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No ha sido tan difícil hallar las piezas para armar estos reportajes sobre la calidad del cigarro Criollo que se fabrica en la «Ramiro Lavandero», de Ranchuelo, como hacerlas encajar en la urdimbre de la industria del tabaco en Cuba, donde cultivo, industria y distribución resultan tres padres de un hijo malévolo e infernal: el tabaco en forma de cigarrillo, rubro que deja ingresos anuales al país de cerca de 300 millones de dólares y constituye fuente de empleo para unos 800 mil compatriotas tabaqueros y cigarreros. Sin agotar el tema, hoy concluimos una serie que superó marcas y despejó incógnitas...

 

Por Mercedes Rodríguez García

 

Aplaudida por los fumadores y recriminada por quienes no tienen ese hábito, llegamos al final, un tanto acosada por la mirada suspicaz  de cierta ala extrema que suele ver fantasmas donde no los hay; cuestionada por  quienes descontextualizan el contenido y lo catalogan sobredimensionado,  o por conservadores  cuyo pan diario no es precisamente la polémica, y en fin, por los peores: aquellos que emiten criterios doctrinarios entre lo insulso y lo ramplón.  

 

DE NUMERITOS Y HECHOS...

 

Pudiera llenar la página. Del mismo modo, invertiría cuartillas ilimitadas si transcribo lo esencial de la más reciente guía práctica para dejar de fumar, o atiborraría la plana con estadísticas que relacionan las muertes por cáncer con el consumo de cigarrillos y pudieran ayudar a dejar el vicio de una vez a los aproximadamente dos millones de cubanos fumadores activos y casi cinco mil millones de todo el mundo. Sin duda que arruinamos a agricultores, fabricantes y comercializadores del orbe y, por supuesto a nuestros coterráneos, responsabilizados con el 26,8 % de la producción mundial de tabaco.

 

Si la cifra de fumadores a nivel mundial equivale al 30%, datos del 2001 situaban a la Isla en 31,9 %. Aquí se conoce y se aplican estrategias de mercadotecnia social para la transformación de conductas nocivas a la salud, pero permanece arraigada la creencia de querer solucionar estos problemas solamente con programas educativos que, en  la práctica han carecido de la efectividad esperada.  

 

MIENTRAS TANTO...

 

Científicos cubanos se dieron a la búsqueda de variedades de tabaco menos dañina para la salud, como aporte a la política internacional para paliar los males del tabaquismo. Poseen menor contenido de nicotina, resinas y alquitranes; son resistentes a las principales enfermedades, tienen un alto potencial de rendimiento y excelente calidad organoléptica. (Propiedades de los cuerpos que se pueden percibir por los sentidos). Pero según nos explica Vladimir Andino Ruibal, director del Instituto de Investigaciones del Tabaco (IIT):

 

«Los genetistas serían incapaces de seleccionar estas variedades para un cigarrillo liberado o normado, eso corresponde a entidades administrativas. Todas las diversidades pueden utilizarse en la confección de las ligadas para cigarrillos. Ahora, una planta de tabaco puede tener de 14 a 18 hojas, en dependencia del tipo: para capas, tripas y capotes; para otros destinos como la exportación en rama, para la cigarrería, etc. En las escogidas se realiza la selección de las hojas por cortes y calidades, desde las empleadas en los tabacos Premium (áreas de Pinar del Rio), hasta las de los puros de consumo nacional y cigarrillos. Todos los tabacos, seleccionados por descenso de la calidad, generan clases para cigarrillos. Por ello en cualquier empresa de este tipo tienen que hacer diferentes ligadas de clases. Nunca son estáticas ya que la disponibilidad es variable según la cosecha y las áreas sembradas.»

 

-¿Cuánto determinan las clases de tabaco en la calidad de la  ligada?

 

- Mucho. Usted puede carecer de una clase y sustituirla por otra que tiene la misma composición química (nicotina), que es del mismo piso foliar, y no hay diferencias en la ligada. Ahí está la pericia de los ligadores. Si utiliza solo las clases de mejor aroma y sabor y no pone otras que aporten combustibilidad, el cigarrillo no quema o quema mal, y se apaga. La ligada constituye una receta conformada por muchos componentes. Algunos pueden cambiarse, pero el producto ha de reunir las características químicas establecidas.

 

-¿Y el secreto de una buena ligada?

 

-Disponer de todas las clases o las sustitutas que aportan las características físicas y químicas para la marca de cigarrillo.

 

ENTRANDO EN CAJITA

                                                                                                                                                                                                                               

Cuba es uno de los países que han adoptado medidas de obligatorio cumplimiento para mantener en jaque a los fumadores. Existe una disposición ministerial que veda fumar en lugares públicos climatizados o cerrados, centros de Salud y Educación entre otros, y sus restricciones abarcan a conductores del transporte colectivo, usuarios de instalaciones deportivas y encargados de elaborar y vender alimentos.

 

También veda las ventas  a menores y la comercialización de cigarrillos en tiendas, restaurantes o establecimientos ubicados a 100 o menos metros de cualquier tipo de centro educacional.

 

«Sigo fumando como siempre, pero como no me gusta que me llamen la atención, ahora salgo al pasillo. Antes solía fumar en clases», me confesó una vez el profesor Víctor Figueroa Albelo mientras esperábamos el transporte obrero en la Universidad Central.

 

«Sabemos que se trata de elementos cancerígenos y tóxicos nocivos a la salud, pero no puedo  dejar el vicio», se recriminaba. Y sin darme tiempo a emitir comentario alguno me tiraba a matar:

 

«Óyeme, esos  Populares de Sancti Spíritus no hay quien se los fume. ¿Y qué me dices de los falsificados y envasados en cajetilla de fábrica. ¡Nos están matando más rápido de la cuenta!»

 

Con más de 55 años de edad y unos 30 de fumador, hace relativamente poco, el cáncer de pulmón le ganó la pelea a Figueroa.

 

ANTES DEL ÚLTIMO ROUND

 

En cuanto al incremento de las ventas y consumo de cigarrillos, los indicadores se mantuvieron desde el año 2002 hasta el año 2004.

Sin embargo, si se analiza el comportamiento hasta los dos últimos años, se observa un incremento de 11,03 %, lo cual pudiera relacionarse con el crecimiento de la mortalidad por cáncer, de 19,3 en las mujeres, mientras que en los hombres ha mostrado una tendencia decreciente del 2,2 %.

 

Pese a que en Cuba no existe la competencia empresarial ni las diferencias de marcas significan mucho en ese sentido, en el caso de los cigarrillos la competitividad se establece a partir de la procedencia de fabricación, y aceptación entre los consumidores

Entonces, ha ganado el mejor, por puntos: ¡Criollos, de Holguín!, que en el año 2005 certificó su Sistema de Gestión de la Calidad, y ratificó en 2008 por cumplir con los requisitos de la

NC ISO 9001: 2001.

 

CLARIDADES SOBRE EL RING

Luego de precisar que la existencia de cigarrillos Criollos en los establecimientos holguineros no dista mucho de la del resto del país, y que los fumadores locales no se benefician mucho con la ubicación de la fábrica en esa provincia, Hernán Aguilar Parra, su director, nos precisa:

 

«Nuestra empresa factura todas sus ventas a ATM Nacional, organismo que se encarga de la distribución a las diferentes provincias del país. No obstante le podemos dar una cifra bastante aproximada de la realidad. Las comercializaciones de cigarrillos Criollos realizadas a Villa Clara durante el año 2008 representan aproximadamente el 0.62 % de las ventas totales de esta marca ejecutadas por la empresa en ese período. Estas cantidades son usadas para establecer el tamaño de muestra y otros indicadores previstos en los estudios de satisfacción efectuados por el Buró de Investigaciones Sociales y Económicas (BISE), acción que se ejecuta frecuentemente para conocer la opinión de los fumadores sobre los cigarrillos producidos en la empresa.»

 

Por su parte Armando González Martín, al frente de la «Ramiro Lavandero», en Ranchuelo, aclara: «Nosotros elaboramos el ciento por ciento de los Titanes de la cuota, unos 15 millones de paquetes de 10 cajetillas, y solo entre el 5 y el 11 por ciento del plan anual de producción, en dependencia de las necesidades del país, corresponde a la marca Criollos. Al igual su homólogo holguinero, nos precisa que «nada tiene que ver la industria con la distribución a la red de Comercio Mayorista, aunque siempre trata de protegerse la provincia.»

 

LA ESPERANZA DE RANCHUELO

 

Las inversiones pronosticadas para los próximos años y el uso de las potencialidades creadas en la fábrica de Holguín, asegurarán incrementar la calidad y la capacidad nacional de producción y a su vez contar con líneas de reserva para hacer frente a cualquier imprevisto.

Tal vez el año que viene -como nos adelanta Aguilar Parra- «con parte del equipamiento que hoy se explota acá, ellos sabrán sacarle el extra, y sin lugar a dudas, harán un cigarrillo de mejor calidad, que es la pretensión del futuro.  Usted, que se ha adentrado en las interioridades de este complicado oficio de fabricar cigarrillos y  ha podido percatarse bajo qué condiciones tan difíciles y de forma anónima trabajan estos aguerridos trabajadores.»

 

NOCAUT PARA LOS IMPOSTORES

 

Si cuestionamos la calidad del cigarro de consumo nacional que elabora nuestra industria, ¿qué dejaremos para el cigarrillo falsificado, de incierta procedencia, introducido de manera clandestina y expedida en la red de merenderos y cafeterías «disfrazados» de Popular y de Criollo. (¡Hasta con celofán!)

 

«Los hechos de mayor incidencia en cuanto a cigarros y tabacos se refieren a la fabricación ilícita, pero no se han comprobado en la red de comercio. Los administradores que acepten este tipo de mercancía y la ponga a la venta en el establecimiento, incurre en el delito de violación de las normas de protección al consumidor, figura delictiva tipificada  en el artículo 227 del Código Penal», explica el Mayor Ariel Castro Manso, Jefe de la  PNR en Santa Clara, la capital villaclareña, y continúa:

 

«Nuestros dispositivos sí han ocupado y confiscado todos los productos e instrumentos utilizados para la elaboración ilegal de cigarrillos, y sancionado a los implicados por actividad económica ilícita, infracción representada en el artículo 228, apartados 1 y 2 del mismo cuerpo legal.

 

«Ocurre cuando fallan los mecanismos de control. Todo sale del Estado. Nadie produce el papel, nadie fabrica el celofán,  nadie procesa la picadura.  En todas las fábricas prestan sus servicios los cuerpos de vigilancia especializados o SEPSA.  Pero hay que aumentar los controles sobre los deshechos, porque después que sale de la fábrica pueden desviarse y parar en manos de inescrupulosos traficantes, y de ahí a los elaboradores clandestinos para la fabricación artesanal de cigarrillos, sin que medie ningún control de calidad. El riesgo para la salud supera al del producto auténtico, pues no cumple con las exigentes normativas que establecen determinados controles y pruebas de laboratorio, y ello resulta extremadamente peligroso.»