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El Papa bendijo desde Cuba a los no nacidos de todo el mundo

 

9:29:14 p.m. 

Donde quiera que esté, el Papa Francisco nunca deja de tener gestos de amor hacia los fieles. Así lo hizo durante el encuentro con las familias cubanas en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción cuando dio una bendición especial a todas las embarazadas y a sus hijos por nacer. 

El Santo Padre recordó que en las audiencias que se realizan los días miércoles en el Vaticano “hay tantas mujeres que me muestran la panza y me dicen: ‘¿Padre me lo bendice?’”. 

Entonces con una gran sonrisa en el rostro, el Pontífice propuso “algo a todas aquellas mujeres que están embarazadas de esperanza, porque un hijo es una esperanza, que en este momento se toquen la panza”. 

“Si hay alguna acá, que lo haga acá, o las que están escuchando por radio o televisión, y yo a  cada chico o chica que están esperando les doy la bendición, en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo y deseo que crezca sanito, que nazca bien. Acaricien al hijo que están esperando”. 

Después pidió a los asistentes que rezaran por él y por el próximo Encuentro Mundial de las Familias que se realizará en Filadelfia desde el 22 al 27 de septiembre. En el EMF el Santo Padre participará en la Fiesta de las Familias el día sábado y el domingo celebrará la Misa de Clausura. 

(Fuente: ACI)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Despidió Raúl al Papa Francisco

Despidió Raúl al Papa Francisco

 

5:31:38 p.m. 

El avión de Alitalia que lleva al Papa Francisco alzó vuelo desde la Terminal Aérea “Antonio Maceo” de Santiago de Cuba a las 12:26 p.m. de este martes. 

Allí fue despedido por el Presidente cubano Raúl Castro Ruz y otros representantes del Gobierno cubano, autoridades de Santiago de Cuba, altos dignatarios de la Iglesia Católica en Cuba y miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país. 

Ha sido el final de los cuatro intensos y emotivos días que el Sumo Pontífice ha compartido con el pueblo cubano; en los que visitó las ciudades de La Habana, Holguín y Santiago de Cuba; ofició tres Misas, le habló a los jóvenes y las familias cubanas, oró ante la Virgen de la Caridad del Cobre y se ganó el aprecio y la admiración de los cubanos. 

En su última alocución pública, desde el balcón de la Catedral de Santiago de Cuba, dió Gracias a los cubanos por “hacerme sentir todos estos días en familia, por hacerme sentir en casa”. 

El Papa Francisco también dejó sus impresiones en esta mañana final en Cuba al expresarle a los santiagueros: “Un pueblo que cuida a sus chicos, a sus jóvenes, tiene el futuro asegurado”. 

El Sumo Pontífice partió hacia los Estados Unidos, punto final de esta décima gira al exterior del líder de la Iglesia Católica. Allí recorrerá Washington, Nueva York y Filadelfia. Será recibido por el Presidente Barack Obama y hará una visita de cortesía a la Casa Blanca. 

Como hitos de esta visita, por primera vez un Papa hablará ante el Congreso de los EE.UU., el 24 de septiembre. El viernes 25 el Papa hablará en la ONU y se izará allí por primera vez la bandera del Estado Vaticano. La parte final de su gira será en el Encuentro Mundial de Familias convocado por la Iglesia Católica en Filadelfia. 

(Fuente: Cubadebate)

 

 

 

¡Cuiden a sus abuelos y sus chicos!

¡Cuiden a sus abuelos y sus chicos!

 

5:19:28 p.m. 

Así se despidió el Papa Francisco de Cuba concluido el encuentro con las familias cubanas, sostenido en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Santiago de Cuba. Francisco alentó a los cubanos con una “palabra de esperanza” a cuidar a los ancianos, los niños y los jóvenes del país. 

“Les saludo, les agradezco toda la acogida la calidez de estos días. Gracias, realmente son amables, bondadosos y hacen sentir a uno como en casa, muchas gracias”, expresó. 

El Santo Padre señaló que su “palabra de esperanza” quizás “nos haga girar la cabeza hacia atrás y hacia adelante. Mirando hacia atrás, memoria”. 

“Memoria de aquellos que nos fueron trayendo la vida y en especial memoria a los abuelos. Un gran saludo a los abuelos, no descuidemos a los abuelos. Los abuelos son nuestra memoria viva. Y mirando hacia adelante los niños y los jóvenes que son la fuerza de un pueblo”. 

Francisco aseguró que “un pueblo que cuida a sus abuelos y que cuida a sus chicos y a sus jóvenes tiene el triunfo asegurado”. 

“¡Que Dios los bendiga! Y permítanme que les dé la bendición con una condición, van a tener que pagar algo. Les pido que recen por mí, esa es la condición. Que los bendiga Dios Todopoderoso, el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo. Adiós y gracias”, concluyó. 

A continuación, el Papa Francisco se dirigió al aeropuerto de Santiago de Cuba. Ahí se despidió de las autoridades del país, para dirigirse luego a Washington D.C., en Estados Unidos. 

Se espera que el Papa llegue a la capital estadounidense alrededor de las 3:30 p.m. (hora local), a la Base Andrews de la Fuerza Aérea. 

La agenda del Santo Padre para mañana incluye la bienvenida oficial del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la Casa Blanca, su encuentro con los obispos estadounidenses y la canonización del Beato Fray Junípero Serra. 

(Fuente: ACI Prensa)

 

 

 

Palabras del Papa en encuentro con las familias en Santiago de Cuba

Palabras del Papa en encuentro con las familias en Santiago de Cuba


2:31:17 p.m.

El Papa Francisco presidió esta mañana el encuentro con las familias en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en Santiago de Cuba. En su mensaje, el Santo Padre exhortó a los cubanos a cuidar a las familias.

A continuación, el texto completo del discurso del Papa Francisco en su encuentro con las familias en Santiago de Cuba:

Estamos en familia. Y cuando uno está en familia se siente en casa. Gracias a ustedes familias cubanas, gracias cubanos por hacerme sentir todos estos días en familia, por hacerme sentir en casa. Gracias por todo esto. Este encuentro con ustedes es como «la frutilla de la torta». Terminar mi visita viviendo este encuentro en familia es un motivo para dar gracias a Dios por el «calor» que brota de gente que sabe recibir, que sabe acoger, que sabe hacer sentir en casa. Gracias a todos los cubanos.

Agradezco a Mons. Dionisio García, Arzobispo de Santiago, el saludo que me ha dirigido en nombre de todos y al matrimonio que ha tenido la valentía de compartir con todos nosotros sus anhelos, sus esfuerzos por vivir el hogar como una «iglesia doméstica».

El Evangelio de Juan nos presenta como primer acontecimiento público de Jesús las Bodas de Caná, en la fiesta de una familia. Ahí está con María su madre y algunos de sus discípulos compartían la fiesta familiar. Las bodas son momentos especiales en la vida de muchos. Para los «más veteranos», padres, abuelos, es una oportunidad para recoger el fruto de la siembra. Da alegría al alma ver a los hijos crecer y que puedan formar su hogar. Es la oportunidad de ver, por un instante, que todo por lo que se ha luchado valió la pena. Acompañar a los hijos, sostenerlos, estimularlos para que puedan animarse a construir sus vidas, a formar sus familias, es un gran desafío para los padres. A su vez, la alegría de los jóvenes esposos.

Todo un futuro que comienza y todo tiene «sabor» a casa nueva, a esperanza. En las bodas, siempre se une el pasado que heredamos y el futuro que nos espera. Hay memoria y esperanza. Siempre se abre la oportunidad para agradecer todo lo que nos permitió llegar hasta el hoy con el mismo amor que hemos recibido. Y Jesús comienza su vida pública en una boda. Se introduce en esa historia de siembras y cosechas, de sueños y búsquedas, de esfuerzos y compromisos, de arduos trabajos que araron la tierra para que esta dé su fruto. Jesús comienza su vida en el interior de una familia, en el seno de un hogar. Y es precisamente en el seno de nuestros hogares donde continuamente él se sigue introduciendo, él sigue siendo parte. Le gusta meterse en la familia. 

Es interesante observar cómo Jesús se manifiesta también en las comidas, en las cenas. Comer con diferentes personas, visitar diferentes casas fue un lugar privilegiado por Jesús para dar a conocer el proyecto de Dios. Él va a la casa de sus amigos –Marta y María–, pero no es selectivo, ¿eh? no le importa si son publicanos o pecadores, como Zaqueo, va a la casa de Zaqueo. No sólo Él actuaba así, sino cuando envió a sus discípulos a anunciar la buena noticia del Reino de Dios, les dijo: «Quédense en la casa que los reciba, coman y beban de los que ellos tengan» (Lc 10,7). Bodas, visitas a los hogares, cenas, algo de «especial» tendrán estos momentos en la vida de las personas para que Jesús elija manifestarse allí.

Recuerdo en mi diócesis anterior que muchas familias me comentaban que el único momento que tenían para estar juntos era normalmente en la cena, a la noche, cuando se volvía de trabajar, donde los más chicos terminaban la tarea de la escuela. Era un momento especial de vida familiar. Se comentaba el día, lo que cada uno había hecho, se ordenaba el hogar, se acomodaba la ropa, se organizaban tareas fundamentales para los demás días. Los chicos se peleaban, pero era el momento. Son momentos en los que uno llega también cansado y alguna que otra discusión, alguna que otra pelea, entre marido mujer, aparece, pero no hay que tenerle miedo. Yo le tengo más miedo a los matrimonios que me dicen que nunca, nunca tuvieron una discusión, es raro, es raro.

Jesús elige estos momentos para mostrarnos el amor de Dios, Jesús elige estos espacios para entrar en nuestras casas y ayudarnos a descubrir el Espíritu vivo y actuando en nuestras cosas cotidianas. Es en casa donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, el no ser avasalladores. Es en casa donde aprendemos a recibir y a agradecer la vida como una bendición y que  cada uno necesita a los demás para salir adelante. Es en casa donde experimentamos el perdón, y estamos invitados continuamente a perdonar, a dejarnos transformar. Es curioso en casa no hay lugar para las «caretas», somos lo que somos y de una u otra manera estamos invitados a buscar lo mejor para los demás.

Por eso la comunidad cristiana llama a las familias con el nombre de iglesias domésticas, porque en el calor del hogar es donde la fe empapa cada rincón, ilumina cada espacio, construye comunidad. Porque en momentos así es como las personas iban aprendiendo a descubrir el amor concreto y el amor operante de Dios.

En muchas culturas hoy en día van desapareciendo estos espacios, van desapareciendo estos momentos familiares, poco a poco todo lleva a separarse, aislarse; escasean momentos en común, para estar juntos, para estar en familia. Entonces no se sabe esperar, no se sabe pedir permiso, no se sabe pedir perdón, no se sabe dar gracias, porque la casa va quedando vacía, no de gente,  Sino, de padres, hijos, nietos, abuelos,  hermanos, vacía de relaciones, vacía de contactos, vacía de encuentros.

Hace poco, una persona que trabaja conmigo me contaba que su esposa e hijos se habían ido de vacaciones y él se había quedado solo. El primer día, la casa estaba toda en silencio, «en paz», estaba feliz, nada estaba desordenado. Al tercer día, cuando le pregunto cómo estaba, me dice: quiero que vengan ya todos de vuelta. Sentía que no podía vivir sin su esposa y sus hijos y eso es lindo.

Sin familia, sin el calor de hogar, la vida se vuelve vacía, comienzan a faltar las redes que nos sostienen en la adversidad, las redes que nos alimentan en la cotidianidad y motivan la lucha para la prosperidad. La familia nos salva de dos fenómenos actuales, dos cosas que suceden: la fragmentación (la división) y la masificación. En ambos casos, las personas se transforman en individuos aislados fáciles de manipular y de gobernar y entonces encontramos en el mundo sociedades divididas, rotas, separadas o altamente masificadas que son consecuencia de la ruptura de los lazos familiares; cuando se pierden las relaciones que nos constituyen como personas, que nos enseñan a ser personas. Bueno uno se olvida de cómo se dice papá mamá,  hijo, hija, abuelo, abuela. Se van como olvidando esa relaciones que son el fundamento, son fundamento del nombre que tenemos.

La familia es escuela de humanidad, escuela que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros, a estar atento a la vida de los demás. Cuando vivimos bien en familia los egoísmos quedan chiquitos, existen porque todo tenemos algo de egoístas, pero cuando no se vive una vida de familia se van engendrando esas personalidades que las podemos llamar así: yo, me, mi, conmigo, para mí, totalmente centradas en sí mismo, que no saben de solidaridad, de fraternidad, de trabajo en común, de amor, de discusión entre hermanos, no saben.

A pesar de tantas dificultades como las que aquejan hoy a nuestras familias en el mundo, no nos olvidemos de algo, por favor: las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad. Una oportunidad que tenemos que cuidar, proteger y acompañar. Es una manera de decir que son una bendición. Cuando tú empiezas a vivir la familia como un problema, te estancas, no caminas, porque estás muy centrado en ti mismo.

Se discute hoy mucho sobre el futuro, sobre qué mundo queremos dejarle a nuestros hijos, qué sociedad queremos para ellos. Creo que una de las posibles respuestas se encuentra en mirarlos a ustedes. Una familia que habló a cada uno de ustedes.Dejemos un mundo con familias, es la mejor herencia, dejemos un mundo con familias. Es cierto, no existe la familia perfecta, no existen esposos perfectos, padres perfectos ni hijos perfectos, y sino se enojan yo diría suegras perfectas. Pero eso no impide que no sean la respuesta para el mañana. Dios nos estimula al amor y el amor siempre se compromete con las personas que ama. El amor siempre se compromete con las personas que ama. Por eso, cuidemos a nuestras familias, verdaderas escuelas del mañana. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos espacios de libertad. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad.

Y aquí me viene una imagen cuando en la audiencia de los miercoles paso a saludar a la gente y tantas tantas mujeres me muestran la panza y me dicen, Padre, me lo bendice. Yo les voy a proponer algo a todas aquellas mujeres que están embarazadas de esperanza, porque un hijo es una esperanza, que en este momento se toquen la panza. Si hay alguna acá, que lo haga acá, o las que están escuchando por radio o televisión, y yo a  cada una de ellas, a cada chico o chica que está ahí adentro esperando te doy la bendición, así que cada una se toca la panza y yo le doy la bendición en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y deseo que venga sanito, que crezca bien, que lo pueda criar lindo, acaricien al hijo que están esperando.

No quiero terminar sin hacer mención a la Eucaristía. Se habrán dado cuenta que Jesús quiere utilizar como espacio de su memorial, una cena. Elige como espacio de su presencia entre nosotros un momento concreto en la vida familiar. Un momento vivido y entendible por todos, la cena.

La Eucaristía es la cena de la familia de Jesús, que a lo largo y ancho de la tierra se reúne para escuchar su Palabra y alimentarse con su Cuerpo. Jesús es el Pan de Vida de nuestras familias, Él quiere estar siempre presente alimentándonos con su amor, sosteniéndonos con su fe, ayudándonos a caminar con su esperanza, para que en todas las circunstancias podamos experimentar que Él es el verdadero Pan del cielo.

En unos días participaré junto a las familias del mundo en el Encuentro Mundial de las Familias y en menos de un mes en el Sínodo de los Obispos, que tiene como tema la Familia. Los invito a rezar, les pido por favor que recen por estas dos instancias, para que sepamos entre todos ayudarnos a cuidar la familia, para que sepamos seguir descubriendo al Emmanuel, es decir, al Dios que vive en medio de su Pueblo haciendo de cada familia y de todas las familias su hogar. Cuento con la oración de ustedes. Gracias.

(Fuente: ACI Prensa)

 

 

Un mundo con familias es la mejor herencia

Un mundo con familias es la mejor herencia


2:28:08 p.m.

El último evento del Papa Francisco en Cuba fue un sencillo encuentro con las familias en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en Santiago de Cuba. En su discurso, el Papa Francisco recordó que no hay familias perfectas pero la mejor herencia que podemos dejar es “un mundo con familias”.

“Se discute hoy mucho sobre el futuro, sobre qué mundo queremos dejarle a nuestros hijos, qué sociedad queremos para ellos”, reflexionó y alentó a que “dejemos un mundo con familias, es la mejor herencia, dejemos un mundo con familias”.

El Papa Francisco habló desde su experiencia como Arzobispo de Buenos Aires y como hijo. Recordó que “no existe la familia perfecta, no existen esposos perfectos, padres perfectos ni hijos perfectos, y si no se enojan yo diría suegras perfectas”.

“Pero eso no impide que no sean la respuesta para el mañana. Dios nos estimula al amor y el amor siempre se compromete con las personas que ama”, subrayó, y pidió que “por eso, cuidemos a nuestras familias, verdaderas escuelas del mañana”.

“Cuidemos a nuestras familias, verdaderos espacios de libertad. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad”, indicó.

Francisco recordó que “Jesús comienza su vida en el interior de una familia, en el seno de un hogar” y “es en casa donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, el no ser avasalladores. Es en casa donde aprendemos a recibir y a agradecer la vida como una bendición y que cada uno necesita a los demás para salir adelante”.

“Es en casa donde experimentamos el perdón, y estamos invitados continuamente a perdonar, a dejarnos transformar. Es curioso en casa no hay lugar para las ‘caretas’, somos lo que somos y de una u otra manera estamos invitados a buscar lo mejor para los demás”.

Francisco lamentó que “en muchas culturas hoy en día van desapareciendo estos espacios, van desapareciendo estos momentos familiares, poco a poco todo lleva a separarse, aislarse; escasean momentos en común, para estar juntos, para estar en familia”.

“Entonces no se sabe esperar, no se sabe pedir permiso, no se sabe pedir perdón, no se sabe dar gracias, porque la casa va quedando vacía, no de gente, sino de padres, hijos, nietos, abuelos, hermanos, vacía de relaciones, vacía de contactos, vacía de encuentros”.

El Santo Padre subrayó que “la familia es escuela de humanidad, escuela que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros, a estar atento a la vida de los demás”.

El Papa destacó que a pesar de las dificultades que aquejan actualmente a las familias, estas “no son un problema, son principalmente una oportunidad. Una oportunidad que tenemos que cuidar, proteger y acompañar”.

El Santo Padre agradeció a los cubanos “por hacerme sentir todos estos días en familia, por hacerme sentir en casa. Gracias por todo esto”.

Francisco recordó que “la Eucaristía es la cena de la familia de Jesús, que a lo largo y ancho de la tierra se reúne para escuchar su Palabra y alimentarse con su Cuerpo”.

El Santo Padre señaló también que en su visita a Estados Unidos “participaré junto a las familias del mundo en el Encuentro Mundial de las Familias y en menos de un mes en el Sínodo de los Obispos, que tiene como tema la Familia”.

“Los invito a rezar, les pido por favor que recen por estas dos instancias, para que sepamos entre todos ayudarnos a cuidar la familia, para que sepamos seguir descubriendo al Emmanuel, es decir, al Dios que vive en medio de su Pueblo haciendo de cada familia y de todas las familias su hogar. Cuento con la oración de ustedes. Gracias”, concluyó.

Una vez fuera de la Catedral de Santiago de Cuba, el Papa reiteró su saludo y agradecimiento al pueblo cubano y pidió que “no descuidemos a los abuelos” ni a los niños y jóvenes, “que son la fuerza de un pueblo”.

Previamente el Papa escuchó al Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Dionisio Guillermo García lbáñez, quien destacó la presencia de familias “de todas las provincias del país y de fuera de la Patria”.

“La familia es la institución más valorada por los cubanos y, precisamente por eso, es la que más preocupa debido a tantos factores que atentan contra su unidad, su bienestar, su significado, y el sentido del matrimonio en la sociedad actual”, destacó el Prelado.

Luego, un matrimonio cubano pidió su oración por las familias, “para que podamos llevar adelante nuestra misión de Iglesias domésticas donde se aprenda a amar sin condiciones, a respetarnos los unos a los otros teniendo en cuenta las legítimas diferencias que nos enriquecen, a apoyar y potenciar el logro de las aspiraciones de cada uno de sus miembros y así todos crecer como personas, a tener la capacidad de perdonar y reconciliar para ser instrumentos de paz y misericordia en el seno de la familia y la sociedad”.

(Fuente: ACI Prensa)

A vivir la “revolución de la ternura” como la Virgen María

A vivir la “revolución de la ternura” como la Virgen María

 

2:07:10 p.m.

 

Durante la misa celebrada por el Papa en el Santuario  del Cobre, su Santidad  recordó a la virgen de la Caridad como el alma de Cuba, forjada entre "dolores y penurias" que no lograron "apagar la fe", por lo que pidió a los cubanos vivir la revolución de la ternura como ella, la madre de Dios. María.  (Ver video)

En la primera Misa de un Pontífice celebrada dentro del histórico templo cubano en la ciudad de Santiago, el Papa dijo que “estamos invitados a vivir la revolución de la ternura como María, Madre de la Caridad. Estamos invitados a ‘salir de casa’, a tener los ojos y el corazón abierto a los demás”.

Francisco aseguró que “nuestra revolución pasa por la ternura, por la alegría que se hace siempre projimidad, que se hace siempre compasión que no es lástima, es padecer con para liberar; y nos lleva a involucrarnos, para servir, en la vida de los demás”.

“Nuestra fe nos hace salir de casa e ir al encuentro de los otros para compartir gozos y alegrías, esperanzas y frustraciones”, señaló.

El Santo Padre destacó además que “la presencia de Dios en nuestra vida nunca nos deja quietos, siempre nos motiva al movimiento. Cuando Dios visita, siempre nos saca de casa. Visitados para visitar, encontrados para encontrar, amados para amar”.

“Ahí vemos a María, la primera discípula. Una joven quizás de entre 15 y 17 años, que en una aldea de Palestina fue visitada por el Señor anunciándole que sería la madre del Salvador. Lejos de ‘creérsela’ y pensar que todo el pueblo tenía que venir a atenderla o servirla, ella sale de casa y va a servir”.

Las tierras cubanas, señaló el Papa, “también fueron visitadas por su maternal presencia. La patria cubana nació y creció al calor de la devoción a la Virgen de la Caridad”.

Desde el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, la Virgen “custodia nuestras raíces, nuestra identidad, para que no nos perdamos en caminos de desesperanza”.

El Papa recordó que el alma del pueblo cubano “fue forjada entre dolores, penurias que no lograron apagar la fe, esa fe que se mantuvo viva gracias a tantas abuelas que siguieron haciendo posible, en lo cotidiano del hogar, la presencia viva de Dios”.

“Abuelas, madres, y tantos otros que con ternura y cariño fueron signos de visitación, de valentía, de fe para sus nietos, en sus familias. Mantuvieron abierta una hendija pequeña como un grano de mostaza por donde el Espíritu Santo seguía acompañando el palpitar de este pueblo”.

Francisco señaló que al igual que Santa María “queremos ser una Iglesia que sirve, que sale de casa, que sale de sus templos, que sale de sus sacristías, para acompañar la vida, sostener la esperanza, ser signo de unidad de un pueblo noble y digno”.

“Como María, Madre de la Caridad, queremos ser una Iglesia que salga de casa para tender puentes, romper muros, sembrar reconciliación”, dijo.

“Todos juntos, sirviendo, ayudando. Todos hijos de Dios, hijos de María, hijos de esta noble tierra cubana”, destacó.

Al finalizar su homilía, el Santo Padre destacó que la mayor riqueza y el mejor legado que podemos dejar “es como María, aprender a salir de casa por los senderos de la visitación. Y aprender a orar con María porque su oración es memoriosa, agradecida; es el cántico del Pueblo de Dios que camina en la historia”. “Es la memoria viva de que Dios va en medio nuestro; es memoria perenne de que Dios ha mirado la humildad de su pueblo, ha auxiliado a su siervo como lo había prometido a nuestros padres y a su descendencia para siempre”, indicó.

Concluida la celebración de la Misa, el Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Dionisio García lbáñez,  agradeció al Papa “por haber llegado como peregrino hasta este bello lomerío en el oriente cubano”.

“En la pequeña y hermosa imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre los cubanos experimentamos la misericordia de Dios para con nuestro pueblo; es fuente de inspiración y, ante ella, naturalmente brota la oración por el bien de todos”, explicó el Arzobispo.

El Prelado pidió también al Santo Padre “que abra solemnemente el Año Jubilar Mariano que celebraremos, comenzando el día de hoy y concluyendo el 24 de septiembre de 2016”.

Este año jubilar celebra los 100 años de la proclamación de la Virgen de la Caridad como Patrona de Cuba.

“Desde este Santuario, casa de todos los cubanos, donde late el corazón de Cuba, le prometemos orar por su persona y su ministerio”, aseguró el Arzobispo cubano al Papa.

El Papa Francisco, así como hizo en Holguín, obsequió un cáliz a Mons. Dionisio García lbáñez.

Mons. García lbáñez, por su parte, regaló al Papa una copia de la petición hecha a Benedicto XV hace 100 años para que proclamara a la Virgen de la Caridad del Cobre Patrona de Cuba.

Acabada la ceremonia, el Santo Padre deseó a los fieles “un feliz año jubilar, que la virgen los bendiga, que a cada uno les de lo que más anhela y más necesita” y les pidió que “no se olviden de rezar por mí”.

(fuente: ACIPrensa)

 

 

 

Francisco ofició la Misa en la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre

Francisco ofició la Misa en la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre


2:03:29 p.m.

La celebración contó con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y tras ella inició el Año Jubilar por el 100º aniversario de la proclamación de la Virgen de la Caridad del Cobre como Patrona de Cuba. (Foto: El General de Ejército Raúl Castro saluda al Papa Francisco antes de iniciar la misa en honor a la Virgen de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba).

Tras la celebración el Sumo Pontífice se trasladó hacia la ciudad de Santiago de Cuba, donde visitó la Catedral de Santiago de Cuba. Allí sostuvo un encuentro con las familias cubanas. Desde allí bendijo a la ciudad de Santiago de Cuba.

(Fuente: Granma)

La esplendorosa Catedral que acogerá hoy al Papa Francisco

La  esplendorosa Catedral que acogerá hoy al Papa Francisco

 

7:39:53 a.m.

Luciendo todo el  esplendor de su imponente estructura, la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral de Santiago de Cuba, acogerá dentro de pocas horas al papa Francisco, en medio de un entorno marcado a lo largo de los 500 años de la otrora villa santiaguera, por una extraordinaria historia para esta ciudad y toda la nación.

El Sumo Pontífice estará en el sitio exacto donde en 1522 nació la primera catedral de Cuba, que luego de su destrucción cedió el espacio a otra construcción, y después a una tercera, hasta llegar en 1922 a esta cuarta versión, tras haber vencido incendios, huracanes y terremotos con la misma tenacidad inherente a los hijos de esta tierra.

Fue el ilustre arquitecto Carlos Segrera Fernández (Santiago de Cuba 1880-1922), quien logra transformar la vetusta edificación de entonces, con la imagen ecléctica que la jerarquizaría entre las majestuosas construcciones surgidas mediante el proceso renovador del céntrico Parque Céspedes, en el primer cuarto del siglo XX.

Desde entonces y hasta hoy, afectaciones causadas posteriormente por nuevos fenómenos naturales, siniestros accidentales y remod­laciones planificadas, exigieron diversas acciones, pero ninguna tuvo la profundidad de la iniciada con motivo del aniversario 500 de la villa, y cuya culminación coincide con la anunciada visita del Sumo Pontífice de la Iglesia Ca­tólica.

Recuperación del esplendor.

“Solo una reconstrucción capital de la Catedral, podía enfrentar la situación constructiva presentada con el paso del tiempo en algunas sesiones, y el colapso provocado por el huracán Sandy en sitios como las torres y cupulinos”, afirma el ingeniero Fausto Veloz García, responsable de inversiones y construcciones del Arzobispado de Santiago de Cuba.

Por su alta complejidad la intervención comenzó hace dos años y medio por la cúpula mayor, cuyas 40 nervaduras de madera dura, tambores, cupulino, forro y cruz colapsados, representaban un reto sin precedente alguno, de ahí que no obstante los 25 metros de altura decidieran asumirlo como en su construcción original artesanalmente, empleando andamios, petacas, cubos y sogas.

 “Contamos con la valiosa asesoría de especialistas italianos, de La Habana y la Universidad de Oriente —refiere Fausto Veloz, pero resultó decisiva la maestría de nuestros carpinteros, mecánicos y albañiles, su destreza en la conformación de los elementos de madera y metálicos, así como el dominio de materiales de última generación. 

“Tenemos cúpula para un siglo más. Exteriormente hasta el forro de cobre está concluido, y en el interior nuestros restauradores han devuelto el esplendor a su bello decorado que constituye la taza de oro de la Catedral, junto al precioso trabajo en madera del coro canónico reservado al séquito, detrás del altar de mármol de Carrara que ocupará el Papa”.

La intensa labor también comprendió toda la albañilería, la sustitución de los sistemas hidrosanitario y eléctrico, el empleo de más de 120 metros cúbicos de madera, la instalación de un moderno sistema de protección contra incendios que incluye los pararrayos, y la pintura acorde con el anillo fundacional de la otrora villa.

En igual sentido fueron restaurados los santos y su vestuario, el decorado de paredes, lienzos, cuadros y mantas. Se cuenta con nuevas alfombras, un moderno equipamiento de audio, luces decorativas y un sistema de campana gobernado por una computadora, a la cual se acoplarán dos relojes de torres que acorde con las campanas marcarán la hora exacta.

“Las autoridades religiosas han estado al tanto de la obra —enfatiza Veloz García—, y en ellas reina el regocijo de mostrar este estado constructivo de excelencia no solo cuando el Santo Padre se reúna en el salón con unas mil personas, sino también cuando se dirija desde el balcón a la representación del pueblo santiaguero presente en el Parque Céspedes”.

Una historia relevante.

Junto a esos valores que la convierten en pieza imprescindible del decursar arquitectónico de la ciudad, la Catedral atesora por siglos hechos que por derecho propio la insertan en un ámbito cuya trascendencia política, religiosa y social le deparan un lugar relevante en la historia de la nación.

“Se trata de un templo extraordinario —destaca el arquitecto Omar López Rodríguez, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad—, que además de Iglesia Catedral posee los títulos de Metropolitana y Basílica, que como es de imaginar en sus inicios acogió a las principales autoridades eclesiásticas de Cuba.

Preservando lo relevante, aunque el edificio sea más reciente aquí se conserva la obra del Santo Ecce Homo, una pintura milagrosa del siglo XVII que es considerada la más antigua de Cuba, y aquí están enterrados los restos del adelantado Diego Velázquez y de va­rios obispos y arzobispos del país.

De igual forma, se dice que aquí nació la música cubana, porque aunque murió cuando el edificio estaba en construcción, es en este espacio donde el músico cubano Esteban Salas, sacerdote y maestro de capilla de la catedral santiaguera, compuso las misas, cantatas y villancicos reconocidas como las primeras composiciones de nuestra música.

“Todo ello se aprecia —destaca Omar López—, en ese trabajo realizado por el equipo multidisciplinario que ha encabezado el ingeniero Fausto Veloz, y que por la complejidad de determinadas acciones ha tenido junto a la asesoría extranjera, la participación de la Ofi­cina del Conservador y de un grupo de artistas santiagueros.

“A su vez —añade—, no debe olvidarse que en este entorno se encuentra la Casa de Diego Velázquez, igualmente considerada la más antigua de Cuba, que fue en esta plaza donde en un difícil momento del fin de la dominación española, donde en 1898 se baja la bandera de España y se iza la de Estados Unidos.

“Pero reivindicando ese hecho, es también aquí que el 1ro. de enero de 1959 el Comandante en Jefe Fidel Castro proclama el triunfo de la Revolución y por vez primera ondea libre y soberana la bandera cubana, desde el mismo Ayuntamiento que 25 años después, el 1ro. de enero de 1984, le entrega el título honorífico de Héroe de la República de Cuba y la Orden An­tonio Maceo, a la ciudad de Santiago de Cuba”.

Por todo ello, al dirigirse desde el balcón central de la Catedral a una representación del pueblo santiaguero presente en esta plaza, bendecida por tantos acontecimientos trascendentales de la Patria, el Papa Francisco estará sumando otra página a la gloriosa historia de Santiago de Cuba.

(Fuente: cuba)