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Por Mercedes Rodríguez García

Foto:Ramón Barreras

Aproximadamente a las 5: 30 p.m. de hoy su Eminencia, el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado de su Santidad  Benedicto XVI, llegó a Santa Clara,  donde será develadO mañana domingo 24 un monumento al Papa Juan Pablo II.

A su llegada al aeropuerto Abel Santamaría,  fue recibido por autoridades de la iglesia católica cubana, entre ellas Monseñor Arturo González Amador, Obispo de la Diócesis santaclareña, y los máximos representantes del Partido y el Gobierno en la más central del las provincias cubanas.

La estancia del Cardenal Bertone ocurre en el contexto de las celebraciones por el décimo aniversario de la histórica visita a Cuba del Papa Juan Pablo II. Fue en Santa Clara donde tuvo lugar entonces la primera misa, en enero de 1998.   

El monumento, flanqueado por la bandera de Cuba y de la Santa Sede consiste en una torre con una campana, coronada con una cruz, lucirá al frente una estatua del fallecido Sumo Pontífice . Detrás, se colocarán 13 paneles, que servirán de soporte a un relieve mural de la imagen de la Virgen de la Caridad con su manto extendido en señal de protección. En uno de los paneles se encuentra grabada la frase de Juan Pablo II "No teman, abran las puertas a Cristo".

El proyecto es obra de la oficina de construcciones del Obispado de Santa Clara y tuvo como diseñador principal al arquitecto Luis Orlando Fernández Squitín.

El conjunto de la ciudad de Santa Clara donde el Papa celebró su primera Misa en suelo cubano, es el primero erigido en terreno público; es decir, no en terreno que sea propiedad de la Iglesia. La estatua estatua perpetuará  de algún modo el sitio en que se congregaron miles de creyentes y no creyentes, casi en la falda de la loma del Capiro, aproximadamente donde radicó el edificio provisional de lo que iba a ser una segunda sede, más moderna y funcional, del colegio de monjas Teresianas, en los finales de la década de 1950.

Santa Clara es la única ciudad cubana donde, luego de la visita de su Santidad Juan Pablo II, el pueblo rebautizó como Avenida del Papa, a la calle Ana Pegudo, mejorada y ampliada en aquella ocasión para facilitar el paso del "Papamóvil" hasta la explanada de la misa.