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EEUU intenta lograr acuerdo para que turistas de su país viajen a Cuba en vuelos comerciales

EEUU intenta lograr acuerdo para que turistas de su país viajen a Cuba en vuelos comerciales

 

 7:57:41 a.m. 

“El gobierno de Estados Unidos está trabajando con Cuba para alcanzar antes de fin de año un acuerdo que permita que los turistas viajen a la isla en vuelos comerciales programados”, según reportó en la noche de este lunes el diario Wall Street Journal en su sitio en Internet. 

El acuerdo con Cuba permitiría que las aerolíneas establezcan servicios regulares entre Estados Unidos y la isla a partir de diciembre, informó el diario, citando a funcionarios estadunidenses. 

Un proyecto de ley está pendiente en el Senado de Estados Unidos para eliminar la prohibición de viajar a los estadounidenses y una medida más ambiciosa intentaría rescindir las décadas de bloqueo económico de Estados Unidos. Pero estos pasos se enfrentan a una fuerte oposición de los líderes republicanos que controlan el Senado y la Cámara de Representantes. 

Actualmente los estadounidenses que van a Cuba por razones autorizadas, tales como visitas familiares o de negocios, viajan allí generalmente en vuelos charter. 

El Wall Street Journal dijo que la administración y la industria de las aerolíneas de Estados Unidos se han aliado en los esfuerzos para reanudar los servicios de líneas aéreas programadas a Cuba. 

“Estamos comprometidos a ello, hay buena voluntad por ambas partes y estamos continuando al habla”, dijo un funcionario del Departamento de Estado al diario, y agregó que un acuerdo antes de fin de año “es ciertamente nuestra esperanza.” 

(Cubadebate)

 

 

 

Cuba y EE.UU en conferencia de prensa conjunta, informan sobre próximos pasos hacia la normalización de las relaciones.

Cuba y EE.UU en conferencia de prensa conjunta, informan sobre próximos pasos hacia la normalización de las relaciones.


6:58:59 a.m.

Cuba: Estamos dispuestos a conversar de cualquier tema.
John Kerry: Los pasos que sean necesarios para que la relación madure.
En las próximas semanas, los representantes de ambos gobiernos deberán reunirse para definir los mecanismos de trabajo de esta Comisión.

En conferencia de prensa conjunta, el canciller cubano informó que se ha acordado establecer una Comisión Bilateral para definir los temas que deben ser abordados de manera inmediata, entre ellos los asuntos pendientes, algunos de ellos muy complicados acumulados por más de 50 años.

En el nuevo encuentro con el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, en un ambiente constructivo y respetuoso, abordamos los pasos que ambos países debemos dar hacia la normalización de las relaciones, una vez concluida esta primera etapa enfocada a los vínculos diplomáticos, explicó Bruno Rodríguez Parilla, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba.

Durante una conferencia conjunta en el Hotel Nacional, el canciller cubano agregó que como parte de esta nueva etapa que comienza acordaron establecer una Comisión Bilateral para definir los temas que deben ser abordados de manera inmediata, entre ellos los asuntos pendientes, algunos de ellos muy complicados acumulados por más de 50 años.

A propósito, Rodríguez señaló que en las próximas semanas, los representantes de ambos gobiernos deberán reunirse para definir los mecanismos de trabajo de esta Comisión.

Al referirse al discurso de Kerry durante la ceremonia oficial de apertura de la embajada de Estados Unidos, el canciller cubano dijo que a pesar de la existencia de diferencias, es posible un diálogo bilateral y aumentarla colaboración entre ambos gobiernos. Estamos dispuestos a conversar, aceptando que será difícilponernos de acuerdo en algunos temas.

Rodríguez resaltó que, durante su encuentro con Kerry en la sede de la cancillería cubana, reiteró que el levantamiento del bloqueo es esencial para tener relaciones normales con Estados Unidos así como la devolución del territorio ocupado ilegalmente de Guantánamo.

De igual manera, apuntó, consideramos necesario avanzar en el tema de las compensaciones por los daños a los cubanos producidos por más de cinco décadas de agresiones.

En otro momento de su intervención, el canciller cubano mencionó que la voluntad cubana es de restablecer las relaciones, teniendo en cuenta el respeto a la soberanía y sin injerencia en los asuntos internos del país.

A pesar de las diferencias, destacó que entre nuestros gobiernos es posible establecer relaciones constructivas, que serán distintas en su naturaleza a toda la historia anterior.

Como dijo Kerry, tenemos posiciones distintas en diversos temas y profundas diferencias, en relación al ejercicio de la soberanía, democracia, derechos humanos y el derecho internacional.

Podemos también tener diferencias en nuestra interpretación de la historia, incluida la de los últimos 50 años.

De manera que habiendo acordado incrementar la cooperación apegados al derecho internacional, estamos en disposición de conversar sobre cualquiera de estos temas, aceptando que en algunos de ellos será difícil ponerse de acuerdo.

Cuba se siente satisfecha en su ejecutoria de la garantía del ejercicio pleno de los derechos humanos en igualdad de condiciones para cada cubana y cubano, y esperamos que así sea para cada ciudadano de este planeta.

Tenemos preocupaciones en la implementación de los derechos humanos en el propio Estados Unidos. Cuba es parte de la adhesión a mecanismos de derechos humanos, y se opone firmemente a cualquier discriminación, como la racial o la brutalidad policial. Tampoco está bajo jurisdicción cubana territorio alguno donde se torturen personas o se realicen operaciones militares con bajas civiles. Tenemos preocupación también con el deterioro de sistemas políticos o modelos electorales a partir de intereses especiales que no son como nuestras elecciones, totalmente participativas.

Aseguró que el levantamiento total del bloqueo es esencial para poder tener relaciones normales con Estados Unidos, la devolución del territorio ocupado en la base naval de Guantánamo y la compensación por daños producidos por esta política en estas cinco décadas, así como que se respete nuestra soberanía y asuntos internos.

Apreciamos, dijo, que el presidente Barack Obama se haya pronunciado en favor de eliminar esta política de bloqueo y que siga adoptando medidas para avanzar en este sentido.

Cuba tiene la voluntad de continuar con la normalización de relaciones sin menoscabo de la soberanía o injerencia en asuntos internos como establecen las regulaciones internacionales.

Aseguró estar convencido de que a pesar de las diferencias entre nuestros Gobiernos es posible construir relaciones, que serán diferentes a las conocidas en nuestra historia anterior, pero podemos beneficiarnos mutuamente.

Por otra parte, señaló que existe la oportunidad de ampliar la cooperación en distintas aéreas de interés, con respaldo de nuestros pueblos y la comunidad internacional.

Cuba siempre ha estado abierta al contacto con todo el mundo y en ese espíritu, acotó, dio la bienvenida a los turistas que quieran conocer nuestro pueblo,así como a las empresas estadounidenses que quieran aprovechar las oportunidades cubanas.

(Fuente: Granma)

 

Kerry: “Ni enemigos, ni rivales; vecinos”

Kerry: “Ni enemigos, ni rivales; vecinos”

 

6:33:54 a.m.

Versión amplia, no oficial, del discurso pronunciado por el Secretario de Estado John Kerry, en la reapertura de la Embajada de Estados Unidos en Cuba. (Tomada de Cubadebate) 

Un sol de aquellos. Tres chevrolets de los años 50 entre el Malecón y la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, que ya tiene letrero en bronce que la anuncia. Un mar azul con su mejor cara. El quinteto Brass de la Armada interpreta la “Guantanamera” y un mambo de Pérez Prado, hasta que una voz solemne anuncia la llegada de la delegación cubana encabezada por Josefina Vidal, la directora general de EEUU de la Cancillería, y unos segundos después, el Secretario de Estado John Kerry.

“¡Qué maravilla estar aquí!”, dice. “Les agradezco que hayan dejado mi transporte aquí afuera”, señala los chevrolets de color negro, rojo (descapotable) y azul cielo, y comienza su discurso, en el que intercala frases en español. Además de los invitados a la ceremonia, entre quienes se encuentran senadores y representantes del Congreso de los Estados Unidos y los tres marines que arriaron la bandera en 1961 —cuando el gobierno de EEUU rompió relaciones con Cuba—, varios centenares de cubanos asisten al acto desde las aceras y los balcones próximos, y gritan “¡Viva Cuba!” cuando se escucha el Himno Nacional cubano a mitad de la ceremonia.

“Josefina, muchas gracias, por su liderazgo y por el trabajo que ha desempeñado su delegación.

Excelencias del cuerpo diplomático, a mis colegas de Washington. Muchas gracias por estar con nosotros en este momento verdaderamente histórico mientras nos preparamos a izar la bandera de los EEUU en nuestra Embajada en La Habana, símbolo del restablecimiento de relaciones diplomáticas después de 54 años.

También es la primera vez que un Secretario de Estado de los EEUU visita Cuba desde 1945.

Esta mañana me siento en casa y agradezco a aquellos que han venido a compartir en este ceremonia y a los que están afuera de nuestras rejas. Me siento en casa porque en realidad se trata de una ocasión memorable.

Kerry en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. A su derecha, Josefina Vidal, directora general de EEUU en la Cancillería cubana; a la izquierda, Roberta Jacobson, Subsecretaria de Estado, ambas fueron las jefas de sus respectivos países en las negociaciones para el restablecimiento de las relaciones. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Es un día para olvidar las barreras y explorar nuevas posibilidades. Es en ese espíritu que yo les digo a nombre de mi país: los EEUU acogen con beneplácito este nuevo comienzo de su relación con el pueblo y el gobierno de Cuba. Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales es largo, pero es precisamente por ello que tenemos que empezar en este mismo instante.

No hay nada que temer. Serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor. Visitarse con más frecuencia. Realizar negocios de formo habitual. Intercambiar ideas y aprender los unos de los otros.

Amigos estamos aquí reunidos el día de hoy ya que nuestros líderes, el Presidente Barack Obama y el Presidente Castro tomaron una valiente decisión: dejar de ser prisioneros de la historia y se enfocaron en las oportunidades del hoy y del mañana. Esto no significa que debamos olvidar el pasado.

¿Cómo podríamos hacerlo? Por lo menos para mi generación las imágenes son indelebles.

En 1959 Fidel Castro vino a los EEUU y fue saludado por multitudes de entusiastas y regresó al año siguiente para la Asamblea General de la ONU y fue abrazado por Nikita Krushov. En 1961 la tragedia de Bahía de Cochinos se desató y el Presidente Kennedy aceptó la responsabilidad, y en octubre de 1962 surgió la Crisis de los Misiles. Trece días que nos llevaron al umbral de una guerra nuclear.

Yo era estudiante y aún puedo recordar los rostros tensos de nuestros líderes, los mapas preocupantes que mostraban las naves y los buques que se acercaban y esa palabra tan extraña

—”cuarentena”—. Nosotros nos sentíamos incierto sobre el futuro porque no sabíamos cuando cerrábamos los ojos de noche qué encontraríamos al despertar.

En ese entorno congelado los vínculos diplomáticos entre Washington y esta capital se veían bajo tensión, llevados a un extremo. A finales de los 60 el Embajador estadounidense se fue de La Habana. En enero Cuba pidió que se cortara nuestra misión diplomática y el Presidente Eisenhower decidió que tenía que cerrar la embajada.

La mayor parte del personal de los EEUU partió rápidamente, pero algunos permanecieron aquí para dar las llaves a nuestros colegas suizos que servirían diligentemente y honorablemente como nuestro poder protector durante más de 50 años.

Acabo de hablar con el Ministro de Asuntos Exteriores suizo y siempre les agradeceremos de todo corazón el trabajo que hicieron.

Entre aquellos que permanecieron en la embajada eran tres infantes de marina Larry Morris, Mike East y Jim Tracey. Ellos salieron y se encontraron frente a una multitud entre ellos y la bandera. Había mucha tensión, nadie se sentía seguro. Pero estos Infantes de Marina tenían una misión y poco a poco la multitud se fue separando para que pudieran acercarse.

Bajaron la bandera, la doblaron y regresaron al edificio. Larry, Mike y Jim habían hecho su trabajo, pero también hicieron una profunda promesa: que regresarían a La Habana para izar la bandera una vez más.

En aquel entonces nadie habría podido imaginar cuan distante sería ese día. Durante más de medio siglo las relaciones estadounidense y cubanas estuvieron suspendidas en el ámbito de la política de la guerra fría.

Finalmente toda una generación de americanos y cubanos han crecido y han envejecido. Los EEUU han tenido 10 nuevos Presidentes. Una Alemania unida. El recuerdo del muro de Berlín se desvanece. Liberado de las esposas soviéticas Europa Central es una democracia próspera.

Ceremonia de izamiento de la bandera en la apertura de la Embajada de Washington en La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

La semana pasada estuve en Hanoi para recordar el décimo aniversario de la normalización de relaciones entre EEUU y Vietnam. Piénselo, una larga y terrible guerra que infringió cicatrices indelebles sobre el cuerpo y la mente. Después de dos décadas de contactos diplomáticos y comercial, en este período Vietnam ha evolucionado en un país dinámico con una economía creciente.

Mientras tanto la reconciliación y la normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU permanecieron en el pasado.

Mientras tanto nuevas tecnologías permitieron a la gente beneficiarse de proyectos compartidos a lo largo de vastos recorridos. Uno no necesita un localizador satelital para darse cuenta de que el aislamiento mutuo y la separación de los EEUU y Cuba no era el camino correcto y que ha llegado el momento de ir emprendiendo una dirección más prometedora.

Eso significa reconocer que las políticas de los EEUU no serán el futuro, el yunque sobre el cual se forjará el futuro cubano. Décadas de buenas intenciones, dejadas a un lado las políticas del pasado, no han llevado a una transición democrática en Cuba. No sería realista pensar que se podrá normalizar relaciones a corto plazo para tener un impacto transformativo. Después de todo el futuro de Cuba tendrá que ser moldeado por los cubanos.

La responsabilidad por la naturaleza y calidad del gobierno y la rendición de cuentas está, como debería de ser, no con una entidad extranjera o externa, sino exclusivamente con los ciudadanos de este país.

Los líderes de este país saben que los EEUU siempre serán campeones y paladines de principios democráticos y reformas. Como muchos otros gobiernos, dentro y fuera de este hemisferio, seguiremos instando al gobierno cubano para que cumpla con sus obligaciones bajo los convenios de la ONU y los convenios de Derechos Humanos interamericanos, obligaciones compartidas por los EEUU y otros países de América.

De hecho estamos convencidos que el pueblo de Cuba estaría mejor con una democracia genuina para poder expresar sus ideas, escoger a sus líderes, practicar su credo, donde el compromiso para la justicia social y económica se realiza más plenamente con instituciones que deben dar respuestas a los que sirven y que la sociedad civil independiente pueda florecer.

Quiero ser claro: el establecimiento de relaciones diplomáticas normales no es un favor que hace un gobierno a otro. Es algo que los países hacen juntos cuando los ciudadanos de ambos se benefician. En este caso la reapertura de nuestras embajadas es importante bajo dos niveles, de persona a persona y de gobierno a gobierno. 

Ante todo nosotros creemos que sería útil para el pueblo de nuestras naciones saber más los unos de los otros. Conocerse, encontrarse. Por eso nos alienta que los viajes de los EEUU hacia Cuba ya hayan aumentado en un 35% desde enero y sigue creciendo.

También nos alienta que más y más empresas norteamericanas están explorando iniciativas comerciarles para crear oportunidades para el número creciente de emprendedores cubanos. También nos alienta que las empresas norteamericanas quieren ayudar a Cuba a aumentar su base de telecomunicaciones e Internet.

El gobierno cubano recientemente prometió que crearía decenas de nuevos puntos wifi.

También queremos reconocer el papel especial de la comunidad cubanoamericana en el establecimiento de una nueva relación entre nuestros dos países. De hecho tenemos con nosotros a representantes de esa comunidad. Algunos de ellos nacieron aquí, y otros que nacieron en los Estados Unidos. Con sus fuertes lazos de cultura y familia ellos pueden contribuir al espíritu de cooperación bilateral y progreso que queremos crear. 

Tal y como han contribuido con sus comunidades y su tierra de adopción, el restablecimiento de vínculos diplomáticos hará que sea más fácil que nuestros gobiernos se comuniquen mayormente.

Después de todo somos vecinos, y lo vecinos siempre tienen mucho que hablar, en las áreas de aviación civil, política de migración, preparación ante desastres, protección marina, el medio ambiente y el cambio climático, temas complejos. 

El tener relaciones normales hará que sea más fácil hablar, y el hablar puede profundizar la comprensión de muchas cosas, incluso el hecho de que no estaremos siempre de acuerdo. 

Todos sabemos que pese a la nueva política del presidente Obama, el bloqueo general, comercial, con Cuba permanece en pie y tan solo puede ser retirado por acción del Congreso, un paso que nosotros favorecemos con gran fuerza. 

Por ahora el Presidente ha tomado pasos para reducir las restricciones sobre las remesas, exportaciones e importaciones para ayudar a los emprendedores cubanos en el ámbito de telecomunicaciones, viajes de familia, pero queremos hacer aún más. 

La meta de todos estos cambios es la de ayudar a los cubanos a conectarse con el mundo y mejorar sus vidas. Así como lo hacemos de nuestra parte, instamos al gobierno cubano a que sea más fácil para que aquellos ciudadanos que desean iniciar su negocio, emprender iniciativas de comercio y acceder a información. 

El bloqueo es un camino de dos vías, ambas partes deben eliminar las restricciones que han puesto escollos a los cubanos. 

Pero antes de cerrar quiero dar las gracias a los líderes de las Américas, que durante mucho tiempo han instado a los Estados Unidos y a Cuba para que restablezcan lazos normales. 

Quiero dar las gracias al Santo Padre, al papa Francisco, al Vaticano por haber apoyado el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones entre nuestros países y creo que no sea un accidente que el Santo Padre estará aquí, después vendrá a Washington.

Aplaudo al Presidente Obama y al Presidente Castro por haber tenido el coraje, el valor de unirnos ante una oposición considerable. 

Doy las gracias a la Secretaria de Estado adjunta Roberta Jacobson y a su equipo, a nuestras contrapartes en el Ministerio de Asuntos Exteriores [se refiere al ministerio de Relaciones Exteriores] de Cuba, el jefe de misión, el embajador Jeff De Laurentis y todo el trabajo que ha llevado a toda esta gente a este día. Gracias a nuestro maravilloso personal, ¿creen ustedes que han estado ocupados todos estos meses? 

Prepárense porque habrá más trabajo. Pero sobre todo quiero rendir tributo al acuerdo, a la comunidad cubanoamericana de los Estados Unidos. José Martí dijo que “todo lo que divide a los hombres es un pecado contra la humanidad. 

Claramente los eventos del pasado, las palabras fuertes, las acciones provocadoras, las represalias, las tragedias humanas…todas han sido una fuente de las divisiones profundas que han divido nuestra humanidad común. 

Ha habido demasiados días de sacrificio y dolor; demasiadas décadas de sospecha y de temor y es por eso que me siento alentado por tantas personas de ambas partes de este estrecho que, por vínculos familiares o por simple deseo de sustituir el enojo, la rabia, por algo más productivo se han adherido a esta búsqueda de algo mejor. 

Hemos emprendido este camino sin ninguna ilusión de que vaya a ser fácil; pero todos confiamos en nuestras intenciones. Confiamos en los contactos que hemos establecido y complacidos por las amistades que hemos empezado a forjar, estamos seguros que este es el momento de acercarnos, como dos pueblo que ya no son enemigos o rivales, sino vecinos. 

Ha llegado el momento de desplegar nuestras banderas, enarbolarlas y hacer saber al mundo que nos queremos, que nos deseamos los mejor los unos a los otros. 

(Versión de Cubadebate)

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuba y EE.UU. cierran hoy el primer eslabón de una extensa cadena

Cuba y EE.UU. cierran hoy el primer eslabón de una extensa cadena


7:49:39 a.m.

El izamiento hoy de la bandera de Estados Unidos en su embajada en Cuba marca la formalización definitiva del restablecimiento de las relaciones bilaterales, el primer eslabón de una cadena de negociaciones iniciadas hace justo 240 días.

Fue el 17 de diciembre del pasado año cuando los presidentes cubano, Raúl Castro, y estadounidense, Barack Obama, anunciaron al mundo la decisión mutua de avanzar hacia la reanudación de los vínculos entre ambos países, rotos por decisión del país norteño hace casi 55 años.

Aquel acontecimiento estuvo marcado 115 fechas más tarde por el primer encuentro oficial entre los dos mandatarios, que tuvo lugar en uno de los salones del centro de convenciones Atlapa, en ciudad de Panamá.

La histórica reunión frente a un reducido número de periodistas, pero que acaparó la atención de la prensa mundial, se realizó en el contexto de la VII Cumbre de las Américas, la primera que contó con la presencia de Cuba tras crecientes presiones de América Latina y el Caribe para conseguirlo.

Todo se puede discutir si se hace con respeto a las ideas de la otra parte, incluyendo las cuestiones en que se discrepa, dijo entonces Raúl Castro al precisar que existen muchas diferencias en la complicada historia entre los dos países, "pero estamos dispuestos a avanzar".

Una marcha que comenzó con una serie de conversaciones para el restablecimiento de relaciones diplomáticas, la apertura de embajadas y el desarrollo de las visitas entre ambos pueblos "y todo lo que pueden realizar dos naciones vecinas", acotó.

Por su parte, Obama destacó que con ese encuentro en Panamá "estamos empezando el camino hacia el futuro y para dejar atrás las circunstancias del pasado".

Después de 50 años en que no habíamos cambiado la política, había que intentar algo nuevo, reconoció y resaltó la importancia de mantener los contactos con el gobierno y pueblo cubanos.

A medida que mejoren los intercambios habrá más contactos directos y se reflejarán los cambios operados en ese proceso. Podemos estar de acuerdo con respeto y con el tiempo estableceremos buenas relaciones, auguró al subrayar "el espíritu de apertura demostrado hacia nosotros" por parte del presidente cubano.

Justo 100 días después de aquella reunión, Cuba izó la misma bandera que ondeaba en su embajada de Washington cuando el gobierno estadounidense rompió sus vínculos con la mayor de las Antillas.

Y 25 jornadas después, ocurrirá lo mismo hoy en lo que también fuera la sede diplomática norteamericana en La Habana hace poco más de 54 años.

Formalizadas las relaciones empieza ahora un largo período hacia la normalización de esos lazos que solo concluirá cuando Estados Unidos levante el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla desde 1962 y se cumplan otras demandas del gobierno cubano.

Entre estas últimas están el cese de las transmisiones radiales y de televisión subversivas financiadas por la administración estadounidense hacia Cuba y la devolución del territorio donde está enclavada la base naval de Guántanamo, ocupado ilegalmente por tropas norteamericanas, entre otros reclamos.

Por lo pronto, se espera que la reapertura de las embajadas permitirá el desarrollo de negociaciones e intercambios en variados sectores que van desde la cooperación en el enfrentamiento al narcotráfico y el terrorismo y la ciberseguridad hasta la protección del medio ambiente, el cambio climático y la salud y otros muchos campos de interés bilateral y regional.

(Fuente: PL)

 

EEUU: el bloqueo a Cuba divide profundamente al Partido Republicano

EEUU: el bloqueo a Cuba divide profundamente al Partido Republicano

 

8:01:20 a.m.

La normalización de relaciones con Cuba ha puesto al Partido Republicano ante un nuevo dilema: denunciar esta política, como hacen sus líderes, o apoyar un acercamiento que respaldan mayoritariamente tanto los estadounidenses —votantes republicanos incluidos— como un número creciente de legisladores conservadores.

En la semana en que el secretario de Estado, John Kerry, hará una histórica visita a La Habana para izar la bandera estadounidense en su recién reabierta embajada, la formación conservadora sigue sin resolver su paradoja interna.

De lo que más le debe irritar al Partido Republicano es que fuera su principal rival ante la Casa Blanca, Hillary Clinton, la que puso el dedo en la llaga en uno de los temas de política exterior que podrían marcar la campaña electoral.

“Muchos republicanos en el Capitolio están empezando a reconocer la urgencia de avanzar. Es hora de que sus líderes o bien se suban al tren o se hagan a un lado”, dijo la candidata demócrata al reclamar que se levante “de una vez por todas” el embargo contra Cuba. Algo que solo puede hacer el Congreso, que está en manos republicanas.

La paradoja del Partido Republicano es que, mientras sus líderes y sus principales candidatos presidenciales -Marco Rubio, Jeb Bush o Ted Cruz- rechazan cualquier acercamiento a la isla, son los legisladores republicanos los que se han puesto al frente de las cada vez más numerosas iniciativas para acabar con el embargo o despojarlo de sus restricciones más fuertes.

Poco antes del receso parlamentario de verano, el congresista republicano por Minnesota Tom Emmer presentó junto con la demócrata Cathy Castor  —de Florida— el proyecto de ley “Cuba Trade Act of 2015” que propone levantar el embargo. Es la iniciativa pareja a la que con el mismo nombre planteó en el Senado en junio el también republicano Jerry Moran, de Kansas.

También en julio, un influyente comité del Senado, donde los republicanos son mayoría, aprobó una enmienda para levantar la restricción de viajes a la isla. Esta idea, cada vez más popular entre los conservadores, cuenta además con una propuesta de ley propia, la que presentó en enero el senador Jeff Flake, uno de los republicanos que más abiertamente respalda la normalización de relaciones con la isla.

Otro congresista republicano, Kevin Cramer, presentó en julio otra legislación para abrir la isla a empresas de telecomunicaciones e Internet estadounidenses.

Que la política hacia Cuba divide al Partido Republicano es indudable. Que sea una brecha insalvable es otra cosa.

“Hay una división bien clara”, reconoce Carl Meacham, director del Programa América del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Para el antiguo asesor del exsenador republicano Richard Lugar, esta situación “demuestra la diversidad del partido”.

“La pregunta —acota— es si esto se va a transformar en algo negativo para el Partido Republicano”. Y eso sucederá, advierte, “si no hay un consenso que siga más o menos el pensar de la mayoría de la gente, en momentos en que la masa crítica está cambiando de opinión frente a la normalización de relaciones con Cuba”.

El Partido Republicano está viviendo en estos momentos un “proceso de educación” en la cuestión cubana, opina Marc Hanson, especialista en Cuba de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y también ex asesor parlamentario.

“Sabemos que entre los estadounidenses conservadores es enormemente popular la propuesta de acabar con la prohibición de viajar a Cuba y con el embargo comercial, pero solo ahora están empezando a surgir” estas voces en la cámara baja, indica y apunta a los congresistas Emmer de Minnesota, Justin Amash de Michigan o Ralph Abraham de Luisiana.

“Todos ellos son conservadores muy sólidos de distritos muy conservadores y son los que están empezando a plantear el debate, lo cual es muy interesante”, subraya Hanson. Hay dos razones por las que estos republicanos están impulsando el cambio de actitud hacia Cuba.

De un lado, porque representan estados agrícolas y, por su proximidad, “Cuba es un mercado natural para nuestros agricultores y ganaderos”. Y de otro porque como libertarios “no les gusta que el Gobierno se inmiscuya en sus asuntos”, que es precisamente lo que hace cuando les prohíbe a los estadounidenses viajar o comerciar con Cuba.

La Cámara de Representantes es el principal obstáculo en el proceso de acabar con el embargo, debido a que su liderazgo —que es quien puede hacer avanzar o fracasar iniciativas, como sucedió con la reforma migratoria— se niega rotundamente a aprobar cambios hacia Cuba.

 El presidente de la cámara baja, el republicano John Boehner, ha reiterado que no permitirá que se revise el embargo “hasta que el pueblo cubano disfrute de libertades, ni un segundo antes”.

Para Meacham, los republicanos que defienden esta posición “deben responder a la pregunta de cómo nos favorece volver a lo que teníamos. Deberíamos pensar qué sacamos volviendo a la política que teníamos antes, en qué nos ayuda”

(Fuente: Contrainjerencia)

Sin el bloqueo EE.UU. exportaría a Cuba unos 1 000 millones de dólares anuales

Sin el bloqueo EE.UU. exportaría a Cuba unos 1 000 millones de dólares anuales

 

8:08:26 a.m. 

“Con el fin del embargo potencialmente a la vista, Estados Unidos está en posición de convertirse en el principal ganador, aumentando sus exportaciones a Cuba a un promedio de 1 000 millones de dólares anuales”, indica un reporte de la firma global Euler Hermes, líder mundial en seguro de crédito. 

Euler Elmes, con una red de oficinas que se extiende por más de 50 países de las Américas, Europa, África, Asia-Pacífico y Oriente Medio —incluidos hubs regionales en Nueva York, Chicago, Atlanta, Los Ángeles y Houston—, estima que “los ingresos por exportaciones estadounidenses a Cuba podrían alcanzar los 6 000 millones de dólares en 2020, el 25% del total de las importaciones” de la Isla. 

El reporte señala que otros importantes socios comerciales de Cuba se beneficiarían en el nuevo entorno, entre ellos China (en más de 360 millones de dólares por año), España (+200 millones), Brasil (+120 millones) y Francia (+ 100 millones). 

“Este nuevo paisaje dará un impulso tangible a la economía cubana”, consideró Daniela Ordoñez, economista de Euler Helmes, citada en un comunicado de la firma. “El crecimiento del Producto Interno Bruto cubano se acelerará desde un promedio de 2% en cinco años a 6-5% entre 2016 y 2020. La actividad económica será impulsada por la inversión extranjera, que crecerá entre 15 y 20% en los próximos años”. 

La consultora, no obstante, indicó que persistirán riesgos financieros debido a factores como el “complejo sistema de tasas de cambio”. 

Como parte de las transformaciones en su economía, Cuba aprobó una nueva Ley de Inversión Extranjera en marzo de 2014, tres meses después de la apertura del primer tramo de la terminal de contenedores de Mariel, dentro de una Zona Especial de Desarrollo que, según expertos, está posicionada para beneficiarse del nuevo escenario entre Cuba y Estados Unidos y la relajación de restricciones que han lastrado por décadas el comercio de la Isla. 

A finales de 2014, además, Cuba presentó su Cartera de Oportunidades de Inversión Extranjera, que contiene 246 proyectos valorados en un estimado de 8 700 millones de dólares. 

En mayo último, en un panel durante el décimo Foro Económico Mundial para América Latina (WEFLA 2015), celebrado en Riviera Maya, la ministra de Finanzas y Precios, Lina Pedraza Rodríguez, confirmó que el país caribeño está también abierto a la inversión desde Estados Unidos. 

Pedraza Rodríguez dijo en esa ocasión que el proceso de normalización entre la Isla y EE.UU. avanza “a un ritmo más lento que el que todos quisiéramos por la necesidad y la importancia de que empresas norteamericanas pudieran empezar a operar con Cuba”, y llamó a esos sectores empresariales a “prepararse, conocer la normativa cubana y tratar, desde adentro de Estados Unidos, de influir todo lo que puedan influir”. 

Subrayó, además, que para que las relaciones sigan adelante se deben vencer muchas diferencias y lo primero "es la eliminación total y absoluta" del bloqueo. 

Tras reportar un crecimiento de 1,3% (de un plan inicial de 2,2%) en 2014, datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), las autoridades han estimado un incremento del PIB de más de 4% en 2015. 

(Fuente: CC)

 

Congresistas de EE.UU. impulsan una ley para poner fin al embargo sobre Cuba

Congresistas de EE.UU. impulsan una ley para poner fin al embargo sobre Cuba


6:42:35 a.m.

El congresista republicano de EEUU Tom Emmer y la demócrata Kathy Castor impulsaron hoy una proyecto de ley para acabar con el embargo económico que pesa sobre Cuba desde hace casi 55 años y permitir a las empresas privadas estadounidenses comerciar libremente con la isla.

"El día de hoy marca un nuevo y emocionante capítulo para las relaciones entre Estados Unidos y Cuba", subrayó en un comunicado Emmer, representante del estado agrícola de Minesota, que defiende el fin del embargo frente a la fiera oposición de los líderes de la bancada republicana en el Congreso.

(Fuente: EFE)

Pide Cuba a EE.UU. adecuar legislación sobre marca Havana Club

Pide Cuba a EE.UU. adecuar legislación sobre marca Havana Club


8:13:59 p.m. 

Reiteró la solicitud en el  Órgano de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio. 

Así lo expresó Carlos Fidel Martín, encargado de Negocios de la Misión Permanente de la Isla ante los Organismos Internacionales en Ginebra, al intervenir ante el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la Organización Mundial del Comercio (OMC). 

Trece años después de que se adoptaran por el OSD las resoluciones con respecto al diferendo "Estados Unidos - Artículo 211 de la Ley Ómnibus de Asignaciones de 1998", se mantiene intacta esta legislación, remarcó. 

La misma contraviene preceptos del acuerdo sobre propiedad intelectual de la OMC y del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, explicó Martín. 

Expresó que de manera injustificada e innecesaria, los Estados Unidos han ignorado las recomendaciones y resoluciones del OSD. 

Durante todos estos años, detalló, Cuba denunció ante la OMC cómo en virtud de la Sección 211 se amparan violaciones contra patentes y marcas cubanas en territorio estadounidense y se legaliza de manera particular, el robo de la marca de ron Havana Club. 

El diplomático especificó que, por su parte, la Isla respeta invariablemente y sin la menor discriminación, las obligaciones contraídas en virtud de los instrumentos jurídicos internacionales referidos a la Propiedad Industrial. 

Precisó que el gobierno de la nación caribeña garantizó que más de 5 000 marcas y patentes estadounidenses se beneficien de su registro en territorio cubano. 

En su intervención, también mencionó la decisión de los gobiernos de ambos países de restablecer relaciones diplomáticas y de abrir misiones diplomáticas permanentes en las respectivas capitales, a partir del 20 de julio de 2015. 

En ese contexto, una vez más instó a Washington a proceder a la derogación de la Sección 211, mediante la eliminación de todas las consecuencias negativas que implican para Cuba, la aplicación de la política del bloqueo económico, comercial y financiero. 

Un grupo importante de países intervino para apoyar la declaración cubana, entre estos, Angola, Argentina, Bolivia, Brasil, China, Ecuador, El Salvador, India, Jamaica, México, Nicaragua, Perú, Rusia, Venezuela, Vietnam, Uruguay y Trinidad y Tobago. 

 (Fuente: Opciones /PL)