20060630140345-rock-libro.jpg

Por Alejandro César González

(Estudiante de Comunicación Social)

Dentro de poco volverá el evento de rock de mayor envergadura en la región central y uno de los más importantes de Cuba. Entonces la ciudad se verá inundada por jóvenes (y no tan jóvenes) amantes de las vertientes más extremas de la música. La cita, como ya es habitual desde hace unos años, desbordará el céntrico parque de Tristá  y Carretera Central.

Un adelanto de lo por venir:

Necrófago, procedente de Placetas, cultivadores de un intenso Death metal a la vieja escuela norteamericana. Los trinitarios punkies Arrabio, con sus letras y actitud comprometidas con la situación social mundial. Los camagüeyanos Grinder Carnage: una máquina Death metalera influenciada por la escena floridense puntera en el estilo Grind. Los sagüeros In The Skin, antiguos Bum, new metal con aires grunge. Blinder, Death metal industrial santaclareño, levantarán ánimos con su cover de Queen ¨We Will Rock You¨.

El plato fuerte: los capitalinos Escape, N.W.O.A.H.M. (New wave of american heavy metal) de excelente factura, con un nuevo vocalista. Leyendas del movimiento roquero nacional. La banda santaclareña de Punk-Ska, Eskoria, un paradigma para los seguidores del estilo en el país, C-men, new metal de vanguardia.

De Holguín, la banda más representativa del Black Metal nacional, con una alineación renovada, con su antiguo cantante Osney Cardoso. Otro paradigma del metal nacional: los habaneros Combat Noise, con un sonido Death Grind Core bien conocido y esperado siempre.

Volverá Grinder Carnage. Los espirituanos Azotobacter, dueños de un estilo difícil de distinguir pero bien asimilado. Cry Out For, que a pesar de ser nóveles imponen un un ritmo cargado de melodías y técnicas difícilmente igualadas. Otro mito: Hipnosis, con potentes riffs responsabilidad de sus féminas.

Como en el pasado Festival Nacional de Rock Ciudad Metal 2005, muchas son  las expectativas de un público ávido de rock y deseoso de que el tiempo transcurra lo más rápido posible para volver a confraternizar público y bandas, como buenos compañeros de cruzada.