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jueves, 29 de noviembre de 2018
6:19:27 a.m. 

El Parlamento Europeo (PE) aprobó por 571 votos a favor, 53 en contra y 34 abstenciones la prohibición del uso de productos desechables a partir de 2021 como cubiertos, hisopos de algodón, platos, absorbentes, mezcladores de bebidas y globos. 

La obligación de los productores de cubrir los gastos generados por la contaminación se incluye también en la propuesta, enmarcada en la estrategia europea sobre los plásticos, la cual es parte, a su vez, de la transición hacia una economía más circular. 

La decisión parlamentaria reforzó la propuesta de la Comisión Europea (CE) y amplió la lista de los artículos prohibidos, con diferentes fechas para alcanzar los objetivos. 

Entre ellos están los oxobiodegradables y los contenedores de comida rápida, los desechos de tabaco, en particular los filtros para cigarrillos que contengan plástico y los avíos de pesca, perdidos o abandonados. 

La iniciativa prevé, entre otros aspectos, reducir en un 25 por ciento para 2025 los artículos plásticos para los cuales no existen alternativas en estos momentos como los contenedores para alimentos y vasos, así como dictó la obligación de reciclar el 90 por ciento de las botellas fabricadas con ese material vendidas en el mercado para igual fecha. 

Del mismo modo, los países miembros de la Unión Europea (UE) tendrán que diseñar planes nacionales para incentivar el uso de productos reutilizables y reciclables. 

 

Según la CE, más del 80 por ciento de la basura marina está compuesta por material plástico, en tanto los productos incluidos en la disposición aprobada por el PE constituyen el 70 por ciento de los desechos que llegan al mar. 

La resolución del legislativo regional servirá de base para las negociaciones con la CE, una vez el Consejo Europeo adopte una posición común de las naciones miembros del organismo de integración, lo cual se espera se produzca antes de las elecciones europeas de mayo del próximo año. 

La estrategia sobre los plásticos prevé transformar diseño, producción, uso y reciclaje de los artículos elaborados con ese material, a favor de otros más sostenibles y rentables, al tiempo que menos nocivos para el medio ambiente. 

Asimismo, se propone contribuir “forma tangible a la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible de 2030 y los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático”. 

Un paso importante en la lucha contra la contaminación 

Para la mayor asociación ambientalista de Italia, Legambiente, la resolución del PE representa un avance respecto a la propuesta de la CE y envió “un fuerte mensaje a los gobiernos nacionales” por su significado como “un paso importante en la lucha contra la contaminación”. 

Los gobiernos, reiteró, deben mostrar la misma determinación para lograr un acuerdo ambicioso entre el Consejo y el Parlamento, e Italia en particular deberá desempeñar un papel de liderazgo al reiterar la importancia de los bioplásticos en el desarrollo de la economía circular, incluidos los residuos orgánicos y la cadena de suministro de compostaje. 

Recordó en tal sentido, que este país fue el primero en la UE en dictar normas que prohíben el uso de hisopos de algodón y microplásticos en cosméticos.  


Recientemente, el ministro italiano de Medio Ambiente, Sergio Costa, anunció que a partir del primero de enero de 2019 esa disposición obligará a comercializar únicamente bastoncillos de algodón hechos de material biodegradable y compostable.  

¿Nos convertiremos en un planeta de plástico? 

Previo a la aprobación de esa norma, Legambiente demostró a través de una investigación realizada el año pasado en 46 playas, la presencia de prácticamente dos bastoncillos de algodón utilizados para limpiar los oídos, por cada paso en la costa. 

La causa de ese fenómeno es el hábito incorrecto de echar por el inodoro objetos no biodegradables, la mala purificación y la imposibilidad de captura por parte de los sistemas de filtración, expuso Legambiente. 


Cada año, señala el informe de la CE, a los océanos van a parar hasta 12, 7 millones de toneladas de desechos, el 49 por ciento de ellos artículos plásticos de un solo uso y el 27 por ciento avíos de pescas, también de material plástico. 

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) la contaminación por plásticos está presente en todas partes y "asciende por la cadena alimentaria gasta llega a nuestra mesa". 

En 1950, con una población de dos mil 500 millones de habitantes, el mundo produjo 1,5 millones de toneladas de plástico; el pasado año, con una población de más de siete mil millones, se produjeron 300 millones de toneladas, con graves consecuencias para las plantas y los animales marinos. 

De manera particular la representación italiana del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), a propósito de su campaña GenerAzioneMare realizada este año, en algunas de las playas más bellas de Italia existe una “invasión silenciosa de plásticos”, material que representa el 95 por ciento de la basura acumulada en el mar Mediterráneo. 

Ellos, según explicaron, “tienen la primacía increíble de resistencia en el ambiente marino: una bolsa plástica permanece en el mar 20 años, un vaso hasta 50 y un hilo de pescar hasta 600 años”, con las nefastas consecuencias que eso representa para la fauna marina. 

Los mayores responsables 

En la víspera de la aprobación de la iniciativa del PE, Greenpeace interncional publicó un informe en el cual apunta a las grandes multinacionales productoras de alimentos y bebidas, como las fuerzas predominantes detrás "de la grave crisis ambiental de la contaminación plástica". 


Coca-Cola, Colgate-Palmolive, Danone, Johnson y Johnson, Kraft Heinz, Mars, Nestlé, Mondelez, PepsiCo, Procter & Gamble y Unilever, son señaladas como responsables en el documento “La crisis de la comodidad. Las corporaciones detrás de la marea de contaminación por plástico”. 

La asociación ambientalista para un futuro verde y de paz, denunció de igual modo cómo esas corporaciones “están negadas a compartir sus planes o compromisos específicos para reducir los niveles de artículos plásticos de un solo uso que producen”. 

“Esta falta del nivel más básico de transparencia, socava la credibilidad de cualquiera de sus compromisos”, destaca el ente ambientalista y tilda de “publicidad engañosa” el que algunas empresas declaren como “reutilizable” algunos de sus envoltorios y no “de un solo uso” si contienen más de una ración. 

Apuntó, además, que las soluciones proyectadas por esas entidades se basan en el reciclaje el cual resulta “insuficiente para abordar la crisis de la contaminación por plásticos” 

Para Greenpeace, en los países desarrollados la tasa de reutilización de ese material a partir de su recogida por separado en los hogares apenas alcanza el 50 por ciento y es mínima la cantidad que se recicla. 

La organización ambientalista insta a empresas, gobiernos y sociedad civil a apoyar la transición hacia un futuro sin plásticos, mediante la puesta en marcha de medidas inmediatas que faciliten una transformación total para salir de los actuales sistemas de envasado de un solo uso. 

Razones para alarmarse 

Los daños al medioambiente, a la salud de los animales y de los seres humanos es cada vez más motivo de investigaciones que con frecuencia lanzan alamas. 


Tal es el caso de un estudio publicado por Frontiers in Marine Science realizado en 233 restos extraídos del sistema digestivo de siete especies diferentes de peces mesopelágicos de aguas profundas capturados en el Atlántico noroccidental , correspondientes a los grupos de pelágicos más abundante en los océanos. 

Los expertos encontraron microplásticos en el estómago de casi tres de cada cuatro de esos peces, nivel considerado uno de los más altos a escala global. 

Al mismo tiempo, un estudio de la Universidad Médica de Viena y la Agencia de Medio Ambiente en Austria, reveló la presencia de un promedio de 20 partículas de nueve tipos de plásticos diferentes, de entre 50 y 500 micrómetros, por cada 10 gramos de heces de ocho personas de Finlandia, Italia, Japón, los Países Bajos, Polonia, Rusia, Gran Bretaña y Austria. 

Las sustancias más encontradas por la pesquisa, cuyos resultados fueron presentados por su autor, Phillip Schwabl, en la 26 semana de la Unión Europea de Gastroenterología realizada en Viena, fueron el polipropileno y el tereftalato de polietileno. 

El investigador alertó el riesgo que representa para la salud la ingestión de sustancias plásticas, especialmente para quienes padecen trastornos gastrointestinales y destacó que el estudio comprobó la hipótesis sobre, como “las partículas microplásticas llegan a nuestro intestino”. 

Hasta ahora, detalló Schwabl, los estudios en animales han encontrado en el intestino las más altas concentraciones de partículas microplásticas, pero las más pequeñas son capaces de ingresar al torrente sanguíneo, al sistema linfático e incluso pueden llegar al hígado. 

La primera evidencia de su presencia en humanos, alertó el experto, demuestra la necesidad de más estudios para conocer lo que ello significa para la salud humana. 

Otras investigaciones indican que en 2050 habrá más plásticos que peces en los océanos, a lo cual contribuirá la UE con 500 mil toneladas de ese material vertidos a los mares y océanos cada año, por las más diversas formas y vías. 


Este año, el Día Mundial el Medioambiente, organizado por el Pnuma, dedicó la jornada al tema Sin contaminación por plástico y a hacer consciencia de cuánto cada individuo puede hacer para cambiar nocivos hábitos que reduzcan la creciente contaminación de plásticos en la naturaleza, la vida silvestre y que amenaza la salud animal y humana. 

“Rechaza el plástico descartable. Si no puedes reusarlo, rehúsalo. Juntos podemos trazar el camino hacia un planeta más limpio y verde”, fue el mensaje del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en el Día Mundial del Medio Ambiente este año. 

(Fuente: PL/Silvia Martínez/BBC)