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Por Alejandro César González Rodríguez

(Estudiante de Comunicación Social)

Muchas veces despegarse de los archiconocidos clásicos del death metal y navegar por el extenso mundo underground trae excelentes resultados, lo anterior me sucedió al descubrir a este quinteto germano practicante de un intenso y súper técnico brutal death. Estos teutones han realizado un CD digno de ser considerado entre los mejores de nuestra colección aunque hallan pasado ya unos añitos de su salida. Esta obra centra la potencia musical en las guitarras, ejecutadas por Steffen Ilm y Mike Lewin, creadores de complicados riffs y constantes cambios de ritmo capaces de romperle la crisma al más pinto.

Combinan una velocidad endemoniada con marchas pesadas y lentas, todo esto con medios tiempos y radicales contratiempos. Mis ovaciones para Dirk Janben (Ingurgitanting Oblivon, Funeral Procession, Of Trees and Orchids), todo un maestro de la brutalidad percutiva, mostrando una habilidad en el doble bombo impresionante, tal parece escuchar una máquina recién engrasada.

El bajo de Patrick Schwars hace lo suyo como hermano gemelo del drums, preciso y agobiante. El encargado de defender los trabajos guturales es Konstantin Luhring (Gallery of Darkness, Funeral Procession) y aquí es donde yo encuentro el punto negativo del CD, a este señor, aparte de no entendérsele absolutamente nada, no le pega su tipo de voz al estilo que acompaña, pues, aunque regurgita y vomitiva, no es lo grave y profunda que necesita un grupo de estas características.

A mi entender sonaría mejor alguien como el español Kojo de Tu Carne, pero esa elección se las dejo a ellos. Por lo demás cuentan con una excelente producción y un sonido brillante capaz de ponerle a mover la cabeza al más pasivo de los roqueros.