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Triste caso este que me llega a través del correo electrónico en Yahoo. Luego de señalarme algunas condicionales como si soy amigable, sincera, justa, suponen que yo quiero ayudar a una pequeña de tres años, con una grave deformación en el rostro. Sus padres son pobres -me explican-, y residen en Los Ángeles, California, Estados Unidos.

¡Claro que desearía ayudarles! Tal vez haciendo gestiones para que viajen a mi país donde de seguro nuestros médicos no escatimarían esfuerzos ni recursos para corregirle la imperfección a la nena.

En lo que sí no estoy de acuerdo es en atiborrar los buzones reenviando el mensaje, como me piden «a todas las personas que puedas, si quieres a todos tus contactos», para que ellos (los padres de la niña) reciban «1 peso por cada mensaje que manden» y de ese modo «ayudar a su pequeña hija.»

Y sí, por supuesto que tengo corazón, y ¡bien grande! Quienes parecen no tenerlo son las autoridades sanitarias y gubernamentales de su lugar de residencia: California, el tercer estado más grande de American United States, poblado por 36 millones 553 mil 215 habitantes.

Además de las playas del sur, California posee grandes y millonarias atracciones como Disneylandia y Hollywood. Por si fuera poco Los Ángeles es uno de los principales centros industriales, financieros, comerciales, de transporte y de comercio internacional de la poderosa nación norteamericana.

En el área metropolitana de la gran urbe se asienta el núcleo de la industria aeroespacial de EE.UU, así como los más importantes estudios de producción de películas y de programas de radio, televisión, y de grabación de música. Allí tienen su sede principal grandes empresas, corporaciones financieras e instituciones de investigación y desarrollo... y decenas de casinos, para el libre albedrío del juego, la droga y la prostitución.

En el breve mensaje no ofrecen detalles de la niña, pero de seguro ha de pertenecer a algunas de las miles de familias emigradas en busca de mejor fortuna. Tal vez una entre los individuos de origen hispano que viven en California y constituyen el 46,5% de su población.

La foto conmueve. Lo demás me da rabia.