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LA TECLA CON CAFÉ

Cofee and Rock

Renacen los muertos agradecidos

Renacen los muertos agradecidos

 

5:43:52 a.m. 

Grateful Dead ingresó en el cuadro de honor del rock al convertirse en una de las primeras alineaciones de culto de la historia. El peso de la leyenda del grupo  radicaba en sus conciertos en vivo,  que sus devotos convertían en un maravilloso ritual. 

Los Grateful Dead no solo permanecieron en el ojo del huracán que fue la década del 60, sino que cargaban en sí mismos ese “huracán” cuyos vientos todavía baten contra las puertas del siglo XXI. 

Fundada en 1965 en el corazón de un San Francisco hippie que vibraba con los ideales de paz y amor, la banda ingresó en el cuadro de ho­nor del rock al convertirse en una de las primeras alineaciones de culto de la historia e integrar junto a The Byrds, Jefferson Airplane y The Beatles la avanzada de la psicodelia, ese género presto a la experimentación que marcó para siempre el rock, la música y el arte y que más tarde pariría a monstruos como Pink Floyd. 

La banda que integró el cartel de Woodstock 69, cumple este año cin­co décadas de que irrumpiera en la escena estadounidense. Para celebrar la fecha, los sobrevivientes de su formación original Mickey Hart, Bill Kreutzmann, Phil Lesh y Bob Weir, se reunirán en julio para ofrecer tres conciertos en Washington donde recordarán a su líder, el guitarrista y vocalista Jerry García, fallecido hace 20 años víctima de su propia leyenda. Luego volverán a las sombras para permanecer como testimonio vivo de un tiempo en que la música respondía estrechamente a los dictados más esenciales del espíritu. 

Las andanzas de Grateful Dead (Los muertos agradecidos) forman parte de esas historias que se cuentan (y se contarán) de generación en generación. La banda de rock, coun­try y blues fue la primera en pasar revista a un colectivo de alucinados seguidores, los dead heads,  que la seguían por las carreteras de Estados Unidos como si fuera una cuestión de vida o muerte,  grabando sus conciertos —que se extendían durante largas y temibles horas— y distribuyéndolos en copias piratas por todo el país, lo que daría a conocer a la banda de Jerry García como uno de los grandes emblemas de la era del flower power. Una era, por cierto, que tuvo en el propio Jerry uno de sus máximos profetas. 

El peso de la leyenda del grupo  radicaba en sus conciertos en vivo,  que sus devotos convertían en un maravilloso ritual cuando se entregaban, como si dios les estuviera hablando al oído, a un puñado de clásicos como Truckin, Eyes of The World, Uncle John´s Band, Casey Jones o Sugar Magnolia. La banda no tenía muy buena relación con el éxito discográfico. Por otro lado, digámoslo todo, a los muertos agradecidos no les importaba demasiado arrastrar el cuerpo hacia los primeros lugares de las listas. Después de 22 discos, su primer tema en tocar el top ten fue Touch of grey, un título del álbum In the Dark, de 1987. 

Su indescifrable mística nacía también de la comunión entre sus integrantes y de las letras profundamente poéticas de Jerry y Robert Hunter, otro de los grandes compositores de la alineación. Tanto en esos shows inmortalizados en el tiempo como en su extensa discografía, la banda no defendía solamente un concepto musical, sino también una filosofía  basada en la armonía espiritual y en la comprensión de la experiencia artística como un territorio en el que los seres humanos podían espantar sus demonios y abrazar esos ideales de paz y amor tan caros al mundo en estos tiempos. 

Ya sabemos que es (casi) imposible que un disco o una canción pue­da salvarnos de nosotros mismos, pero el fugaz regreso de Grateful Dead será una fulgurante ventana para asomarse a una época en que el rock era capaz de todo. Incluso de revivir, después de tanto tiempo, a los muertos agradecidos. 

(Fuente: Granma / Michel Hernández)

Sinatra, la ¿verdadera? historia en la HBO

Sinatra, la ¿verdadera? historia en la HBO

 

7:40:07 a.m.

La HBO anuncia una serie documental basada en la andanzas de Frank Sinatra, mito mayor de la música popular estadounidense. Pero, se pregunta Julio Valdeón Blanco, ¿serán capaces de contar la verdadera historia, con todas sus aristas?

Alex Gibney y Frank Marshall andan presentando su documental sobre Frank Sinatra. Constará, dicen, de varios capítulos. Contiene toneladas de archivos perdidos y grabaciones caseras, muchas de ellas suministradas por Nancy Sinatra, hija del mito.

Marsahll, productor, le ha dicho al “Hollywood Reporter” que Sinatra “estaría muy satisfecho. Porque todo el mundo tendrá la oportunidad de ver qué pensaba”. Una afirmación si no gratuita, siquiera aventurada. Al jefe le gustaban muy poco los retratos que no teledirigía, los fulanos que esnifaban entre los pliegues de su vida a la caza de sucesos inopinados o verdades ocultas.

 Fanático del poder, ni siquiera las moscas volaban sin su permiso. Pregunten a quienes trataron de retratarlo en vida. Un ejército de fieles centuriones protegía al césar, al hombre que con un micrófono provocaba orgasmos de Filadelfia a San Diego. Sus mejores discos queman incluso cuando se acaban. Una suerte de humo azul repta por el suelo y entre ensoñaciones dramáticas y lascivas la noche sabe a más noche, mientras la sombra del baladista genial sopla besos de whisky en los espejos.

Detrás está la HBO, el sello sagrado, el marchamo de las mejores series de la historia de la televisión. Con el nombre de la HBO, que ha suprimido la idea de que nada bueno puede provenir del dichoso electrodoméstico, auguramos un impecable control de calidad. Aunque desconozco si, por aquello de asegurar los derechos de las canciones, vídeos, etc., muchos de ellos propiedad de la familia, la película remontará la condición hagiográfica del noventa y nueve por ciento de estos productos. Pienso en las obras de Scorsese sobre Dylan o George Harrison.

Buenísimas, especialmente la primera, pero cojas: en nombre de la mitología borraron aristas, colorearon sombras, silenciaron marrones, hasta pulir una inmaculada imagen en la que no caben los líos de drogas, los caprichos superlativos, la egomanía inevitable a la condición de estrella.

Se equivoca gravemente quien crea que semejantes asuntos carecen de interés, que se trata de lodazal sensiblero o maloliente corrala. Imposible contextualizar al artista, o su arte, sin atender a las circunstancias íntimas que lo forjan.

Del parte metereológico a la farlopa, de los desamores a los recibos impagados, todo suma y cuenta, todo añade y engorda, todo enriquece la alquimia y al alquimista. De las orquestas de Harry James y Tommy Dorsey, de su madre Dolly y los votos demócratas al bourbon y Ava Gadner, de las acciones repartidas en fábricas de armamento a las borracheras épicas en Santa Monica o Las Vegas, la vida de Frank Sinatra es una sinfonía convulsa, mediante la cual un nieto de Sicilia, que flipaba con los rascacielos al otro lado del Hudson, colonizó la psique de América, sus salas de baile, nightclubs y poluciones nocturnas.

Imposible, lo advierte Talese, cuantificar la cantidad de ciudadanos concebidos mientras el viejo Ojos Azules chisporrotea en los altavoces. Con su garganta enérgica y elegante, torrefacta y sensual, precisa y austera, fue el sueño de América hasta la aparición de Elvis.

Permanece en la conciencia colectiva como daguerrotipo indeleble de un tiempo pasado que muchos veneran y casi nadie olió. Porque en realidad nadie, descontados él y sus íntimos, vivió a semejante trapo, y muy muy pocos son los seres humanos que lejos de engolosinarse con las lentejuelas encontraron tiempo, talento y disciplina para tallar un corpus tan abrumador.

Con sus discos flojos y sus interpretaciones de salvar la ropa, con sus movidas y su amistades peligrosas, con todo lo que ustedes quieran, pero también con más de un centenar de canciones que chotean al tiempo. Seguirá sonando cuando resten diez minutos para el apocalipsis.

(Fuente: EFEEME/ Julio Valdeón Blanco)

 

Los dioses y monstruos de Metallica

Los dioses y monstruos de Metallica


5:40:56 a.m.

Se reedita el documental “Some kind of monster” con motivo del décimo aniversario  de Metallica y recordamos quienes eran en el momento de su grabación y quienes son ahora.

Metallica no inventó el documental musical con “Some kind of monster” (Universal), pero no cabe la menor duda de que lo revitalizaron. Toda la oleada de films de este tipo vivida en los últimos años proviene de aquí. Puede que a alguien le pareciera exhibicionista e innecesario, pero con este film Metallica nos muestra sus tripas en un momento complicadísimo para ellos. Fue una maniobra egocéntrica pero también es cierto que mostraron al público su cara más fea.

Al final todo acaba bien, con cantante rehabilitado y listos para seguir comiéndose el mundo, pero el grueso de sus más de dos horas estaba dedicado a la miseria y a la recomposición, con bastante de lo primero y lo justo de lo segundo.

“Some kind of monster” mostraba una banda en crisis, pero cuando se estrenó ya no había crisis, y sus conciertos se seguían llenando con muchísima facilidad. La prensa podía decir de ellos lo que quisiera, mantenían su estatus de leyenda, eran intocables.

“Some kind of monster” se rodó en un momento delicado, con James Hetfield haciendo cara a su alcoholismo, el bajista Jason Newsted abandonando la formación y el batería Lars Ulrich y el guitarrista Kikr Hammett tratando de mantener el grupo en vertical. Pero había mucho más. Cuando en 2001 empieza la grabación del documental, Metallica tiene que dar continuidad a una trayectoria que lleva desde 1997 sin disco nuevo como tal en el mercado y el panorama del género metálico ha empezado a cambiar.

Hacía tiempo que la banda se había apartado de la agresividad del thrash metal para reorientarse hacia el rock duro o metal a secas, dejando por el camino un disco sobresaliente e incomprendido como “Load”. Era una incógnita hacia dónde se dirigirían en el siglo veintiuno aunque las canciones nuevas incluidas en el álbum sinfónico “S&M” y ‘I dissappear’, su aporte a la banda sonora de “Mission: Impossible II”, indicaban que el camino era el que llevaba tiempo siendo, rock duro.

Sin embargo, ese nuevo siglo veintiuno es también el del auge absoluto de nuevas bandas que nacen del nu-metal como Linkin Park y Slipknot, que desprecian el solo de guitarra o que en el caso de los primeros, entienden tanto el metal como el grunge o el hip hop. En ese momento, parece que Metallica deseó potenciar aquella faceta suya con la que habían influido a esas nuevas generaciones, de manera que la banda sonora de las confrontaciones registradas en el documental “Some kind monster” era la de unos Metallica centrándose en la sección rítmica, en la brutalidad y olvidando lo que entonces parecían tics de viejos como los solos de guitarra.

El producto final fue el disco “St. Anger”, otro que nadie pareció entender aunque hacía muchas más señales de humo para su comprensión de lo que se quiso ver. Su sonido era crudo, pero ese era también su valor, aunque lo más importante es que en “St. Anger” había canciones y eran muy buenas. Ahí estaban ‘Frantic’, ‘Invisible kid’, ‘Shoot me again’, ‘Unnamed feeling’ y el tema que le daba título para seguir dando buenas lecciones de composición, aunque nadie quisiera reconocerlo. Por otro lado, el conjunto había superado su crisis y mientras que “Some kind of monster” terminaba con los cuatro miembros volviéndose a subir al escenario, fue en mitad de su nueva gira que se estrenó, cuando todo estaba en orden. Por el camino había quedado la adicción de Hetfield, la búsqueda de nuevo bajista que finaliza con la llegada del potente Robert Trujillo, el malestar de Lars Ulrich… El futuro era suyo de nuevo si lo querían. Y lo quisieron.

Después de la decepción que supuso “St. Anger” para quien no lo quisiera entender, Metallica decidieron que hora de volver a hacer lo que su público demandaba, es decir, thrash metal. Habría que discutir si claudicaron o si realmente les apetecía, pero en 2008 “Death magnetic” se postuló como uno de los mejores discos del año, haciendo madurar el metal como género.

Hoy “Some kind of monster” celebra su décimo aniversario y afortunadamente estos diez años han sido sinónimo de cordura. Tanto, que revisitarlo es casi como revivir una pesadilla. Lo que muestra son estrellas perdidas en su mundo, pero de la misma manera que cada uno está perdido en el suyo, al fin y al cabo. Hay escenas duras en las que se derraman lágrimas, otras de victoria, momentos muy tensos, como cuando Ulrich se encara a Hetfield literalmente, y otros muy curiosos, como las audiciones para bajista que Trujillo gana. Pero el documental también demuestra hacia donde lleva el camino de la creación, la tirantez en la fábrica del arte, la colisión entre el mundo de los mortales y el de las musas. Ahora reeditado con cuarenta escenas adicionales y entrevistas en perspectiva.

(Fuente: EFEEME/Juanjo Ordás)

 

 

Elvis Presley sigue brillando

Elvis Presley sigue brillando

 

12:14:22 a.m. 

La figura de Elvis Presley, probablemente la estrella más reluciente del Olimpo de la música popular del siglo XX, sigue en plena vigencia cuando se cumple el 80 aniversario de su nacimiento, y su legendaria voz y caderas siguen agitando emociones en todo el mundo. 

Las celebraciones de su "80 cumpleaños", como lo presenta su ex esposa Priscilla Presley, tienen su origen en la mansión de Graceland, en Memphis, donde vivió y reposan los restos el intérprete de canciones ya inmortales como "In the ghetto" o "Heartbreak hotel". 

Todos los años miles de fans cumplen con la peregrinación de congregarse ante Graceland con velas encendidas en homenaje a "El Rey", a cuyas puertas se encuentran los dos aviones de su propiedad y que actualmente están en venta. 

Entre los eventos que se efectúan en la casa-museo destaca la proyección de algunas de sus películas y una fiesta de baile en la que, por supuesto, suenan sus canciones y en la que participan dos de los músicos de estudio del cantante, David Briggs y Norbert Putnam. 

Se recuerda también el primer acetato grabado por el artista, cuando era solo un joven desconocido de Tupelo, pequeña localidad de Misisipi. 

Fue en agosto de 1953, cuando un Presley de 18 años entró en las oficinas de Sun Records en Memphis, lugar a donde se había mudado con sus padres seis años antes, para registrar dos canciones "My happiness" y "That's when your heartaches begin". 

La estrella siempre aseguró que tenían como único objetivo ser un regalo para su madre. 

Aunque sus primeras grabaciones pasaron desapercibidas y tuvo que trabajar un tiempo como conductor, se convirtieron en míticas joyas de la cultura popular cuando Presley revolucionó las ondas al comenzar a sonar su versión de "That's all right" en una emisora de Memphis un año después, en 1954. 

Pocos segundos después, el locutor recibió una avalancha de llamadas preguntando por el intérprete. 

A partir de entonces, la locura: innumerables números 1, histeria colectiva, llamada a filas, Elvis de uniforme en Alemania, y apariciones televisivas de infarto. 

Entre ellas, sobresale la de 1956 en "The Milton Berle Show". cuando el lúdico oscilar de su caderas, que dio lugar al mítico apelativo de "Elvis la pelvis", al cantar "Hound dog" quedó marcado para siempre en las retinas de los estadounidenses y el mundo entero. 

"Elvis compensa su escasez vocal con la más extraña y sugerentemente simple recreación de las danzas de apareamiento de los aborígenes", señaló entonces el New York Journal-American en su crítica de la actuación. 

Posteriormente, su estrellato en Hollywood, multimillonarias ventas, más éxitos, su pasión por el karate y su progresivo descenso a los infiernos de las adicciones y la decadente megalomanía. 

A los 42 años, en 1977, "el rey del Rock", nacido como Elvis Aarón Presley el 8 de enero de 1935, dijo adiós al mundo terrenal y entró por la puerta grande en la historia de un género musical, que se convirtió en una era en sí mismo y cambió para siempre el curso del siglo XX. 

Como diría John Lennon, en la cita más repetida sobre la voz de "Jailhouse rock" o "Love me tender", y con quien comparte panteón en la cultura popular: "Antes de Elvis no había nada". 

O, en palabras de otra figura legendaria, Bob Dylan, escuchar al "Rey" por primera vez fue "como escapar de la cárcel". 

(Fuente: LS)

 

 

 

Homenaje de “Asfalto” a The Beatles (CD)

Homenaje de “Asfalto” a The Beatles (CD)


 
4:12:29 p.m. 
 
Por fin son rescatadas las primeras grabaciones de Asfalto, donde Julio Castejón, Lele Laina, Enrique Cajide y José Luis Jiménez "clavan" el repertorio más descatado de The Beatles.
 
Ahora por fin, digitalizados y remasterizados, además incluye libreto con amplia información sobre la banda, fotos y letras.
 
Aquí les dejo la tracklist:
 
1. A hard day's night
2. I want to hold your hand
3. Michelle
4. Ticket to ride
5. Can't buy me love
6. And I love her
7. Day tripper
8. I saw her standing there
9. Eight days a week
10. The night before
11. She loves you
12. I need you

Ringo Starr anuncia su nuevo disco

 

12:21:49 a.m. 

“He acabado mi disco, está mezclado, y el año que viene Universal Records lo publicará”. 

El músico (cantante y compositor) y actor británico, reconocido por haber sido el baterista de The Beatles, dijo además  en febrero y marzo de 2015 la All-Starr Band saldrá de gira. 

De los cuatro miembros del grupo, Ringo fue el último en incorporarse a la formación definitiva. Le llaman así porque siempre usa anillos, aunque en una entrevista afirmó jaberlo elegido elegí porque es nombre de perro y los perros le agradan. 

El exbeatle concluye deseando felices Navidades y próspero año nuevo a todos sus fans. 

(Fuente: EFEEME)

 

 

 

 

 

 

 

Concierto de Bob Dylan para una sola persona

 

10:43:07 p.m.

Bob Dylan dio un concierto para una sola persona en la Academy of Music de Philadelphia. El miniconcierto fue filmado para la serie sueca “Experiment Ensam” (Experimento en solitario), en la que la que se ofrece la oportunidad de disfrutar en solitario de experiencias que normalmente se comparten con otras personas.

Fredrik Wikingsson, un sueco de 41 años, pudo disfrutar en solitario de las cuatro canciones que Dylan y su banda interpretaron para él: ‘Heartbeat’ de Buddy Holly, ‘Blueberry Hil’ de Fats Domino, ‘It’s Too Late (She’s Gone)’ de Chuck Wills, y un blues.

En este vídeo podemos ver a Wikingsson hablando de su experiencia e imágenes de la actuación de Dylan.

(Fuente: EFEEME)

 

Phil Rudd (AC/DC), detenido por agredir a un testigo y a su propio guardaespaldas

Phil Rudd (AC/DC), detenido por agredir a un testigo y a su propio guardaespaldas


8:55:16 p.m.

Continúan los problemas para Phill Rudd, batería de AC/DC, quien hace unos días, en su comparecencia ante un juez, se declaró inocente de los cargos de amenazas de muerte y posesión de drogas. Esta semana Rudd fue detenido en la localidad de Tauranga, Nueva Zelanda, por pelearse con un testigo y con su propio guardaespaldas.

Rudd se encontraba en un café cuando amenazó a un exguardia de seguridad, testigo en su caso. Según declaró a medios locales el propietario del café, cuando al oír ruido en el interior de su local salió a ver lo que ocurría, “pensé que un tipo grande estaba tratando de abusar de un viejo [Rudd]. Pero entonces me di cuenta de que era el hombre viejo el que trataba de pelear con el tipo grande”.

Según testigos, Rudd, casi tocando con su rostro el del “tipo grande”, le amenazaba a gritos. Este le pidió que retrocediese y le dijo: “No quiero romperte la cara”. Finalmente, el batería acabó en el suelo de un empujón y a continuación se abalanzó sobre el otro. El guardaespaldas de Rudd intervino en ese momento para separarlos, pero esto no le gusto al músico y la emprendió a puñetazos y patadas con él. Al final el guardaespaldas le dijo: “Ya no trabajo para ti”.

Después Rudd volvió al local a recoger las cosas que se le habían caído durante la pelea y “dirigiéndose a los clientes dijo ‘nunca os involucréis con la mafia’”. La policía detuvo a Rudd —momento que fue recogido por cámaras televisión— y lo llevó ante un juez que modificó las condiciones de su libertad bajo fianza, prohibiéndole el consumo de drogas.

(Fuente: EFEEME)


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