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sábado, 02 de febrero de 2019
11:22:44 a.m. 

Según Nota informativa del CITMA el análisis realizado presume que el meteorito puede ser del tipo litito opetreo, el cual contiene hierro, níquel y silicato de magnesio. 

El meteorito se desintegró en numerosos fragmentos de diferentes tamaños, esparciéndose por las localidades de Los Jazmines, Dos Hermanas, Palmarito, El Cuajaní y cercanía del pueblo de Viñales. 

   

El fragmento mayor fue hallado en Palmarito, con un tamaño aproximado de 11 centímetros de longitud, y ocasionó un pequeño cráter o embudo en el suelo. Se recopilaron muestras para realizar análisis químicos posteriores que permitan tener más precisión sobre el fenómeno. 

Las instituciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente continuarán estudiando este evento natural de interés científico. 

Al mismo tiempo, en la ciudad de Matanzas, en el horario de la 1:16 p.m., algunos vecinos informaron que fue visible una esfera incandescente con un diámetro aproximado de un metro, cayendo al mar muy cerca de la costa sur de la bahía, en el área donde comienza el malecón. Especialistas de la Delegación Territorial del CITMA realizaron un recorrido por el litoral aledaño y no se encontraron huellas en tierra firme. 

El meteorito de ayer, efectos y repercusión pública

Ayer, 1º de febrero, luego de una fuerte explosión percibida en varios municipios de la provincia de Pinar del Río y en las siete estaciones meteorológicas del territorio, habitantes de esos lugares hallaron, esparcidas por la zona, decenas de rocas de pequeño y mediano tamaño, evidencias de la posible caída de un meteorito. 

La colega Belkys Pérez Cruz no perdió tiempo y colocó en su cuenta de Facebook, imágenes de fragmentos de roca de color negro, certidumbres del estruendo que estremeció a varias localidades de la occidental provincia cubana. El periódico Guerrillero, firmado por Loraine Morales Pino cronicó el suceso: 

 “¿Una bomba? ¿Un avión? ¿Un derrumbe? Nadie supo a ciencia cierta qué ocurría. Las líneas telefónicas colapsaron. Hubo silencio y preocupación tras el estruendo. Minutos más tardes llegaron las primeras señales de lo ocurrido: se escucharon tres explosiones, hubo una ’bola de fuego’, las paredes retumbaron, algunos vidrios quebraron y la gran mayoría de la población salió despavorida a las calles”. 

Otra colega, la periodista pinareña Fátima Rivera Amador se trasladó hasta el Mural de la Prehistoria de Viñales, donde se habían esparcido los fragmentos de roca, y afirmó a Cubadebate: “… no hay heridos, ni ocurrió un incendio”.

La corresponsal de la Agencia Cubana de Noticias (acn) en Pinar del Río, Evelyn Corbillón, afirmó que la explosión se escuchó en los municipios de Consolación del Sur, Minas de Matahambre, Viñales, San Juan y Martínez y en la ciudad cabecera. “Algunas personas dicen que vieron candela y humo en el cielo”, reseñó.

 

Informado con detalles y como científico al fin, el astrónomo Oscar Álvarez Pomares, miembro de la Academia de Ciencias de Cuba, dijo que aunque no podía confirmar que se tratara de un meterorito “hasta tanto no observe las piedras”, contactó con expertos de Pinar del Río para que acudieran al sitio y preservaran las evidencias. 

En declaraciones a Juventud Rebelde, Zulia Bárcenas, vicedirectora científica del Instituto de Geofísica y Astronomía del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), confirmó que un equipo de especialistas de la institución se dirigían hacia Pinar del Río, “para evaluar la situación en el lugar de los hechos y corroborar científicamente la causa de la explosión”.

Expertos de la delegación provincial de este organismo también se trasladaron a diferentes lugares del territorio para confirmar la naturaleza de los hechos.

Los seis meteoritos que se han encontrado en Cuba

El periodista Orfilio Peláez del diario Granma publicó recientemente un artículo sobre los meteoritos que se han encontrado en Cuba:


Como explica el Doctor en Ciencias Efrén Jaimez Salgado, investigador auxiliar y jefe del Departamento de Geología Ambiental, Geofísica y Riesgos del Instituto de Geofísica y Astronomía (iga), del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, la mayoría de los meteoritos se funden y pulverizan al quemarse por la fricción generada al atravesar las diferentes capas de la atmósfera terrestre.

Pero los que logran llegar a la superficie lo hacen convertidos en verdaderos proyectiles supersónicos, capaces de abrir en algunos casos cráteres con diámetros superiores a los 200 metros.

Si bien la caída de meteoritos es un fenómeno frecuente en el mundo, al partirse en tantos pedazos suelen confundirse con las rocas terrestres y en algunas ocasiones son difíciles de detectar.

       

En Cuba, refiere el Doctor Efrén, ha podido confirmarse hasta la fecha el hallazgo de seis meteoritos, verificados científicamente mediante análisis químicos y otros procedimientos de laboratorio.

Dicha relación es encabezada por el encontrado en el poblado de Mango Jobo, municipio de San Cristóbal, en la hoy provincia de Artemisa, en 1938. Según precisa el especialista, dicho cuerpo se fragmentó en tres objetos de 1 099, 344 y 162 gramos de peso, respectivamente.

Los tres fueron localizados por el desaparecido arqueólogo cubano doctor René Herrera Fritot y permanecen bajo la custodia del iga. El mayor es exhibido actualmente al público en el Planetario de La Habana, ubicado en el municipio de La Habana Vieja.

Un segundo meteorito fue descubierto en Bacuranao por el ingeniero Arnaldo
Correa, dentro de un lecho arenoso, aproximadamente entre seis y ocho metros de profundidad, a unos 40 metros de la costa, en agosto de 1974.

Al igual que el pedazo antes mencionado, también mostraba el efecto producido por las quemaduras al entrar en contacto con la atmósfera a gran velocidad.

El tercero de la lista tiene la particularidad de ser el único visto caer en pleno día ante los ojos atónitos de unos campesinos, quienes hacían sus faenas agrícolas en la finca Palmarito, a poca distancia del poblado cienfueguero de Santa Isabel de las Lajas, el 10 de junio de 1994. Pesaba alrededor de 400 gramos.

De acuerdo con lo expresado por el Doctor Jaimez Salgado, “los tres restantes son muy parecidos en su composición química, porque contienen una rara aleación de hierro y silíceo, conocida como mineral Perryita, inexistente en la Tierra, por tanto no puede descartarse que hayan formado parte de una misma roca cósmica posteriormente fragmentada”.

Indicó que caracterizado por su notable brillo, el cuarto meteorito fue detectado en la carretera de Calabazar, en el capitalino municipio de Boyeros, en febrero de 1996, por integrantes del grupo Pedro Borrás, de la Sociedad Espeleológica de Cuba. Lo componían dos pequeños pedazos de 117,5 y 14,9 gramos de peso.

“Cierran la relación el encontrado en el barrio conocido como Balcón de La Lisa en el 2001, por un miembro del grupo Cosmos de aficionados a la Astronomía, y el hallado en un campo arado en Güira de Melena, a unos 20 centímetros de profundidad en ese propio año, cuyo descubridor fue un joven astrónomo que lo entregó”.

Es justo resaltar el aporte del ingeniero químico José Antonio Alonso en la certificación de estos tres últimos meteoritos y del profesor y reconocido astrónomo Jorge Pérez Doval, quien publicó los primeros reportes confirmados en la revista Datos Astronómicos para Cuba.

Para el doctor Efrén es casi seguro que en el archipiélago cubano permanezcan sin localizar una cifra indeterminada de rocas procedentes del cosmos. Más allá de la curiosidad que despiertan tales objetos, investigar su condición de mensajeros del espacio y de la vida puede ayudar a develar no pocos misterios referidos al nacimiento del sistema solar, incluida la Tierra.

Satélites estadounidenses captaron explosión en Pinar del Río

Los satélites de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos captaron una explosión en el horario y la zona de Pinar del Río donde se reportó la posible caída de un meteorito.

(Fuentes: Cubadebate/Guerrillro/Facebook/ACN/Granma