Internet tendrán que poner límites a su uso.

La compañías AT&T y Comcast ya han ensayado tarifas con el objetivo de limitar el ancho de banda. También la compañía española Telefónica ha ensayado con modalidades «priorizadas». Según la operadora española, los mecanismos de calidad de servicio (QoS) se ponen en funcionamiento cuando la red se encuentra congestionada , priorizando el tráfico de los clientes con calidad frente a aquellos que no lo tienen.

(Si le interesa siga leyendo el artículo publicado en el sitio digital Rebelión)