20200229113116-mostrar-lo-cubano-como-un-sello.jpg


sábado, 29 de febrero de 2020
6:08:50 am
 

Expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba en el balance anual del Ministerio del Turismo sector, que por su alto impacto constituye una de las actividades que más ingresos genera a la economía nacional. 

Llegar a los 4 500 000 visitantes durante 2020 es el objetivo del Turismo en Cuba, una cifra que pudiera cumplirse sin contratiempos de ponerse en práctica las indicaciones y proyecciones de trabajo que fueron discutidas este viernes durante el balance anual de la llamada industria del ocio. 

Y si bien el año será igualmente complejo, difícil y retador —como afirmó el Presidente de la República de Cuba—, ante este escenario, «no nos podemos detener ni doblegar, tenemos que seguir avanzando con la convicción de que nadie, y mucho menos la prepotencia yanqui, nos va a detener», aseguró. 

Al revisitar lo ocurrido en el año precedente, Díaz-Canel recordó las sanciones y medidas aplicadas por el Gobierno de Estados Unidos para la economía cuana, lo que trajo como resultado que 2019 culminara con 4 275 561 visitantes al país, con lo que se decreció un 9,26 % con relación al año anterior. 

 

Aun cuando no se cumplió el plan previsto, aseguró Díaz-Canel, haber arribado a tal cifra, en un contexto tan complejo, es un logro. No obstante, no podemos perder de vista ciertas metas por cumplir como el trabajo orientado hacia la calidad de los servicios, ser capaces de desarrollar mejores ofertas, donde prevalezca el trato amable y profesional, como es importante propiciar una estancia de bienestar para el cliente. 


Es necesario implementar nuevas estrategias de comercialización, tener un pensamiento innovador con mucha creatividad y detalle, y mostrar lo cubano como un sello identitario, dijo. 

Este criterio fue compartido por el primer ministro, Manuel Marrero, quien destacó, además, la confección de un plan con 56 medidas para estimular el arribo de visitantes al país, del que ya están implementadas el 71 %. 

Marrero abordó la necesidad de desarrollar acciones comerciales más potentes, encontrar nuevos nichos de mercado y recuperar algunos perdidos, además de aprovechar más las oportunidades del turismo nacional, y estimular en este sentido la presencia de cubanos en las actividades turísticas con ofertas y servicios atractivos. 

También se expresó en materia comercial y de promoción el uso de las redes sociales. «Necesitamos mayor presencia en las plataformas digitales y posicionar nuestros contenidos. Hay que seguir apostando por el comercio electrónico y aunque ya se han dado pasos de avance, la meta es que el cliente pueda acceder desde el celular a los precios de los hoteles, a las promociones actualizadas, hacer reservas e incluso pagar mediante esta vía». 


De igual forma, insistió en la generalización de la conectividad en los hoteles y seguir automatizando todos los sistemas y servicios del turismo. 

La otra prioridad, dijo, es la defensa de la calidad del turismo. «Para ello debemos crear nuevos productos, medir el ciclo de vida que tienen las instalaciones y revitalizarlas de ser necesario, potenciar nuestra gastronomía como un referente que también venda la imagen Cuba, y desarrollar más actividades extrahoteleras con las opciones de vida nocturna, cabarets y discotecas». 

El control interno es otro de los pendientes recurrentes, aseveró. De ahí que no podemos dejar de insistir en trabajar por una mayor exigencia y frenar los hechos de corrupción. 

Acabar de consolidar el encadenamiento productivo con la industria nacional, pues uno de los grandes propósitos del sector es disminuir las importaciones, fue un punto de análisis crucial durante el balance. 

Se trata de un aspecto en el que hemos avanzado, pero no lo suficiente. En función, hay que reestructurar el trabajo y aplicar indicadores que permitan conocer cuánto puede ahorrarse el turismo comprándole a las empresas cubanas aquellos productos que, anteriormente, los adquiríamos en el mercado internacional, expresó. 


Para ello, recordó el Primer Ministro, se han buscado fórmulas con el objetivo de estimular la participación de la industria nacional, como el crédito de Finatur —institución financiera no bancaria, subordinada al Banco Central de Cuba— que ha otorgado recursos a las entidades «encadenadas con el turismo». 

Otra de las fórmulas empleadas es el pago a las empresas que puedan producir para sustituir importaciones que hace este sector, con un 50 % del valor en moneda libremente convertible, una opción que tanto nuestras entidades como los productores nacionales deben explotar más, manteniendo siempre como premisa la calidad, comentó. 

El vínculo con la universidad y los politécnicos, como cantera que nutre al sector, sigue siendo un aspecto vital, así como el trabajo con el sector no estatal, tanto para las actividades constructivas o de reparación en nuestras instalaciones, como para el sistema de alojamiento, los paladares y otros servicios, valoró el Primer Ministro. 

Fortalecer la actividad de cuadros, rejuvenecer mentes y modos de hacer, y estar a la altura del momento que vive el país, fue otra de sus indicaciones en el encuentro. No puede haber espacio para el desánimo ni el desaliento. A pesar de las maniobras del enemigo para afectar la industria del ocio en Cuba, el turismo, como sector estratégico para el desarrollo económico, sigue y seguirá aportando al país, consideró.

Insuficiencias en las que hay que trabajar 

Según el informe que presentó Juan Carlos García Granda, titular del Mintur, a los aspectos externos que afectaron el sector se unieron nuestras propias insuficiencias, fundamentalmente en todas las reservas que nos quedaron por explotar, faltando, además, acciones de comunicación más efectivas, sobre todo de manera directa con las agencias minoristas y más ventas de opcionales. 

Asimismo, hay que continuar trabajando en elevar la calidad de nuestros productos turísticos, señaló. «Estamos conscientes de que este tema tiene que ser evaluado con la integralidad que se requiere, y con el actuar de cada uno de los cuadros y trabajadores, para garantizar un buen servicio a los clientes que nos visitan». 

La falta de conectividad a internet vía wifi es otra de las quejas frecuentes que plantean los turistas, y para su solución se han implementado una serie de medidas que hoy posibilitan que el 44 % de los hoteles ya tengan cobertura total y el 62 % de los cuatro y cinco estrellas la posean en todas sus áreas, incluyendo la playa. 

También resulta escaso el uso del comercio electrónico como herramienta para la comercialización, a partir del uso de sitios web propios, siendo la tendencia el empleo de Agencias de Viajes Virtuales como Expedia y Booking.com

 

«En ese sentido, la estrategia ministerial se implementa mediante el portal oficial del turismo CubaTravel, uno de los 22 proyectos priorizados en el Plan de Informatización de la Sociedad Cubana». 

Por otra parte, la actividad de negocios avanza, lográndose el inicio de la construcción de dos hoteles mixtos en la Península de Ancón, en Trinidad, cuyos procesos inversionistas van desarrollándose satisfactoriamente, informó García Granda. 

«A pesar de estos resultados, persisten insuficiencias en las que hay que trabajar, como son la conformación, aprobación, disolución o liquidación de los negocios con capital foráneo, que junto a las afectaciones generadas por la puesta en vigor del Título iii de la Ley Helms-Burton, imposibilitaron concretar los negocios priorizados por el sector». 


Al decir del Ministro del Turismo, iniciamos con tensiones este año 2020, pero más que planificar sobre la base de las insuficiencias del año precedente, confeccionamos un plan basado en las potencialidades que tenemos en el sector. 

Las dificultades asociadas a la comercialización, la calidad, las inversiones, lo económico-financiero, el control interno, el trabajo con los cuadros, la informatización y el encadenamiento productivo deben convertirse en objetivos de trabajo para este año y apostar por estrategias que conduzcan a su solución, pues solo así podremos cumplir los objetivos propuestos, consideró. 

(Fuente: Granma)