Por Juan Almeida

Ya me voy de tu tierra,
mexicana bonita,
bondadosa y gentil,
y lo hago emocionado
como si en ella dejara
un pedazo de mí.

Ya me voy, linda Lupe,
y me llevo conmigo
un rayito de luz
que me dieron tus ojos,
virgen guadalupana,
la tarde en que te vi.

Golondrina sin nido
era yo en el camino
cuando te conocí.
Tú me abriste tu pecho
con amor bien sentido;
yo me anidé en ti

Y ahora que me alejo
para el deber cumplir,
que mi tierra me llama
a vencer o a morir,
no me olvides, Lupita;
ay, acuérdate de mí.

(1956)