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Por Mercedes Rodríguez García 

El Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de urgencia para evaluar la crisis desatada por el ensayo nuclear de Corea del Norte, con consecuencias aún no previsibles. Corea del Sur, Rusia y Australia han confirmado que el movimiento sísmico provocado por la prueba, alcanzó una potencia de 4,2 en la escala Richter.  

Además de un acto provocativo y desafiante, el hecho acelerará más los desbalances ecológicos que aquejan a la Tierra, la cual se encamina hacia una nueva glaciación. Según los científicos, de suceder lo anterior, un frío polar arrasará el planeta y los hielos cubrirán gran parte de los océanos. Mas, aseguran los expertos que el cataclismo no ocurrirá hasta dentro de dos mil años, cuestión que pongo en duda si seguimos retando a la Naturaleza con bombas, misiles, contaminantes ambientales, talas indiscriminadas y experimentos nucleares.  

No sé si ocurrirá un segundo diluvio o se multiplicará el drama pompeyano, o si una decena de tsunamis acordarán entre sí borrar la humanidad de la faz de la Tierra, resistida cada vez más a dar sus frutos y acogernos entre sus pechos flácidos y resecos, o sus brazos lánguidos y extenuados. Hay quienes creen en el Apocalipsis, donde Armagedón aparece como una batalla final entre las fuerzas del bien contra las fuerzas del mal, expresión de la cólera del Creador en forma de plagas y desastres inimaginables, y anticipo del establecimiento del reino de Dios en la Tierra. 

 Todo ocurrirá cuando el Dragón cumpla su límite impuesto de 1,000 años y se le permita salir a engañar a las naciones e incitarlas a la guerra. Pero el Dragón perderá la contienda y lo exiliarán al lago de fuego y azufre. Entonces los muertos que no habían sido salvados se levantarán ante un gran trono blanco y serán juzgados de acuerdo con las leyes y el Libro de la Vida.» http://antesdelfin.com/armagedon4.html  

Apocalíptico o no, la avalancha de mensajes y partes de guerras que nos ofrecen los medios de comunicación masiva en la era de la sobreabundancia de información y banalidad de los contenidos, suele quitarle el sueño al más pinto. De ahí que crédulos y religiosos, ante los infortunados vaticinios bíblicos, apuren más su paso por la vida, precipiten planes y se lancen en desenfrenado andar y actuar, sin ética ni miramientos. 

Lo de Corea del Norte no asusta más a algunos que la conflagración desatada por el gobierno de los Estados Unidos de América en Irak, ni los matusalenianos enfrentamientos entre israelitas y palestinos, como en otro momento las embestidas terroristas a las Torres Gemelas neoyorkinas y al Metro madrileño. B. W. Bush se ha encargado de preparar al mundo para la ignominia: ciclópeo y hegemónico es su poder, y no menos el control que ejerce sobre los mass media. 

Lo malo es que le vayamos perdiendo el miedo al miedo, al punto de que poco o nada sentimos si de pronto nos dicen que también, por acciones de grupos extremistas, estallaron las Torres Petronas, se hizo añicos el puente Millau o quedó pulverizado el Túnel de la Mancha, especies de Santos Griales de la arquitectura e ingeniería desde principios del siglo XIX. Pero la noticia del ensayo nuclear de Corea del Norte, absorbe por entero la de un posible segundo diluvio universal.

Tan absurda nos parece la primera, que la segunda, lejana en tiempo, nos permite echar una carcajada en las narices de los eruditos que describen lo que ocurrirá a muchas de las grandes ciudades del Norte terráqueo, llamadas a desaparecer por completo.  Allí, donde radican ricas zonas productoras de alimentos, se impondrá una desolada tundra y desaparecerán para siempre miles de kilómetros de bosques y praderas que serán sepultados a causa de la fundición de los hielos polares, «gracias» al lento y paulatino aumento de las temperaturas en todas las partes del globo. 

Estaríamos de ese modo frente a un fenómeno natural inevitable, y a los humanos no nos quedaría más remedio que prepararnos para enfrentarlo de la mejor manera posible…

¿Guerra avisada no mata soldados? Quizás el «nuevo» y nada próximo diluvio, no tenga ni remoto parecido con el protagonizado por Noé y su familia. A esta altura a nadie se le ocurriría construir un arca de 156 metros de largo y 25 de ancho donde almacenar, en sus 64 mil 896 metros cúbicos de bodegas, una pareja de cada especie viva del planeta. De entrada, ya muchos animalitos se han extinguido y yacen en esa fase. 

Pero mientras llega el aluvión de aguas gélidas, los norcoreanos — ¿solo los norcoreanos?— ensayan en las profundidades de la Madre Tierra. Se quejan los jefes de estados, los gobiernos constituyen gabinetes especiales y proliferan las condenas internacionales.  ¿Y ahora qué? Es la pregunta que debaten los foros de discusión de las principales páginas Web en todo el mundo. 

Pues ahora… ¡Nada!: a exhibir el desafío. Según informe de la KCNA agencia de noticias estatal norcoreana, ese «aseguró haber realizado su primera prueba nuclear subterránea a pesar de las advertencias internacionales para que no la llevara a cabo»; «la prueba se realizó exitosamente»; «la prueba nuclear es un evento histórico que trajo felicidad a nuestras milicias y a nuestro pueblo»; «el ensayo se realizó usando tecnología local en 100% y no produjo radiaciones»; «el ensayo nuclear contribuirá a mantener la paz y la estabilidad en la península coreana y las regiones vecinas.» El mundo se alarma y Pyongyang dice que la prueba fue un éxito. 

La Casa Blanca «condena» la prueba nuclear norcoreana y la estima una «. provocación» Entonces es que llama al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que adopte «una acción inmediata al respecto.» Corea del Sur advierte que «reaccionará de manera severa» a la prueba nuclear inédita anunciada por su vecina del Norte, y estima intolerable una Corea del Norte con capacidad nuclear. Reunión urgente en Japón.

El primer ministro, Shinzo Abe, ordena inmediatamente desde Seúl —donde se encuentra de visita— una «reunión urgente de su gabinete de seguridad ministerial.» Para España, ha ocurrido una grave provocación.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, condena lo que supone la prueba nuclear subterránea e insta a ese país a que «regrese de forma inmediata a la negociación diplomática.»  

Francia pide una respuesta firme. El ensayo nuclear de Corea del Norte es un «acto de mucha gravedad para la seguridad internacional», por lo que urge una «respuesta firme» de la comunidad internacional. La declaración la hace el ministro francés de Relaciones exteriores Philippe Douste-Blazy.  

Los gobiernos de Australia y Nueva Zelanda condenaron la prueba. Y dicen que constituye un desafío a los deseos de la comunidad internacional.  

No. No nos preocupemos por un segundo diluvio universal: faltan miles de añitos. Y no lo duden: el Dragón anda suelto incitando las naciones a la guerra. ¿Se llamará George Walter Bush? ¿De acuerdo con qué libro le juzgarán sus muertos? ¡Que diluvio, ni deshielo, ni glaciación! ¿Quién duerme con tales truenos! Pensemos que actualmente existen cinco potencias nucleares declaradas: Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia y China; y otras tres que tienen tecnología atómica de manera no oficial: India, Pakistán e Israel.

Otras naciones como Irak, Corea del Norte, Irán, Libia, Brasil, Argentina, Siria, Sudáfrica y Argelia tienen o han tenido programas de desarrollo nuclear. Según Estados Unidos, Pyongyang dispone de dos o tres armas atómicas, veinte instalaciones nucleares y almacena entre 2.500 y 5.000 toneladas de armas químicas y diez tipos de bacteriológicas. 

A este paso…Cualquier equivocación… Un Dragón suelto… Ya sé que un mundo mejor es posible: pero sin G.W.B. No les teman al diluvio, y prepárense, que hace rato está lloviznando fuego.