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martes, 05 de noviembre de 2019
9:54:56 p.m.

El pasado 20 de octubre Díaz-Canel y la delegación que le acompañó iniciaron un periplo por Irlanda, para desde ahí seguir viaje hacia Belarús. Continuó en Azerbaiyán, donde participó en la XVIII Cumbre del Movimiento de Países no Alineados, y finalizó con una visita de trabajo a la Federación de Rusia. 

En Irlanda 


En visita oficial, el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez —y la delegación que lo acompañó—, llegó a Dublín, la capital de Irlanda. Allí se reunió con el mandatario irlandés y visitó lugares de interés histórico, económico y social de ese país, habitado unos 4 millones 921 de personas, con una de las economías de más rápido crecimiento en la zona euro, y un alto índice de desarrollo humano que lo ubicó en el cuarto a nivel mundial en 2018.

El presidente cubano recorrió Trinity College y caminó por Dawson Lane, apreció la Residencia oficial del Alcalde de la ciudad y escuchó las explicaciones del Rector de la Alta casa de estudios,  Dr. Patrick Prendergast. En la Universidad de Trinity College se interesó por su claustro de profesores, y dejó sus impresiones en el libro de visitantes. También estuvo en la catedral de San Patricio, uno de los sitios más emblemáticos de Dublin y de Irlanda.

Nunca antes un Presidente de la Mayor de las Antillas había cumplido una agenda oficial en Dublín. Recoge la historia que en noviembre del año 1982 el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz realizó un breve tránsito por el aeropuerto irlandés de Shannon, cuando regresaba de los funerales de Lionel Brezhnev en Moscú. Con anterioridad, en 1964, el Che Guevara hacía escala técnica aquí de camino a Argelia.

La visita de Díaz-Canel dio continuidad a la que realizara en febrero del 2017 el presidente irlandés, Michael Higgins, quien entonces sostuvo conversaciones con el General de Ejército Raúl Castro Ruz; impartió una conferencia magistral en el Colegio de San Jerónimo; visitó el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí y también la Escuela Nacional de Arte. 

 

 

   

De Dublín a Minsk


Con flores y pan con sal en manos de tres mujeres bielorrusas, tal como dicta la tradición eslava, fue recibido el martes 22 de octubre el mandatario cubano al pie de la escalerilla del IL-96. Comenzaba así la visita oficial de dos días del Presidente cubano a este país, en el que ya había estado en 2016, cuando era Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

En la mañana del siguiente, en el Salón Ceremonial, situado en el primer piso del suntuoso y moderno Palacio de la Independencia, día tuvo lugar la ceremonia oficial de bienvenida del presidente de la República de Belarús, Alexander Grigorievich Lukashenko, al presidente de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez.

Al mediodía del miércoles 23 de octubre, los presidentes de Cuba y Belarús firmaron una Declaración Conjunta en la que sobresale el carácter de aliados que ambos otorgan a la relación bilateral. Los acuerdos entre ambas partes refieren la cooperación e inversiones en los sectores agroalimentario, de la salud, el transporte, educación, investigación y la producción de medicamentos, entre otros.

Díaz-Canel explicó a su anfitrión las condiciones en que está operando la economía cubana en los últimos meses, como consecuencia del recrudecimiento del bloqueo y la persecución financiera, que ahora se acompaña de acciones punitivas contra países y embarcaciones para evitar que llegue combustible al país. También se extendió sobre las medidas aplicadas internamente para evitar un mayor daño al pueblo y vencer las dificultades.

El Presidente cubano incluyó en su agenda una visita a la Academia de Administración, adjunta al Presidente de la República de Belarús, la cual tiene relaciones de trabajo y un intercambio sistemático con la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno de Cuba. En ella estudia un centenar de jóvenes talentos, conocidos aquí como los 100 dorados por su alta preparación. También se reunió con la comunidad de cubanos que viven en Bielorrusia. 

También visitó el Parque Industrial “Great Stone”(Gran Piedra) inaugurado en 2015, donde unas 50 compañías de Belarús, China, Rusia, Alemania, Austria, Lituania, EEUU, Israel, Canadá están presentes. Los directivos del Parque Industrial dieron la bienvenida a empresas cubanas para que se instalen en sus predios, sobre todo las vinculadas con la biotecnología. De manera particular hicieron referencia a BIOCUBAFARMA, líder de la Isla en estos temas.

Otros lugares visityados fueron la Iglesia de San Simeón y Santa Elena, conocida como la Iglesia Roja; la Catedral del Espíritu Santo; el barrio Troistky, considerado la joya de la arquitectura de la ciudad; y la Isla de las Lágrimas, devenida en monumento a los más de 30 mil soldados bielorrusos que participaron en la guerra de Afganistán entre los años 1979 y 1989. Casi 800 perdieron allí la vida. 

 

 

La República de Belarús estableció relaciones diplomáticas con la Isla el 16 de abril de 1992, y es considerada una de las naciones europeas más cercanas a Cuba en temas vinculados a la política y la ideología. La visita oficial a la Mayor de las Antillas del Presidente Aleksandr Lukashenko, en junio de 2012, y otras dos en los años 2000 y 2006, dan cuenta de un intercambio político al más alto nivel. 

Belarús tiene una extensión territorial de 207 mil 600 kilómetros cuadrados y su población suma unos 9 millones 475 mil 600 habitantes. Es un país estable políticamente, con una tendencia positiva al crecimiento económico y sus índices sociales son favorables: el desempleo ronda el 0.3%, la mortalidad infantil en 2018 cerró con 2.5 por cada mil nacidos vivos y la esperanza de vida promedio alcanza los 74,3 años.  Como Cuba, la baja tasa de natalidad es uno de sus principales problemas.

En Azerbaiyán para participar en la XVIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados

El Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, llegó el jueves 24, sobre las dos de la tarde, hora local, a Bakú, capital de Azerbaiyán, para participar en la XVIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, que tuvo lugar en esta ciudad a orillas del mar Caspio, los días 25 y 26. Fue recibido en el aeropuerto internacional de Bakú por el viceprimer ministro Ali Ahmadov y el embajador de la Isla caribeña, Alfredo Nieves Portuondo. 

  

A pocas horas de la llegada del mandatario cubano a Bakú fue recibido por su homólogo azerbaiyano, Ilham Aliyev, quien en un gesto de amistad dedicó poco más de 40 minutos en su Residencia a la delegación de la Isla, en medio del ajetreo de estas horas previas a la inauguración de la Cumbre del MNOAL, en la que deberán estar presentes las 120 delegaciones de sus países miembros.

Como primera actividad de su agenda, rindió tributo al Padre de esta nación, Heydar Aliyev, con una ofrenda floral en el cementerio que guarda sus cenizas. Luego hicieron un pequeño recorrido por la Ciudad Vieja, centro histórico de la urbe, que en el 2000 se convirtió en el primer sitio de Azerbaiyán declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. 

En la Cumbre del Movimiento de los NOAL

En la cita —donde Venezuela traspasó la Presidencia del MNOAL a Azerbaiyán hasta el año 2021— el mandatario cubano reflexionó sobre las naciones que con su sangre, sudor y sufrimiento han pagado el mayor precio del progreso, por lo que tienen todo el derecho a preguntar por qué se incrementan los gastos militares, por qué se subestima la gravedad del Cambio Climático y por qué no se silencian las armas. 

Díaz-Canel reiteró ala solidaridad de Cuba con todos los pueblos que luchan porque se reconozca su libre derecho a la autodeterminación; el rechazo a las decisiones unilaterales de Estados Unidos en apoyo a Israel y contra Irán; y el llamado a poner fin a la guerra contra el pueblo sirio y encontrar una solución amplia, justa y duradera al conflicto israelo-palestino. 

Asimismo, rechazó las campañas de Estados Unidos contra fuerzas políticas, líderes de izquierda y gobiernos progresistas de América Latina y el Caribe; y reafirmó la solidaridad con el Presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y la Revolución Bolivariana, además del apoyo al gobierno de Nicaragua ante los intentos estadounidenses de desestabilizar esa nación. 

Felicitó al pueblo de Bolivia y al Presidente Evo Morales Ayma por su reelección. Al propio tiempo, denunció el intento de golpe de estado que allí se promueve y la campaña de tergiversaciones, desestabilización y violencia desatada por sectores de la oposición e instigada por Estados Unidos. 

«La Tercera Guerra Mundial no es la próxima Guerra. Es la guerra sin fecha de comienzo ni cálculo de fin, que hace años desangra a naciones nobles y pacíficas, con armas de los ejércitos imperiales, soldados mercenarios y terroristas disfrazados de libertadores, en nombre del combate al terrorismo, la defensa de la democracia, la libertad o los derechos humanos. ¡Mentira!» 

El estadista caribeño denunció contundentemente que los Estados Unidos «rompen convenios, desatan guerras comerciales, electrónicas, mediáticas. Cierran puertas, levantan muros, confiscan activos, roban fondos, prohíben intercambios. Desconocen y violan las leyes internacionales. Prometen hacer grande a América, su América que no es la nuestra».

Díaz-Canel agradeció a los No Alineados su histórica posición de condena y rechazo al bloqueo de más de cinco décadas y a la Ley Helms-Burton. «Contra toda lógica humana de convivencia en el respeto a las diferencias, el bloqueo se recrudece por día. Apenas pasa una semana sin que se anuncien nuevas medidas de estrangulamiento a nuestra economía».


No obstante, reiteró, «no cederemos ante las amenazas y las presiones y no renunciaremos al empeño de avanzar en nuestro proyecto de construcción de una nación próspera y sostenible». 

Díaz-Canel ratificó al MNOAL que «las nuevas generaciones de dirigentes de Cuba darán continuidad a los principios que durante casi 60 años hemos sostenido en el concierto de las naciones que lo integran y que tenemos el desafío y la fuerza para corregir los desequilibrios que hoy ponen en riesgo la paz mundial». 

Hay un mundo postergado históricamente que espera por nuestros acuerdos, dijo el líder cubano. «Solo la unidad podrá salvarnos. Somos más. Hagamos más», concluyó. 

Según aseguraron medios de prensa locales, estuvieron presentes en Azerbaiyán cerca de 60 jefes de Estado y de Gobierno, quienes de manera general  abogaron por los principios fundacionales de Bandung, la multilateralidad, la solución pacífica de los conflictos, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y el papel determinante del Movimiento en la arena internacional.

En San Petersburgo, Rusia

Al mediodía del domingo 27 arribó al aeropuerto de Pulkovo I, en San Petersburgo, el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. La visita de trabajo a la histórica ciudad duró tres días, y cerró su gira por varios países de Europa.

Alexander Beglov, gobernador de San Petersburgo, recibió al presidente cubano y a su delegación en los predios del mismo Smolny

El periplo del Presidente contempló encuentros con las más altas autoridades de esta nación, con importantes empresarios rusos y con una representación de los cubanos residentes en Rusia. Además visitó lugares de marcado interés económico, histórico y cultural.

El mandatario fue recibido en la antigua Leningrado por Evgeny Grigoriev, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del gobierno local.

 


«Resulta realmente conmovedora la visita al museo Memorial de la Defensa y el Asedio a Leningrado», escribió el presidente antillano en el libro de visitantes, donde recordó que durante los 900 días de asedio nazi (desde septiembre de 1941 hasta enero de 1944) más de 700 mil personas murieron. Pero «la ciudad nunca se rindió», recordaba. 

«El papel que jugó la Ciudad Héroe de Leningrado durante la Gran Guerra Patria constituye un vivo ejemplo de resistencia y defensa de la tierra querida. Son hechos que no deben olvidarse para evitar que se vuelvan repetir tan trágicos acontecimientos». 

Así continuaba el mandatario en su texto homenaje; y añadía: «No olvidamos que junto a los leningradenses también combatió el joven cubano Aldo Vigó Laurenti, quien derramó su heroica sangre en pleno bloqueo a Leningrado. 

«Hoy los tiempos que corren son convulsos y de incertidumbre ante la escalada agresiva del imperio yanqui. Inspirados en esta historia común, los pueblos cubano y ruso continuarán defendiendo la independencia, la soberanía y el derecho a la autodeterminación». 

Al recordar que el próximo año se conmemorará el 75 aniversario de la victoria sobre el fascismo, Cuba también estará «rindiendo homenaje al heroico pueblo ruso, y en particular a los leningradenses heroicos», escribió también. 

Las relaciones Cuba y Rusia comenzaron en 1902, con la entonces Rusia zarista. Cuadro décadas después se instituyeron los vínculos diplomáticos entre la Unión de Repúblicas Socialistas y Cuba, los que se interrumpieron luego del golpe de Estado de Fulgencio Batista, en 1952. Poco más de un año después del triunfo de la Revolución cubana volvieron a establecerse los lazos diplomáticos que perviven con muy buena salud. 

A partir de un fluido intercambio al más alto nivel, los vínculos políticos se han fortalecido y desarrollado constantemente. Dan fe de ello las visitas realizadas a la Isla por el presidente Vladimir Putin en 2000 y 2014; y por el Presidente del Gobierno, Dimitriv Medvedev, en el 2008,  2013 y en el reciente octubre del 2019. También las del General de Ejército a Rusia en el 2009, 2012 y 2015; y, finalmente, la que realizara el Presidente Díaz-Canel en noviembre del 2018. 

Con una población de más de 146 millones de personas y una fuerte economía, Rusia es hoy un determinante actor político mundial, aliado de Cuba desde hace muchos años. 

En Moscú

El lunes 28 de octubre llegaron al aeropuerto Vnúkovo de Moscú, procedente de San Petersburgo, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, su esposa Lis Cuesta, el vicepresidente Ricardo Cabrisas y varios ministros que le acompañan en esta visita de trabajo a Rusia, última escala de su gira por países de Europa

 El Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fue recibido en Moscú por el Presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, y el Primer Ministro, Dmitri Medvédev, durante la penúltima jornada de su visita de trabajo a esta nación.

En Novo-Ogaryovo, residencia del mandatario ruso en las afueras de la ciudad, ocurrió el encuentro entre Díaz-Canel y Putin, quienes dialogaron sobre las relaciones, calificadas de históricas, entre ambas naciones. Dialogaron sobre los avances de los principales proyectos económico-comerciales. Díaz-Canel transmitió, de manera particular, un saludo del General de Ejército Raúl Castro Ruz, lo cual fue reciprocado por el mandatario ruso con mucho afecto.

El Presidente cubano agradeció la invitación que le cursara Putin para participar en los actos por el aniversario 75 de la victoria sobre el fascismo, en mayo del año 2020. Ratificó que para esa fecha estaría nuevamente en Rusia y que esa será ocasión también para celebrar las seis décadas del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre las dos naciones.

  

Díaz-Canel y su delegación compartieron que pusieron todo el empeño para que la visita fuera un éxito. Ambos encuentros, que son habituales en los viajes del Presidente al extranjero, devinieron espacios para dialogar sobre Cuba, sus problemas más acuciantes, su futuro y la invitación a seguir siendo parte de la Isla, siempre.

Durante un intercambio con cerca de una veintena de altos directivos de empresas vinculadas a los sectores bancario, del transporte, el petróleo, las exportaciones, la industria automotriz y el turismo, el mandatario explicó la situación que atraviesa el país con el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos a Cuba, a partir de nuevas medidas para restringir los viajes de estadounidenses a la Isla, limitar las remesas y entorpecer el suministro de combustible.

Al encuentro acudieron directivos de empresas energéticas como InterRAO, Sinara (locomotoras), GAZ (automotriz), Transneft y Zarubezhneft (petróleo), bancos y la Empresa de Ferrocarriles de Rusia (RZHD, en ruso), entre otras.

Los empresarios rusos se refirieron a la posibilidad de montar ensambladoras en Cuba, mientras que Díaz-Canel los invitó a participar con más inversiones en los programas de desarrollo de la isla.

El mandatario cubano expresó que Biocubafarma trabaja con las regiones rusas a partir de las potencialidades que hay en ellas para identificar nuevos nichos de mercado donde se pueden concretar exportaciones de bienes y servicios.

Al término de este encuentro, la delegación cubana visitó el parque Zaryadye, ubicado al lado de la Plaza Roja, a unos pasos del muro del Kremlin, el cual se ha convertido en uno de los espacios contemporáneos más importantes de Moscú.

También recorrieron la Galería Tretiakov, el museo más importante de arte ruso, que alberga una colección de 190 000 obras de pintura, grabado y escultura. Asimismo, caminaron por el Boulevard Arbat, una de las calles más antiguas del centro histórico de Moscú e inmortalizada en La guerra y la paz, obra maestra de León Tolstoi.

En la iglesia Ortodoxa Rusa

Poco antes de partir hacia La Habana el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se reunió con Su Santidad Kirill, Patriarca de Moscú y de toda Rusia.

Luego de haber recorrido la impresionante Catedral del Cristo Salvador  Díaz-Canel llegó al Monasterio Danilov, residencia del Patriarca .

Siempre tenemos temas que compartir, dijo Su Santidad, quien comenzó sus palabras con sentimientos de satisfacción por las transformaciones que tienen lugar en Cuba, a partir de la nueva Constitución que, consideró, abre posibilidades para desarrollar la economía y tener un sistema sólido de gobierno.

El Presidente expresó además a Kirill «la satisfacción del Gobierno cubano por el  estado de las relaciones y la voluntad de continuar consolidando el excelente vínculo con el Patriarcado ortodoxo ruso, como símbolo de la amistad entre nuestros pueblos».

  

Con este intercambio en Moscú, Díaz-Canel concluyó la gira que comenzó el 20 de octubre por Irlanda, siguió luego a Belarús, más tarde a Azerbaiyán para participar en la xviii Cumbre del Movimiento de Países No Alineados y finalmente a Rusia.

Reuniones al más alto nivel en todas esas naciones, recorridos por sitios de interés económico, social, cultural e histórico; diálogos con importantes empresarios y encuentros con cubanos residentes en el exterior, distinguieron la agenda del Presidente de la República que, como es habitual, aprovechó cada segundo de trabajo para Cuba.

De regreso en Cuba

 

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro Ruz, recibió este jueves en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana al presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, y a la delegación que lo acompañó en la gira por varios países.

(Fuentes: Granma/Cubadebate/PresidenciadeCuba/Radio Habana Cuba/PrensaLatina/ACN)