martes, 22 de septiembre de 2020
10:56:29 pm 

El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, pidió a las Naciones Unidas regresar a sus ideales fundacionales para proteger el bien común y el derecho a la vida.

Así lo indicó el Purpurado en este mensaje publicado ayer 21 de septiembre en el que señala que “durante estos 75 años, la ONU ha protegido y servido al derecho internacional, promoviendo un mundo basado en el estado de derecho y la justicia, en lugar de las armas y el poder”.

“Las Naciones Unidas no son perfectas y no siempre han estado a la altura de su nombre e ideales, y se han perjudicado a sí mismas cuando los intereses particulares han triunfado sobre el bien común”, advirtió la autoridad del Vaticano.

En la reunión de alto nivel de la Asamblea General de la ONU para conmemorar el 75 aniversario de su fundación, el Cardenal Parolin subrayó que los derechos humanos universales que las Naciones Unidas se ha esforzado por defender “incluyen el derecho a la vida y la libertad de religión” y añadió que estos “son esenciales para la muy necesaria promoción de un mundo en el que la dignidad de toda persona humana esté protegida y mejorada”.

Por primera vez en la historia, la Asamblea General de las Naciones Unidas es virtual debido a las restricciones sanitarias por el COVID-19. Por ello, los líderes mundiales envían videos grabados.

El Papa Francisco también enviará un video mensaje esta semana, según confirmó la oficina de prensa de la Santa Sede.

Por su parte, el Cardenal Parolin dijo en su video mensaje que los países han mirado a la ONU con la expectativa de que la organización “no solo afirme los ideales sobre los que se fundó, sino que trabaje con una determinación cada vez mayor para hacer realidad estos ideales en la vida de cada mujer y hombre”.

“Desde su reconocimiento como miembro Observador en 1964, la Santa Sede ha apoyado y asumido un papel activo dentro de las Naciones Unidas. Los Pontífices han hablado ante esta Asamblea General instando a esta noble institución a ser un ’centro moral’ donde cada país se sienta como en casa, donde la familia de naciones se reúne y donde la comunidad internacional, en un espíritu de fraternidad humana y solidaridad, avance con soluciones multilaterales a los desafíos globales”, dijo el Secretario de Estado Vaticano. 

La misión de la Santa Sede en las Naciones Unidas es una parte importante de su trabajo diplomático porque tiene como objetivo comunicar los siglos de experiencia de la Iglesia Católica para ayudar a la ONU a lograr la paz, la justicia, la dignidad humana, la cooperación y la asistencia humanitaria.


Recientemente, el Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, Mons. Gabriele Caccia, expresó su profunda preocupación porque la Asamblea General de la ONU incluyó una referencia a los “derechos reproductivos” en una resolución sobre la lucha contra la pandemia de coronavirus.

“En particular, la Santa Sede rechaza la interpretación que considera el aborto o el acceso al aborto, el aborto selectivo por sexo, el aborto de fetos diagnosticados con problemas de salud, la subrogación materna y la esterilización como dimensiones de la ’salud reproductiva’ o como parte de la cobertura universal de salud”, dijo el arzobispo Gabriele Caccia a la ONU el 11 de septiembre.

En esa ocasión, Mons. Caccia criticó también esa resolución por la “exclusión de las organizaciones religiosas de la lista que desempeñan un papel importante en respuesta a la pandemia” y la falta de consenso en la adopción de la resolución.

(Fuente: catholicnewsagency/ACIPrensa)