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lunes, 26 de agosto de 2019
7:10:54 p.m. 

Los incendios que devastan amplias áreas del Amazonas suscitan la preocupación del papa Francisco, que hizo un llamado a un compromiso común para salvar este verdadero e irremplazable pulmón de la Tierra. 

"Estamos todos preocupados por los vastos incendios que se desataron en la Amazonia. Oramos para que, con el compromiso de todos, sean domados lo más pronto posible", dijo hoy el Pontífice en la Plaza San Pedro al término del Angelus.

"Aquel pulmón de forestación es vital para nuestro planeta", añadió Jorge Bergoglio.

Mientras las llamas devoran desde hace meses la selva tropical —que en los últimos días se vieron aumentadas al punto que son visibles desde el espacio en un área de más de 2.250 kilómetros cuadrados y que oscurecen con una densa nube de humo el cielo de Sao Paulo— solo el pasado sábado se activó un plan para detener los incendios con el despliegue de más de 44 mil soldados flanqueados por vehículos aéreos, navales y terrestres.

Las áreas afectan también a Bolivia y Paraguay. Y en el contexto de los 72 incendios de este año (+84% en comparación con 2018) sigue siendo la amenaza urgente de la deforestación, utilizada para conquistar nuevos terrenos de cultivos.

La reacción del papa Francisco, el Pontífice de la encíclica verde Laudato Si quien hizo de la salvaguarda de la creación una de las piedras angulares de su pontificado, llega después de aquellas de muchos jefes de Estado y de Gobierno y luego de una vasta movilización internacional, pese a que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, haya intentado validar la idea de que "los incendios no están por encima del promedio de los últimos 15 años", y en cualquier caso "no pueden servir de pretexto para imponer sanciones".

Se vuelve cada vez más crucial el Sínodo de los Obispos en la Amazonía que el Papa convocó para octubre próximo en el Vaticano, centrado en la protección tanto del inmenso patrimonio ambiental como de los pueblos indígenas: una cita que el propio Bolsonaro ya expresó no ver con buenos ojos.


La Iglesia en estos días ya se hizo escuchar a través de los episcopados latinoamericanos. "Exhortamos a los gobiernos de los países amazónicos, en particular Brasil y Bolivia, Naciones Unidas y la comunidad internacional a tomar una serie de medidas para salvar el pulmón del mundo. Aquello que suceda en la Amazonia no es solo un problema local sino que tiene un alcance global. Si la Amazonia sufre, el mundo sufre", fue la apelación del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

"Los absurdos incendios y otras depredaciones criminales ahora requieren de una toma de posición adecuada y una acción urgente", dijeron los obispos brasileños, instando a los gobiernos, especialmente el de Brasilia, a "medidas serias para salvar una región determinante para el equilibrio ecológico del planeta. No es más el momento de la irracionalidad y de las digresiones en los juicios y en las palabras", sentenciaron.

(Fuente: ANSA)

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